Fui a abrir la puerta, un pequeño diablo vino corriendo hacia mí mientras reía y me hacia sonreír como un tonto... Lo cogí en brazos y empecé a hacerle cosquillas...
-No le das un beso al mejor tito de todos?- mi prima negaba con la cabeza divertida mientras entraba en la casa con el carrito de Lucía, el pequeño Sergio me dio un beso y empezó a removerse para que lo dejase en el suelo... Lo dejé y salió corriendo para el salón...
-Hola prima..- la saludé dándole dos besos.-Como está mi gordita favorita?-dije mientras me asomaba al carrito y le daba un beso a la pequeña en su moflete regordete... Lo que provocó una sonrisa en su carita...
-Diego me tienes que hacer el favor de tu vida... Te los tienes que quedar, sabes que si hubiese tenido tiempo te hubiera avisado, pero me han llamado, tengo que ir a Valencia, es una gran oportunidad... Y Max no está, lo llamaron hace dos días y está en Sevilla...- hablaba sin parar, la agarré por los hombros y la sacudí suavemente...
-A ver tranquila, yo me los quedo, no tienes que preocuparte por nada de verdad, vamos a estar bien... Eso voy a intentar...- su sonrisa por fin apareció...
-Muchas gracias de verdad! Ven tenemos que bajar las cosas que vas a necesitar...- la miré perplejo...
-Sabías que iba a decir que sí? Si sabes que no tengo ni idea de como se hace...- rió.
-Sé que no me fallarías...- negué con la cabeza divertido y ella se fue a bajar las cosa del coche, yo pasé el carrito al salón y me quedé embobado con la imagen que tenía ante mis ojos... Malú sentada en el suelo en posición indio, y Sergio en frente suya sentado de la misma manera parecía querer explicarle algo, cosa que Malú al parecer no lograba llegar a comprender por la expresión de su rostro...
-Tito, "ela" no sabe...- sonreí y dije:
-Un momentito Sergio, en seguida vuelvo.- Fui con mi prima a bajar todas las cosas, que eran bastantes por cierto... Entre sillas para el coche, cuna portable para la niña, ropa, bañera de viaje... Me llenó todo el recibidor...
-Me voy ya, cuídamelos ehh! Cualquier cosa me llamas!- sonreí y me despedí de ella...
-No te despides de los niños?- negó con la cabeza...
-Ya me he despedido antes de bajarnos del coche, y como se me ponga Sergio a llorar no soy capaz de irme...- sonreí, no estaba acostumbrada a dejar a sus niños...
-Buen viaje y muuucha suerte! Todo va a salirte perfecto ya lo verás!- sonrió y se puso a buscar en su bolso...
-Toma, cualquier cosa me llamas, aquí también está el número de la madre de Max, si tienes algún problema, los llevas a Málaga con ella... Y muchas gracias otra vez...- sonreí, no iba a llevarlos a Málaga, iba a ocuparme de ellos lo mejor posible... Sé que si no hubiese estado yo, los niños irían con su abuela... Pero ahora me tocaba a mí.
-Tranquila, nos las vamos a apañar muuuuy bien... Buen viaje!- se fue y yo volví adentro, al salón de donde se escuchaba la chispeante risa de Sergio y la melódica risa de Malú... Me quedé mirando desde la puerta, pero poco me duró porque Sergio vino corriendo a esconderse detrás de mis piernas aún riéndose. Miré a Malú la cuál estaba levantándose del suelo... Cogí de la mano a Sergio y nos sentamos en el sillón, él sobre mis piernas...
-Ya lo conoces?- ella sonriente asintió y se sentó a nuestro lado en el sillón.
-Ha sido muy gracioso, porque venía corriendo y cuando me ha visto, ha parado en seco, ha pasado por delante mía andando, como un niño bueno, y se ha sentado en el suelo. Le he dicho "hola como te llamas?" Y me ha ignorado completamente, entonces he cogido y me he sentado a su lao' y me dice "hola..."- reí por su explicación, la verdad es que Sergio era algo tímido con gente nueva, por eso me había parecido alucinante que hablase con ella, y más que luego estuvieran jugando juntos... Sé que es odioso comparar, pero con Elena nunca había congeniado, ni mucho menos había jugado con ella...
-Tito, tito!-me llamó Sergio mientras que con sus manitas agarraba mi cara para que le prestara atención...
-"Alú" sabe jugar a los coches.- sonreí por el entusiasmo del pequeño...
-Ay madre!! Que te como toa tu cara!!!- ante el comentario de Malú, Sergio empezó a reír y escondió la cara en mi pecho... Nos hizo reír a los dos por su acción...
-Malú los niños no se comen!- sonrió, y me hizo sonreír como siempre...
-Pero tú has oído como dice mi nombre? Por favor si es pa' comérselo!- reí por su comentario... El sonido de un sonajero cayendo al suelo seguidos de pequeños balbuceos, nos hizo girarnos hacia el carrito...
-A ella no la conces verdad? Sergio que te parece si le presentamos a Malú a tu hermanita?- El niño se bajó de mi regazo y fue hacia el carrito, recogió el sonajero y poniéndose de puntillas consiguió volver a dárselo...
-Ains!!! Me lo como!! Mira como la cuida!!- sonreí y me levanté, le tendí la mano para que se levantase y viniese conmigo... Saqué con cuidado a la niña del coche, y se la pasé...
-Mira te presento a mi gordita...- una gran sonrisa se dibujó en su rostro y mientras nos sentábamos en el sillón, me preguntó:
-Cómo se llama?-
-"ucía"- la voz cantarina de Sergio nos hizo reír a los dos...
-Lucía, Sergio se dice Lucía...- el pequeño me miró serio por haberle corregido.
-Que nombre taaaan bonito!- opinó Malú...
-Que ibas a decir tú de ese nombre...- me gané un ligero golpe en el brazo por mi comentario.
-"Alú" y mi nombre es "nonito"?- reímos por la pregunta de Sergio...
-Tu nombre es preciosiiiiiiiiiisimo.- le respondió al pequeño mientras le daba un sonoro beso en la mejilla... Reí por la forma tan cómica que tenía de alargar las palabras...
-Y el mío?- pregunté con voz infantil, lo cual provocó las carcajadas de Malú y Sergio...
-Tito el tuyo es feo.- reí por la respuesta del pequeño, Malú me miró y se encogió de hombros...
-Ya te lo ha dicho él...- sonreí...
-Y así es como un niño me ha dejado sin beso...- rió por mi comentario, Sergio me miraba risueño...
-Tito amo' a juga.- sonreí y me senté en el suelo a jugar con Sergio, ante la atenta mirada de Malú, la cual estaba con una gran sonrisa en la cara...
Mientras jugaba con Sergio, no era capaz de dejar de mirar a Malú, ni dejar de perderme en el embrujo de sus ojos cada vez que nuestras miradas se cruzaban... Se la veía simplemente... Perfecta... Pero creo que es una palabra insignificante en comparación a como se la veía con la pequeña Lucía en sus brazos...
-Tenéis los mismos ojos...- comentó Malú, la miré y sonreí orgulloso...
-Ehh! No te lo creas, ella es más guapa...- negué con la cabeza divertido... Ella me guiñó un ojo, mientras sonreía de forma deslumbrante, como siempre...
-Diego, se ha dormido...- la miré y caí en cuenta...
-Joder! Mierda... La cuna, la tengo que armar!- Sergio me miró con sus grandes ojos muy abiertos y con la mano en su boca...
-Tito!!- lo miré sin entender porque me miraba así...
-Diego! Las palabrotas!!!- claro, era eso...
-Sergio, esas cosas no se dicen, ni se te ocurra decir ninguna eh!- el niño me miró serio y asintió, espero que no le dé por decirlas, tendría que tener más cuidado mientras estuvieran conmigo...
-Malú, te importaría echarles un vistazo, voy a montar la cuna y colocar sus cosas, no tardo mucho.- asintió sonriente.
-¿Se van a quedar contigo?- asentí.
-Pobres niños...- dijo en tono de broma, reí y fui a colocar las cosas. Ahora en mi cocina se podía ver una gran cantidad de potitos, papillas, etc. En mi cuarto de baño, pañales, cremas de bebé, champú y gel de bebé, bañera portable... Mi armario tenía ahora bastante ropa infantil... Y la maldita cuna se me estaba resistiendo, no era capaz de que encajase todo, joder era una maldita cuna, no podía ser tan difícil... Me di por vencido y bajé a por ayuda... Llegué al salón y vi que Malú había puesto a la pequeña en el carrito, donde esta dormía plácidamente, y estaba sentada con Sergio en el sillón viendo uno dibujos animados, presencie un simple gesto que hizo que la viera más perfecta aún, si es que se podía... Sergio estaba sentado, algo lejos de Malú, y cómo era algo tímido no se atrevió a acercarse, pero ella en cambio se movió a su lado y pasándole el brazo por los hombros, lo abrazó contra su cuerpo, donde el pequeño se quedó a gustito viendo la televisión... No pude evitar sonreír ante la maravillosa escena, y seguirme impresionando con ella y con cada gesto tan natural y tan cercano que tenía... Me daba muchísima pena tener que interrumpir la escena pero no era capaz de montar la maldita cuna...
-Malú, tú sabes montar una cuna?- me miró divertida, mientras una sonrisa se dibujaba en su rostro.
-Lo podemos intentar...- sonreí y subimos los cuatro a la habitación, a la niña la dejamos en la cama rodeada de cojines... Sergio sentado en un borde de la cama nos miraba muy atento mientras nos peleábamos con la cuna para montarla. Por fin conseguimos montar la cuna...
-Ya está!- sonreí, y metí a la pequeña en la cuna, dejando al lado el comunicador para escucharla desde abajo. Sergio se bajó abajo antes que nosotros, por fin teníamos dos segundos a solas...
-Ey! Tú!-la agarré de la cintura y la apegué a mi cuerpo...
-Hemos dejado antes algo a medias, no te creas que se me va a olvidar...- una sonrisa picara se dibujó en su rostro.
-De verdad? No me acuerdo de nada...- sonreí malvadamente, ya empezaba a jugar, pero lo que ella no sabía es que me encantaba su juego...
-Si quieres te lo puedo recordar...- repetí la frase de esa misma mañana, puso morritos en señal de estar pensando y negó con la cabeza. No me pude resistir a esos morritos y la besé, ella rápidamente anudó sus manos en mi nuca, e hizo bailar su lengua junto a la mía, con esa forma de besar que me volvía loco... Separamos nuestros labios cuando la necesidad de aire se hizo presente, un suspiro brotó de su boca...
-Te había dicho que no...- sonreí y acaricié su cara...
-Ups, lo siento... No te había escuchado, y además tus ojos me habían dicho que sí...- una sonrisa se dibujó en su boca.
-Mis ojos hablan?- asentí y me miró esperando una respuesta.
-Tus ojos hablan todo lo que tus labios callan.- su mirada me traspasó, me recorrió entero... Haciendo temblar ligeramente mi corazón, aumentando algo dentro de mí, que día a día crecía pero no sabía que demonios era... Cerró los ojos durante unos segundos y volvió a mirarme, esta vez con menos intensidad y algo distinto en su mirada, ya no era tan transparente como antes...
-Vamos pa abajo.- asentí y bajamos con Sergio. Estuvimos viendo la tele con el pequeño, el cual se echó sobre Malú como cuando los interrumpí. Se les veía contento a los dos, miré a Malú, que me miró con una gran sonrisa triunfadora en su rostro.
-Me tengo que ir.- me sorprendió que dijera eso y Sergio la miró cuando dijo eso, poniéndole carita de pena.
-Luego vengo, vale?- el niño sonriente asintió y se fue a jugar al suelo, el cual estaba todo lleno de juguetes...
-Te acompaño.- asintió y salimos del salón.
-Malú te pasa algo? Si he dicho o hecho algo que te haya molestado perdón...- ella rápidamente negó con la cabeza.
-No, no es nada, tranquilo.- la miré preocupado.
-Si necesitas algo llámame.- asintió y sonrió mientras me decía:
-Si necesitas ayuda con algo, alguna cuna o algo me llamas.- sonreí y me acerqué a besarla, un suspiro se escapó de sus labios antes de unirse a los míos... El beso duró hasta que ella bruscamente separó nuestras bocas, cosa que me hizo fruncir el ceño, cuando le iba a preguntar que que le pasaba, ella susurró:
-Me voy...- y abriendo la puerta detrás de ella se fue... Apoyé mi frente en la puerta, y suspiré... No sabía que demonios le pasaba, y eso me enfadaba enormemente...

