Pasamos un rato mirándonos, ella había dicho que se tenía que ir pero no parecía tener muchas ganas...
-Vas a llegar tarde.- le dije bajito, ella sonrió y me dijo:
-Sí, es verdad, bueno será mejor que me vaya...- abrí la puerta y ella empezó a alejarse despacio, pero sin soltar mi mano. Iba soltando dedo por dedo, yo no podía evitar que una sonrisa se dibujara en mi cara ante la situación, ella tampoco lo podía evitar porque también sonreía.
-Adiós.-me dijo, ya había soltado mi mano y se dirigía a su puerta mientras me miraba, yo me apoyé en el marco de mi puerta y le dije:
-Adiós, hasta luego.- ella sonrió y mientras cerraba la puerta detrás suya ella no dejaba de mirarme con su sonrisa. Una vez y su puerta se cerró me entré para mi casa, me reí de la situación que acabábamos de vivir en el pasillo, seguramente ahora ella llegaría tarde a las entrevistas... Me puse a recoger la cocina, no quería pensar, llevé el botiquín a su sitio, regresé a la cocina y vi en el suelo la gasa con la que Malú había estado curándome el labio, no pude evitar sonreír... No sabía lo que nos había llevado a ese beso, pero lo que sí sabía es que nunca antes había sentido nada parecido en un beso, era una sensación indescriptible... Como si en ese momento no existiera nada más que no fuera su boca... Tampoco tenía ni idea de que había significado, tenía clarísimo quien era ella, y quien era yo. Lo único que tenía claro era que daría lo que fuera por volver a perderme en su boca... Pero por otra parte no quería perder la amistad que habíamos construido... Joder esto era un puto lío... Subí al estudio e intenté ponerme a trabajar, mis compañeros me seguían mandando los proyectos para que los supervisara e hiciera correcciones, al principio me costó bastante concentrarme porque unos labios y una sonrisa se apoderaban continuamente de mi mente. Asombrosamente pude terminar el trabajo con bastante rapidez a pesar de mi falta de concentración, después de eso bajé a donde se encontraba la caja que me había traído Elena, la verdad no sabía que es lo que podría haber dentro... Dentro había algo de ropa que me dejé allí, la play, los juegos, y todas las fotos que teníamos juntos, no me podía creer que no se hubiese quedado ninguna, al fin y al cabo habíamos estado 8 años juntos, quizá no era un recuerdo tan malo... Pero eso me demostraba que no le importaba nada de esto, que para ella esto no había sido importante... Me había tenido engañado por mucho tiempo... Saqué las cosas de la caja, coloqué los álbumes donde tenía los que había traído de mi piso y subí a colocar la ropa. Vi mi móvil y una idea pasó por mi mente, lo cogí y le escribí un whatsapp a Malú:
"¿Qué tal con las entrevistas? Seguramente hayas llegado tarde... Mmm... Lo siento..." Le llené la pantalla con el emoticono del angelito y se lo envíe. En ese momento llegó Christian, bajé para hablar con él.
-Chris! ¿Qué tal están tus padres?- le pregunté alegre, él al verme me miró raro y me dijo:
-Mis padres perfectamente, ¿a ti que mierda te ha pasado?- miré para otro lado y le dije:
-Nada, ¿qué me va a pasar?- soltó un bufido y me dijo:
-Diego no me engañas, ¿me vas a decir qué es lo que ha pasado para que tengas el labio así de hinchado?- pensé en contarle alguna trola, pero me interrumpió diciéndome:
-No me mientas, sé cuando lo haces.- nunca se me había dado bien mentir, siempre me pillaban... Suspiré y dije:
-Ha venido Elena...- él me miró incrédulo unos segundos y luego poniendo una sonrisa pícara me dijo:
-¿Y tantas ganas traía?- no pude evitar reír de manera irónica y decirle:
-Traía ganas de decirme que lleva más de cinco meses engañándome con otro y que me dejaba.- su cara en ese momento era de asombro total, sonreí y le dije:
-Y no me ha pegado ella sí es lo que piensas, con ella venía Carlos, su nuevo novio, y pues se ha puesto un poco violento...-
-Joder tío, lo siento... ¿Pero estás bien y eso verdad?- me preguntó preocupado, yo sólo sonreí y le dije:
-Estoy perfectamente, estoy feliz de haber acabado con esa mentira, estoy muy bien la verdad.- él sonrió y me dijo:
-Me alegro muchísimo que estés bien, pero habrá que celebrarlo, ¿no?- sonreí y mientras negaba con la cabeza le dije:
-Tú siempre igual, no vamos a celebrar nada por ahora... Entonces tus padres bien, no?- me estuvo contando la visita a sus padres, me gustaba escucharle hablar de sus padres, eran dos personas muy buenas la verdad.
-Me han llamado de la agencia hoy, tengo dos proyectos de trabajo aquí en Madrid.- dijo muy alegre, yo sonreí y le dije:
-Me alegro muchísimo, eso si lo tenemos que celebrar.- él levantando sus brazos al aire dijo de manera teatral:
-Tenemos que celebrar que Diego quiera celebrar algo.- no pude evitar reír ante su tontería, en ese momento mi móvil vibró en el pantalón, lo saqué para ver de qué se trataba y automáticamente una sonrisa se dibujó en mi cara, era un whatsapp de Malú, decía:
"Las entrevistas bien, voy de camino a la última. A pesar de todos esos angelitos he llegado diez minutos tarde, pero por suerte no me han regañado... ¿Y tú qué tal? ¿Te siguen doliendo los golpes?" Le contesté:
"Me alegro de que no te hayan regañado, yo bien aguantando a mi amigo, lo de los golpes va bien, no me duelen." Su respuesta no tardó en llegar, fue automática:
"Me alegro que no te duelan, pobre amigo, seguro que es él el que te aguanta a ti... ¿Qué te parece si me lo presentas mañana a la hora de comer? Tengo algunas cosas por la mañana, pero a comer si llego. Bueno que me toca entrar a la última del día. Luego hablamos." La contesté rápido por sí le daba tiempo a leerlo:
"Vale, yo cocino. Suerte con esa última, besos." Su respuesta fue corta pero me hizo sonreír:
"No tengo tiempo para contradecirte, tú cocinas. Ya me empiezan a regañar... Besos."
Guardé el móvil de nuevo en mi pantalón y vi a un Christian que me miraba curioso.
-¿Qué te pasa?- le pregunté, él sonriente me dijo:
-Tremenda la cara de bobo que tenías hace un momento, con quien hablabas?- yo sonreí y cambiando de tema le dije:
-Mañana vas a conocer a mi vecina.- él sonriente asintió y me dijo:
-Por fin se desvelará el misterio...- reí ante sus ocurrencias.
Cenamos entre risas y bromas, me subí a ducharme y cuando bajé estaba viendo la tele, me senté en el sofá y le pregunté:
-¿Qué ves?-él sin apartar la mirada de la tele me dijo:
-La voz.- vale yo no lo había visto nunca, así que le pregunté:
-¿Y de qué va?- me miró y sonriente me explico en lo que se basaba el programa. Volvieron de la publicidad y me quedé asombrado al verla a ella con ese vestido azul celeste, ósea que Malú era una de los cuatro coach...
-La baba.- me dijo mi amigo, lo miré y continuo diciéndome:
-Que se te cae la baba! Qué pasa, te gusta Rosario?- me reí ante sus ocurrencias, pero no le respondí.
-La verdad es que Malú está muy buena.- comentó, ahora sí que lo miré esperando a que siguiese hablando...
-Una lástima...- comentó finalmente, no lo entendí así que le pregunté:
-Una lástima, el qué?- él me miró sonriente y me dijo:
-Ya sabes, que dicen que es...- no me estaba enterando de nada...
-Que es que?- pregunté, él encogiéndose de hombros me dijo:
-Que juega en otra liga, la femenina concretamente...- QUÉ?! En serio había dicho eso?
-Eso serán mentiras, inventadas por gente que no tiene otra cosa mejor que hacer...- él me miró y me dijo:
-Yo es lo único que sé, también sé que a mi no me lo parece, eso se nota y ella o lo sabe disimular muy bien o no lo es. Pero luego está que cuando le preguntan, no desmiente ni afirma nada, dice que se enamora de la persona, no de lo que sea.- sonreí, esa respuesta era muy de ella. Seguimos viendo el programa, a mí me hacía muchísima gracia las caras que ponía mi vecina, algunas eran graciosas y otras eran pa comérsela... La verdad a mí poco me importaba lo que había dicho Christian, pero me dejaba más descolocado en cuestión a nuestra situación de esta tarde...
Terminamos de ver el programa, y yo me fui a la cama, antes me tuve que tomar un calmante porque me estaba empezando a doler el costado, los golpes empezaban a pasar factura. Me metí bajo las sábanas y mi móvil vibró en la mesita, me giré a por el, después de ser cegado momentáneamente por la luz de la pantalla conseguí ver de que se trataba, era un whatsapp... Mi prima me había mandado una foto de mi sobrino dentro de la lavadora...
"Que mono, si te iba a ayudar a poner la lavadora..." Su respuesta no tardó en llegar:

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