domingo, 26 de octubre de 2014

6. Empezar desde cero.

Me levanto a las 7:30 como ya es costumbre, le doy el biberón a Jaime y no puedo resistir la tentación de comérmele a besos y es que hoy cumple cuatro meses. Lo preparo para llevarlo con su tío y me arreglo yo también, me visto con unos vaqueros oscuros, una camisa de cuadros blanca y negra, y una chaqueta de punto gris.


Desayuno y salgo para casa de mi hermano. Llego a la hora que acordamos, él ya esta esperándome y me ayuda a pasar la sillita de Jaime y el bolso. Me despido de mi niño y le repaso a mi hermano a que hora le toca comer y demás, aunque sé que no le hace falta.

Me monto en el coche y abro la guantera para poner algo de música, me doy cuenta de que tengo cds que todavía no he escuchado que compré para Navidades del año pasado. Busco entre ellos, la mayoría aún tiene el plástico de nuevo y sacó el de Malú, Sí, se llama, le abro y lo pongo en el reproductor. Yo soy de esos que se compran el disco sin haber escuchado ninguna canción y ya luego decide si les gusta o no.
Empieza sonado "a prueba de ti", esta me la sé de escucharla en la radio, acaba "a prueba de ti" y empieza "te voy a olvidar", estoy en un semáforo y me pongo a escuchar con atención "y aunque tenga que llorar yo te tengo que olvidar, te lo juro que aunque duela y se desangren hoy mis venas, te voy a olvidar" y de la forma que canta algo dentro de mi se encoge y desgarra, y es que esta canción define el momento por el que estoy pasando y me da un aliento positivo a salir, sé que puedo y lo haré. Como sigo en el semáforo que ahora se ha convertido en atasco cojo el móvil y pincho sobre el teléfono de Malú o "Agresora Glosy" como le puse yo al guardarlo en mi teléfono para conservar su privacidad, le mandó un whatsapp.
"Malú, otra vez te escribo para darte las gracias, cuando me dejes que te invite a comer te diré el motivo, pero muchísimas gracias *emoticono muñeco mandando besos* "
Diez minutos más tarde de la cuenta llego a la agencia menos mal que siempre salgo con margen para no llegar tarde a trabajar. Me pongo a trabajar en unas propuestas que estamos a punto de cerrar. Sobre las 12:00 llega Lola para preguntarme que tal y terminar de revisar algunas propuestas.
-Lola me gustaría pedirte otro favor, ya sé que llevo unos días que no paro de pedirte cosas... Pero me gustaría pedir la tarde libre, tengo que ir a acomodar las cosas de la mudanza, me llevaré el trabajo que falta y lo término en casa.- 
-Rodri, no hay problema llevamos muy bien las propuestas, tomate la tarde libre y recuerda que mañana tenemos la última grabación con L'oreal. Esta noche te llamo para ver que tal la mudanza y pronto iremos Sergio y yo a que nos enseñes la casa.- sonrió y ella acompaña a mi sonrisa. 
-Muchas gracias Lola, no se cómo te lo voy a agradecer, si no fuera por Sergio, por ti, por mi hermano y mi madre no se qué haría.-le digo abrazándola.
-No tienes nada que agradecer, siempre vamos a estar contigo.!
Terminamos las propuestas y Lola me desea mucha serte con la mudanza.
Es la hora de comer y voy hacia la cocina de la agencia, abro la nevera, allí cada uno guardamos nuestro taper ya que hay días que nos toca quedarnos a comer. Saco mi taper y me siento en la mesa, mientras estoy comiendo cojo mi móvil del bolsillo y veo que tengo respuesta al whatsapp que le mandé a Malú.
"De nada entonces, te has tomado la medicación?
Al final te dejaré que me invites a comer y todo!! *emoticono de las palmas* 
Más tarde te llamaré para preguntar sobre la mudanza, suerte !  *emoticono mandando besos* "
Me río por su ocurrencia de la medicación y le respondo.
"No estoy loco aunque lo parezca, todo tiene explicación y te la daré.
Gracias, estaré esperando tu llamada entonces! Adiós *emoticono mandando besito* "
Me acuerdo de que hoy es 14 de febrero, San Valentín, mi primer San Valentín sólo, después de 9 años. Decido mandarle un ramo de rosas a mi madre, ya que su amor es único e incondicional. Y a Lola y Sergio le mando un ramo de flores diversas, para agradecerle la tarde libre a Lola y todo lo que han hecho por mi estos últimos días, sé que Sergio no se molestará, pero aún así le mando un whatsapp.
"Sergio hermano, he decidido mandar un ramo de flores para Lola y para ti, espero que no te moleste. Es para agradeceros todo y desearos un feliz San Valentín."
Sigo comiendo sólo, cuando termino voy al despacho recojo todo y voy hacia el despacho de Lola.
Llamo a la puerta, me da permiso para entrar y le digo.
-Lola ya me voy, muchas gracias por darme la tarde, si me necesitas para algo llámame que vuelvo en nada.
-Ve tranquilo y termina esa mudanza, no te preocupes no te necesitáremos por hoy.
Salgo de la agencia y me voy directamente para mi casa a coger las maletas y cargarlas en el coche, ya la empresa de mudanza se debe haber llevado lo demás.
Paso a mi casa y ya se han llevado todo excepto las maletas.

Las cojo y voy saliendo con ellas, será la última vez que vea esta casa en la que fui tan feliz, donde me enteré que iba a ser papá, donde le pedí a Belén que se casara conmigo aunque me dijo que no hacía falta, y donde se me rompió el corazón...
De esta casa me llevo recuerdos preciosos y un corazón hecho pedazos, trato de dejar todos los fantasmas de estos últimos días y cierro la puerta, meto las llaves en el buzón de mi casero que vive en la casa de al lado. 
Mudándome creo que será más fácil pasar página, nada de la otra casa me traerá recuerdos, no tendré miedo de mirar el salón y acordarme todas las tardes que hemos pasado juntos, cuando ella estaba embarazada y yo me pasaba horas mirando como mi bebé se movía dentro de su tripa... 
Cargó las maletas en el coche y voy hacia la otra casa, mi nuevo hogar, donde empezaré mi vida de nuevo junto a mi niño. 
Estoy llegando, lo sé porque es una urbanización pequeña llena de casas grandes, casas cubiertas por unas vallas al estilo de las celebridades, tienen una gran puerta para poder entrar con el coche, y la casa y el garaje están dentro. Recuerdo que Belén y yo decidimos hacer  algunos retoques, en el gran jardín trasero hicimos una piscina, para pasar los fines de semanas juntos, quien me lo iba a decir que los iba a a pasar sólo; y en nuestra habitación cambiamos el armario por un vestidor, que nos pareció más apropiado en el momento, pero ahora sólo con mi ropa sobraba vestidor por todos lados. 
Abro la puerta de la valla con el mando, y dejo el coche en la puerta del garaje. Cojo las maletas y abro el buzón ya que es ahí donde me han dejado las llaves los de la mudanza. 
Paso y hay un recibidor muy acogedor, veo todo lleno de cajas y me pongo a colocarlo. La casa consta de dos plantas, abajo hay un salón grande, con grandes sillones de cuero, una mesa con sillas a modo de comedor a un lado de la gran sala, todos los muebles son modernos en tonos grises y blancos, los sofás son negros con detalles en blanco, me gusta el color de los sofás, así cuando Jaime empiece a trepar por todos sitios no pasará nada si le da por pisarme los sillones. 
También hay una cocina de estilo isla con una mesa para comidas más informales, los muebles de la cocina son en tonos grises y burdeos.
En la planta de abajo también hay un despacho, mi lugar, únicamente decorado por mi, consta de un escritorio grande, su silla y su ordenador correspondiente, y en la pared de en frente del escritorio hay un mural con cuadros, unos más grandes y otros más pequeños, a modo de collages. Salgo rápido de ahí, sin mirar las fotos, ahora no puedo ni quiero mirarlas, puesto que tengo que cambiar algunas.
También hay un aseo, sencillo pero cómodo, como toda la casa en general.
En la planta de arriba está la habitación de mi niño, decorada en tonos azules y blancos, en el techo decidimos pintar estrellas y la luna, y las paredes están pintadas en un efecto de tonos azules que imitan a las nubes.
Los muebles de esta habitación son blancos, con detalles en azul, hay una gran cuna, un armario y una puerta que lleva a su propio cuarto de baño, la habitación también tiene un sillón de dos plazas blanco con cojines azules oscuros y una mecedora.
En la planta de arriba también está mi habitación y otra para los invitados, también hay un baño y un salón pequeño al que bauticé como sala de cine.
Mi habitación es grande, los muebles son blancos y grises, al igual que la colcha, la verdad es que la combinación de blancos y grises me encanta. Hay tres puertas en la habitación, una lleva a un gran cuarto de baño que cuenta con una bañera de hidromasajes y una ducha, la otra a un gran vestidor que ahora veo demasiado grande, y la otra puerta a una terraza. La terraza cae encima del jardín, se ve la piscina y los jardines de las casas que tengo a los dos lados.
Una vez lo he colocado todo, menos algunas cajas con fotos que todavía no estoy preparado para ver, son de Belén y mías... He colocado todas las fotos en las que aparece Jaime, aunque también aparezca Belén.
Bajo al jardín y veo que la piscina está llena, debe de haber sido la empresa a la que le encargué que limpiara después de la obra y se ocupara de que todo quedara perfecto.
Se me ha ido toda la tarde colocando mi ropa y la del niño, y poniendo todas las cosas en sus respectivos muebles, son las 8:15 y como he sudado bastante decido que lo mejor será que me una ducha antes de ir a por mi niño. 
Me ducho y salgo para casa de mi hermano, llamo a su puerta y me abre al momento con mi niño en brazos, como si me estuviera esperando. 
-Que tal la mudanza?- me pregunta mientras nos sentamos en el sofá y me pasa a Jaime.
-Perfecto, está todo precioso! Te puedes pasar cuando quieras eh.- asiente mientras yo me como a besos al pequeño que se encarga todos los días de hacerme sonreír.
-William no has quedado esta noche?- le pregunto con picardía, me gusta ver como se pone rojo.
-Si... Emm... Bueno con unos amigos y eso.- habla a trompicones, supongo que no se esperaba mi pregunta.
-Tranquilo, no hace falta que me lo cuentes ahora, ya hablaremos tú y yo.-
-Todavía no hay nada serio, a ver que pasa...- su rubor ya es casi incandescente, sonrío y le doy una ligera palmadita en el hombro.
-Bueno, entonces no te entretenemos más. Que se te de bien la noche, y si te hace feliz no la dejes escapar.-
-Gracias Rodrigo, ya hablamos.-
Salgo para mi casa, cuando llego baño a Jaime, le pongo su pijama y le doy de cenar. Lo dejo en la sillita mientras me estoy haciendo la cena. Ceno en la soledad de la cocina, junto a mi niño que de vez en cuando pronuncia algún BA-BA para romper el silencio y hacer que se me caiga la baba... Son sólo las 22:00 y ya he cenado, y mi niño lleva bastante tiempo dormido en la sillita, así que decido que es hora de subirlo a la cuna. Enciendo el aparato para escucharlo por si llora y me bajo al jardín, me apetece tomar el aire. Me siento en el césped y miro mi móvil, lo tengo bastante concurrido. Un whatsapp de Sergio, otro de Lola y una llamada perdida de mi madre, empiezo leyendo los whatsapp, el de Sergio:
"No hace falta que me avises, no me molesta, sé como eres y sé que puedo confiar en ti. Muchas gracias, y aunque sé que este no será tu mejor San Valentín, yo te deseo un feliz día. Un abrazo amigo."
Decido responderlo, cada día me alegro más de tener amigos como Sergio.
"Muchas gracias Sergio, quizás no sea el mejor pero es el que me toca. Un abrazo ;)"
Leo también el de Lola,
"Rodriii, muchas gracias por las flores!! Yo también te deseo un feliz San Valentín al lado del amor incondicional de tu niño. Espero que la mudanza haya ido muy bien. Besitos"
Llevaba toda la razón del mundo, no podía decir que era mi peor día de San Valentín, porque tenía algo que no había tenido nunca antes, el amor de mi vida, mi niño... Mi pequeño pedacito de amor.
"Muchas gracias, a mi niño no le van las cenas románticas pero es el mejor amor que se puede tener. La mudanza ha ido genial, cuando queráis venir a comer o a cenar os espero, y así veis la casa. Besos y hasta mañana!"
Llamo a mi madre, que me da las gracias por el ramo de flores unas diez veces y quedamos para que mañana se quede ella con Jaime.
Dejo el teléfono a un lado y me tumbo en el césped mirando las estrellas, siempre me ha relajado mirar el cielo... Y aquí estoy en mi primera noche en mi casa nueva, San Valetín y sólo, sin Belén... De repente el sonido del móvil me saca de mis pensamientos gracias a dios, antes de que siga atormentándome.



sábado, 18 de octubre de 2014

5. Aceptando mi destino.

Llego a casa sobre las 16:30 la verdad es que la comida se alargó un poco, pero lo prefiero, así no tengo la sensación de estar sólo, sensación que me ha golpeado nada más entrar por la puerta.
Decido que es hora de contárselo a mi madre, así que cojo el teléfono y la llamo. Al tercer tono me responde.
-Rodrigo cariño, que tal?- me pregunta nada más descolgar con la frescura que tanto me gusta, y es que a pesar de que mi padre la dejo con dos hijos, ella nuca le pidió explicación y salió adelante, es una mujer peleona, mi apoyo en los momentos malos y los buenos.
-Mamá te llamaba porque te tengo que contar algo muy importante, estás en casa?- prefiero decírselo cara a cara, sé que así se quedará más tranquila que si se lo cuento por teléfono.
-Si hijo, pero que pasa? Me estás asustando.-
-No te preocupes mamá, ya voy para allá, te quiero.-
-Aquí te espero hijo.- y cuelga.
Preparo la merienda para Jaime y lo guardo todo en el bolso del carrito. Y salgo para casa de mi madre, que está a 20 minutos de la mía en coche.
Es un bloque de pisos, cerca de donde me voy a mudar, bueno a unos 15 minutos, son pisos grandes, en este piso crecí y la habitación esta igual como la dejé, por eso me gusta venir y recordar.
Llego a la puerta y llamo al timbre, mi madre me abre con cara de no saber muy bien que esta pasando. Me coge la sillita de Jaime y la deja encima del sillón, luego me quita a Jaime y lo coloca en la sillita, no sin antes llenarle la cara de besos. Se gira y me mira, está esperando que empiece a contarle, así que cojo aire y le cuento lo ocurrido, lloro, me desahogo, ella llora conmigo y me abraza todo el tiempo, y me hace bien contárselo, porque nadie te da el apoyo que te brinda una madre, son capaces de entender que algo está mal sólo con mirarnos, tienen siempre las palabras adecuadas para reconfortarte y no te dejan sólo en ningún momento, siempre están al pie del cañón. 
-Hijo y ¿que vas a hacer con Jaime? tú trabajas y no te puedes ocupar de él.- suspiro y me limpió los restos de lágrimas que aún viajaban por mis mejillas, ella me mira tiernamente, como cuando era niño.
-Hoy me lo he llevado a trabajar porque tocaba grabación y ahí no pasaba nada, mañana me ha dicho William que se queda con él mientras yo hago la mudanza y preparo todo para luego poder quedarme en la casa nueva. Pero los demás días no se qué voy a hacer.- todavía no había pensado que iba a hacer con Jaime.
-No tienes que buscar a nadie entre William y yo nos encargaremos.- me dice secándose algunas de las lágrimas que brotaban de sus ojos grises azulados iguales que los de mi hermano y mi niño.
-Muchas gracias mamá, no se qué haría sin vosotros.- 
Paso la tarde con mi madre que me obliga a merendar como cuando era niño, sólo que ahora cambia el cola-cao por café. Y mientras ella daba de merendar a mi niño.
Sobre las 8 le digo a mi madre que me voy a ir yendo, que tengo que bañar al niño y que he quedado con William para cenar.
-Rodrigo el sábado me quedo yo con Jaime, ya te llamo para preguntarte por la mudanza.- me dice y me abraza.-Hijo ahora tienes que ser fuerte y luchar por ser feliz, porque tu niño sea feliz y por quitar ese dolor de tu corazón, no la odies, el odio amarga el alma, si te hizo eso fue porque no te merecía no te desprecies a tu mismo porque tu no tienes la culpa, te quiero hijo.- me dice y me llena la mejilla de besos.
-Muchas gracias por todo mamá, gracias por cuidar de mí siempre. No te preocupes, voy a ser fuerte, ya hablamos para que te quedes con Jaime. Te quiero mamá!.- 
Bajo de casa de mi madre pongo a Jaime en la sillita y me monto en el coche. Voy a coger el móvil y me doy cuenta de que me lo he dejado en casa. Bien pues como William se haya dormido nos quedamos sin cenar.
Llego a casa y antes de bañar a Jaime cojo el móvil y veo que tengo una llamada perdida y un whatsap de un número que no conozco. Llamo a William para asegurarme que no estaba dormido y me dice que esta preparando lo que vamos a cenar hoy. 
Y miro el whatsap.
"Hola Rodrigo, soy Malú, no es que me haya decidido para ir a comer contigo, primero te tienes que mudar, te he llamado porque te quería preguntar que tal estabas y para que ya de paso guardarás mi número, no vendas mi número de teléfono para poder invitarme a cenar eh!. 😘😘 *emoticono muñeco tirando besitos* cuídate, que el sábado grabamos y te necesito fresco.! Adiosss" 
Leo el mensaje y sonrio. Decido responder.
"Siento no haber respondido el teléfono, me lo deje en casa y fui a aceptar mi destino y a contarle a mi madre lo que me ha pasado. Creo que Jaime ya no nos acompañará a grabar, ya que su abuela se quedará con él. Ya se que me tengo que mudar pero te debo una cena!! 
Muchas gracias por preguntar y cuídate tu también! 
Puedes estar tranquila tu número está seguro, no lo venderé y nadie me robará el móvil porque estará baboseado por mi enano. 
*emoticono muñeco tirando besitos* 😘😘 Hasta el sábado,!
Dejo el teléfono cargando en la habitación y me pongo a bañar a Jaime, me encanta hacerlo, el disfruta y no para de moverse a la vez que me pone chorreando. Cuando se le cansan los brazos de salpicar coje el patito de goma y se lo mete en la boca.
Término de bañarlo y le pongo el pijama. 


Vamos hasta el salón y suena la puerta abro con él en brazos todavíay ahí esta mi querido hermano cargado de bolsas. Le invito a pasar y me dice que me vaya duchando que se encarga de todo le pido que le vaya dando de cenar al pequeño.
Me voy a la ducha y dejo que el agua caliente caiga sobre mis hombros, me relajo al instante, y es que es muy duro esto, te da la impresión de que por más que lo intentes no lo vas a conseguir, pero si algo he aprendido de mi madre, que ha pasado por una situación parecida, es a no rendirme, y por mí y por mi chiquitín lo voy a hacer. Salgo de la ducha, me pongo el pijama y voy al salón. 
Y al llegar al salón me sorprendo con William, ha preparado la mesa y ya le estaba terminado de dar la cena a Jaime, ha madurado mi hermano pequeño... 
-Siéntate que se enfría la cena.- Obedezco y me sirve un plato de risotto de setas.
-No me digas que lo has hecho tu?- le digo incrédulo.
-Claro hermanito, quien sí no?- me dice mirándome con cara de ofendido.
Y lo pruebo cuidadosamente, pues la última vez que cocino tuve que lavarme los dientes 3 veces porque el sabor seguía ahí, había confundido el azúcar con la sal...
La verdad me sorprende, esta buenísimo y así se lo hago saber.
-Oh! William ya sabes cocinar!!!, esta riquísimo.- me sonríe orgulloso, como cuando lo iba a ver jugar al fútbol y marcaba algún gol, o como cuando sacaba buenas notas en el cole, y es que por dentro sigue siendo el mismo niño...
-Gracias hermano, supongo que no es tan difícil si sigues los paso... Y no confundes la sal con el azúcar.- reímos los dos por el recuerdo de la cena anterior.
Cenamos en una charla animada sobre como van sus estudios, esta estudiando  veterinario, adora los animales. Me cuenta que esta deseando terminar y montar su clínica, yo le digo que para eso todavía queda bastante tiempo,en realidad unos pocos meses. Ya está en su último año de carrera.
El momento de la noche que temí que llegará llegó.
-Rodrigo y de Belén no has vuelo a saber nada ?- mide muy bien sus palabras para no causarme daño.
-No hermano, la verdad espero que esté bien, ella me dijo que ya me llamaría cuando pasará un tiempo para que se enfríe la cosa, supongo que se referiría a mi amor por ella. Y sí, en realidad siento que se va a enfriar y desaparecerá gracias a dios, la tengo que olvidar para poder seguir viviendo. No la borrare de mi vida pero tengo que olvidar el amor que siento por ella y siendo claro pienso que me dejó en el mejor momento, me espera una mudanza y una casa que no está llena de recuerdos, vale que esta decorada por nosotros dos, pero no tiene tantos recuerdos como esta, será una casa donde Jaime y yo iremos pintando nuestros recuerdos. Eso me ayudara a seguir adelante.- tengo que ir aceptando la realidad y la mejor forma de hacerlo es mentalizarme de que ha pasado, y tengo que avanzar.
-Me alegro hermano- se levanta y me abraza.- sé que lo vas a superar, tú siempre fuiste fuerte y no te mereces esto que esta pasando pero entre mamá y yo te ayudaremos a que vuelvas a ser feliz.- me dice abrazándome con fuerza, se separa y me da un beso, que me recuerda a cuando éramos niños... Él al ser bastante más pequeño siempre que me iba de fiesta o algo, me daba un beso y me decía que me esperaba despierto, aunque nunca me lo encontraba despierto.
-Te quiero hermano, no se qué haría sin ti y sin mamá, vosotros y mi hijo sois lo mejor que tengo.- 
Terminamos de cenar y William insiste en que recoge, pero me niego, ya bastante ha hecho con hacer esa pedazo de cena.
-Rodri, ya que no me dejas recoger me voy a ir que ya es tarde, mañana sobre qué hora me llevarás a Jaime?- 
-Pues te lo llevare sobre las 8:30 y lo recogeré después de la mudanza, me gustaría acomodar las cosas y luego ya ir a por él, pediré la tarde libre. Lo recogeré sobre las 21:00 si no te importa.-
-Como me va a importar, perfecto mañana a las 8:30 te estaré esperando, adiós hermano- me da un abrazo y se va.
Me voy a la cocina y recojo todo, término de guardar las ropas en caja y maletas, meto a Jaime en la cuna y me acuesto. Mañana me espera un día largo donde empezaré de cero junto a mi niño.



domingo, 12 de octubre de 2014

Capítulo 37 - Tocado.

Pasaron los días y no volví a saber nada de ella, parecía que se la había tragado la tierra, al menos para mí... Por más que había llamado a su puerta nadie me abría, tampoco escuchaba a su zoo y eso era una prueba muy evidente de que no estaba en su casa... Y es que todavía me acordaba de su cara al escuchar lo que Elena me dijo, y me siento la peor basura del mundo por no haber salido en ese mismo momento detrás de ella... Ella, la razón por la que me levantaba con una sonrisa por las mañanas, y vale que cuando le dije que la quería salió corriendo, entiendo perfectamente que no esté enamorada de mí, pero lo que no me parece justo es que ahora se piense que me he burlado de ella, que he estado con ella cuando iba a tener un hijo con otra... Y sé que pensaréis que que hago que no la llamo por teléfono, también lo he intentado y ninguna de mis llamadas ha obtenido respuesta, ni tampoco mis whatsapps... Estaba muy perdido, necesitaba hablar con ella y aclarar toda esta situación, porque no la quiero perder, me gustaría por lo menos mantener la amistad que algún día tuvimos... Y es que no podría dejar de quererla, cuando es lo mejor que ha pasado por mi vida... 
El sonido del teléfono me sacó de mis pensamientos y me lancé rápido a por él, con la pequeña esperanza de que una de todas esas llamadas que se perdieron en su buzón de voz tuviera alguna respuesta, pero nada más descolgar mis esperanzas se perdieron en el abismo donde todo acaba...
-Diego, que te parece si te vienes a cenar esta noche con nosotros? Sergio está deseando verte.- mi prima ya sabía lo que había pasado, la llamé esa misma noche para contárselo, y me ofreció su ayuda, sus palabras y sus consejos.
-Buenas tardes prima, yo también me alegro de hablar contigo...- ríe al otro lado de la línea y me hace bien escuchar su risa, llevo tantos días sin escuchar la risa de alguien que sonrío.
-Diego déjate de tonterías, te vienes a cenar?- la verdad no tenía mucho ánimo de irme a cenar...
-Mónica, la verdad es que no tengo ganas de salir, prefiero cenar algo rápido e irme a la cama...- un bufido exagerado sonó al otro lado de la línea.
-Diego me das una pereza tremenda... Te piensas quedar en arresto domiciliario mucho tiempo más? O vas a dignarte a venir a cenar y ver a tus sobrinos?- en parte llevaba razón, desde que se fue no había hecho otra cosa que ir a trabajar y quedarme en casa esperando escuchar algún ruido al otro lado de la puerta...
-Vale, está bien, voy a cenar con vosotros... Contenta?- 
-Sí! Por cierto Diego, tenemos que ir de compras para lo de la gala benéfica a la que tienes que ir...- en su voz se notaba la ilusión que le hacía ir de compras, y es que no conozco a nadie que le gusten las compras más que a mi prima.
-Compras? Contigo? Es obligatorio?- reí contagiado con su risa.
-Pues claro que es obligatorio, ni aposta te vas a poder librar... Seguramente deje a los niños con Max y así vamos más rápido.- comprar encima sin niños? Eso quería decir que iríamos a muuchas más tiendas...
-Me lo estoy pensando mejor... Creo que no necesito ir de compras...- 
-No te vas a librar... Te esperamos a las 9 no llegues tarde.- 

Llegué a casa de mi prima a las 9:20, el tráfico me había hecho llegar tarde, y si había algo que no me gustaba era llegar tarde... Nada más entrar, saludé a mi prima, a Max y a la pequeña Lucía.
-Y Sergio?- pregunté al no ver al pequeño diablillo por la sala.
-Está en su habitación, ve a verlo y tráetelo que nos vamos.- 
Entré a la habitación en silencio y me senté a su lado, él estaba dibujando en un folio garabatos sin sentido, pero le ponía muchas ganas.
-Hola Sergio! Que haces?- el niño no levantó la cabeza de sus hojas, sonreí y me asomé ligeramente a ver que dibujaba, pero su manita apartó mi cabeza.
-Que no, que es sorpresa.- reí mientras él se indignaba.
-Pero Sergio nos tenemos que ir.- me miró con sus dos grandes ojos grisáceos, del mismo color que los de Max.



-Espera.- terminó de llenar la hoja de garabatos y líneas sin sentido, y me volvió a mirar.
-Toma.- me dio dos folios, coloreados casi en su totalidad por él, sonreí, y es que no se podía ser más mono, le llené la cara de besos hasta que se empezó a  enfurruñar...
-Son los dos para mí?- me sonrió con su sonrisa inocente, y negó con la cabeza divertido.
-No, uno es "pada Alú".- sonreí por la carita de ilusión de mi sobrino, a él también le había calado hondo Malú... Le revolví ligeramente el pelo y dejé un beso en el tope de su cabeza... Dónde habría ido? Como estaría? Porque la última vez que la ví, su mirada era de dolor, y todo por mi culpa... 
-Tito se lo "tenes" que dar, vale?- la fina vocecita de Sergio me sacó de mis pensamientos, tragué saliva para eliminar el repentino nudo que se había formado en mi garganta y parpadeé repetidamente para mantener alejadas todas esas lágrimas que luchaban por salir.
-Claro que se lo doy campeón, pero ahora nos tenemos que ir a cenar.- salimos de la habitación y mi prima ya estaba poniéndole el abrigo a Lucía.
-Venga que nos vamos, Sergio ponte la chaqueta.- al parecer íbamos a cenar fuera, Sergio obedeció a su madre y se puso la chaqueta. Salimos de la casa y yo me fui a por mi coche, mientras ellos iban a por el suyo.
-Tito! Yo me voy contigo.- el pequeño se vino para mi lado.
-Sergio si vamos al mismo lado, además en tu coche tienes la sillita.- me agaché a su altura para intentar explicarle, pero por la expresión seria de su cara supe que no lo iba a lograr sólo... Miré a mi prima pidiéndole ayuda, se acercó a nosotros.
-Sergio, tú te tienes que venir con nosotros, porque el tito no tiene silla para ti.- Sergio nos miraba serio a los dos.
-Yo me "quero" ir contigo.- mi prima se levantó y se acercó a Max, hablaron y se fueron los tres hacia su coche. Mónica ató en la sillita a Lucía y Max desató la silla de Sergio y se la dio a su mujer que venía hacia nosotros sonrientes.
-Venga que nos vamos los tres juntos.- la miré sin entender nada, ella me sonrió de esa manera tan suya cuando planea algo.
-No me mires así y ata esto, tenemos que hablar, así aprovechamos en camino.- así que era eso...
Una vez até la silla, montamos a Sergio y demás, salí detrás del coche de Max.
-Diego que es lo que pasó?- por lo que se veía no se iba a andar por las ramas, iba al grano...
-Pues que, por la mañana le dije todo, ya por fin, y se fue, sin decir nada...- tragué saliva para poder continuar.- y luego por la tarde tuve la inesperada visita de Elena, que vino para pedirme que volviera con ella, cosa que me negué por completo, y entonces me soltó lo de que estaba embarazada, y como la vida va en mi contra y estoy jodidamente gafado ella escuchó justamente eso...- sentí un ligero golpe en el brazo y miré a mi prima con mala cara, me regañó con la mirada, os podéis preguntar como se hace eso, no lo sé pero ella lo hizo. Caí había dicho una palabrota y estaba Sergio delante, aparté la vista un momento de la carretera y miré a Sergio por el retrovisor que estaba bastante entretenido jugando con un cochecito.
-Como te estaba contando, tengo tan buena suerte que ella escuchó eso, y me miró, con tanto dolor, incluso con rabia, que me sentí la mayor mi... La mayor basura del mundo, y es que estoy seguro de que ella venía para mi casa a hablar conmigo, pero se fue, y por más que la he llamado, buscado, no consigo hablar con ella...-me dolía acordarme de que por una jugarreta del destino Malú no había llegado antes que Elena, y es que tan sólo unos minutos separaron mi felicidad de la puerta de mi casa. Y en ocasiones como esa te dabas cuenta de lo efímera que puede resultar la vida, de como unos minutos lo pueden cambiar todo, de que si yo hubiese sido capaz de ir tras ella nada de esto estaría pasando, y es tenemos que disfrutar lo que tengamos hoy porque mañana no sabes si seguirá a tu lado, o por algunas razones de la vida, que nadie entenderá, se habrá ido y quizás para siempre... Miré de reojo a mi prima que me miraba atenta, creo que pensando que decirme.
-Qué haces?- pregunté cuando la vi rebuscar en la guantera de mi coche, ignoró mi pregunta y siguió toqueteando en el equipo de música.
-Con música se piensa mejor.- volvió a guardar las cajas de los CDs en la guantera, y empezó a sonar los acordes de una canción que me sonaba bastante...
-"Alú"!!!- el grito del pequeño se escuchó de repente, interrumpiendo las primeras frases de la canción. Y que oportuna mi prima, ponerme justamente a la causante de mi insomnio... Recé internamente porque el niño no dijera algo que me pudiera comprometer.
-Si, hijo, es Malú. Y tú parece que tienes el nuevo CD? Desde cuando te gusta a ti este tipo de música? Yo te recuerdo un poquito más rockero, no te imaginaba escuchando baladas.- un montón de preguntas me asaltaron, me encogí de hombros ligeramente y sonreí, opté por no responder ninguna de sus preguntas, se me podía escapar algo que me delatase.
-Diego, y no tienes la menor idea de donde ha podido ir? A casa de alguna amiga, de sus padres...? Porqué si tienes la posibilidad de encontrarla y hablar con ella, ve y aclararlo cuanto antes, así no sufriréis más.- la verdad es que no tenía ni idea de donde podía haber ido, no sabía donde vivían sus amigas y mucho menos sus padres, y a parte tampoco era nadie para presentarme en ninguna casa.
-La verdad es que no tengo ni idea, pero supongo que algún día tendrá que volver a su casa...- sentí un ligero apretón en el hombro, miré de reojo a mi prima y me sonreía como siempre. Y es que me mataba esperar, no poder hacer nada por verla cuanto antes, porque me moría por volver a ver sus ojos, su sonrisa, sus labios... Era un hecho, la echaba muchísimo de menos, y no poder saber nada de ella en todos estos días me mataba...
-Oye Diego, y sobre lo que te dijo Elena, has pensado algo?- intentó que su tono sonara casual, pero no lo consiguió mucho. Eso era otro problema, qué había de verdad y qué había de mentira en lo que me dijo Elena? Era raro si Elena estaba embarazada, ella tomaba anticonceptivos y nosotros siempre nos habíamos cuidado en ese aspecto, vale que los métodos anticonceptivos pueden fallar, y luego estaba el tema de que había estado con otro a la vez que conmigo, y las fechas para mi cuenta no cuadraban mucho... La verdad no sabía que creer, que pensar, ni mucho menos que hacer, estaba totalmente perdido... Por mucho tiempo había anhelado ser padre, y es algo que seguía deseando, pero ahora no me apetecía tenerlo con ella, cuando verdaderamente estaba enamorado de otra persona, no podía volver a su lado y hacer como si nada hubiese pasado, sería cargarme mi vida, y la de ellos, porque se que esa situación no nos haría feliz a ninguno. Por supuesto que si el bebé era mío me iba a hacer cargo, pero no podía hacer el paripé de pareja feliz con Elena.
-No tengo ni idea, sabes que si algo he deseado siempre es tener una familia, pero algo por dentro me frena, no sé que es pero lucha porque no vuelva con Elena.- suspiré.
-Diego, ese algo se llama amor... Y si me quieres hacer caso, yo creo que lo de Elena es mentira. Ahora le ha dado miedo verse sola y quería volver contigo, y ante tu negativa ha tirado de algo que sabe que es lo que más te gustaría tener.- en serio Elena habría sido capaz de hacer eso? Me sorprendía cada vez más lo ciego que había estado, pero es que ella al principio no era así, había cambiado y ya no quedaba nada de la muchacha humilde y tímida que era... Ahora le importaban muy poco los sentimientos de los demás si así conseguía lo que quería.
-La crees capaz de eso?- no me respondió con palabras, un simple gesto me lo afirmó y no pude evitar reír. 
Llegamos al restaurante donde habían reservado y nos sentamos en la mesa. La velada fue perfecta, a mi se me caía la baba con las cosas que hacía la pequeña Lucía, Sergio era el mayor causante de carcajadas en la mesa y la compañía de Max y Mónica era muy agradable.
Me ayudó a distraerme bastante, el haberle contado a mi prima lo que pasó hizo que un poco de la presión que sentía en el pecho se aliviase y así pudiera respirar mejor. A la hora de pagar, conseguí convencerlos para que me dejasen pagar a mi, y al ver el ticket me fijé en algo que no me había percatado antes...
-Hoy es 21?- tanto mi prima como Max me miraban con expresión sorprendida.
-Claro que es 21, pero porque lo preguntas?- como podía haber estado tan tonto, mañana era un día sumamente importante! No paraba de darle vueltas, iba o no iba, ella me dijo que le haría muy feliz verme allí, bueno me lo dijo antes de que pasase esto, y yo se lo prometí... Mientras estaba pensando que debía hacer llegamos a casa de mi prima otra vez.
-Diego que te pasa? Te veo como muy nervioso.- me pasé la mano por el pelo, intentado deshacer el lío que tenía formado en mi cabeza.
-Es que ya sé donde está!- me miró con una gran sonrisa, y me abrazó, no pude evitar sonreír.
-Pues que esperas? Ve corriendo a buscarla, no pierdas más el tiempo!!!- se la veía más entusiasmada que a mí. Salí rápido de su casa, me monté en mi coche, y vi la silla de Sergio por el retrovisor, mierda pensé. Me bajé y quité la silla, entre otra vez rápido para adentro y mi prima al verme aparecer de nuevo con la silla empezó a reírse, no tenía tiempo para hacerme respetar y me fui rápido, la escuché desearme suerte. 
Llegué a mi casa bastante antes de lo previsto, cogí un macuto y eché algo de ropa dentro. Pensé en que hacer, quedaba mucha noche aún y estaba seguro de que no iba a dormir nada. Decidí salir en ese mismo instante para Barcelona, y es que de impulsos va la vida. Por dentro llevaba una sensación que nunca antes había experimentado, por un lado estaba totalmente ansioso por volver a verla, volver a perderme en sus ojos, quedarme enganchado nuevamente de su sonrisa, pero por otro lado tenía miedo, y si ella no quería verme? 

viernes, 10 de octubre de 2014

4. La comida.

-Perfecto porque yo también me muero de hambre, por cierto elige tú un sitio en el que no se sorprendan al verte, no quiero causar una avalancha de fans.- por mi comentario me gano un golpe en el brazo.  
-Sé el sitio perfecto.- me dice con una sonrisa angelical en el rostro.
Ella va delante con su Audi negro y yo la sigo con mi coche y Jaime, que lleva la banda sonora, empieza a desesperarse porque le toca comer.
Quince minutos después llegamos a un restaurante que parece íntimo, bajo con Jaime y el carrito, y ella me espera al lado de su coche. Pasa delante y la sigo, saluda al que parece ser el dueño con dos besos y le pide la mesa de siempre. Nos acompañan y nos sentamos en una mesa apartada al lado de un cristalera desde la que se ve el restaurante ya que estamos en un porche que parece ser la zona vip. 
Llega el camarero y le digo que por favor me caliente el agua para el biberón de Jaime y nos deja la carta.
-Que me recomiendas?- le pregunto para romper el silencio que había.
-Las carnes de aquí están bueniiiiisiiimas- me responde y me hace gracia el modo que tiene de alargar las palabras. 
Me fio de ella y me pido un entrecot con salsa roquefor, ella pide lo mismo y una botella de vino.
-Me dijiste que sereno no serias capaz de contarmelo, a parte un vino siempre va muy bien con la carne.- sonrío ante su aclaración, y me sonríe de vuelta.
Mientras esperamos la comida yo le voy dando el biberón a Jaime que se va quedando dormido según come, ella nos mira muy atenta.


-Cómo me hagas lo mismo mientras comes y te quedes dormido ... Te tendré que pegar.- me dice mientras bebe de su copa, río y dejo a Jaime en el carrito.
-No te preocupes he aprendido a autocontrolar mi sueño.- Tenemos una charla animada mientras comemos sobre el spot que estábamos grabando y la frase que más gracia le hizo, "GlosyGlosy".
-Lo has dicho perfecto, de verdad,sonaba tan... Como decirlo ... Glosy- le digo riéndome 
-A mi también me ha parecido demasiado Glosy- le da un sorbo a su copa. -Por cierto quiero que sepas que no es necesario que me cuentes nada, en realidad te quería invitar a comer, porque te pongas como te pongas, voy a pagar yo, por el golpe que te he dado hoy mientras grabábamos, quiero que me perdones.- me dice agarrando me la mano, y cuando su mano coge la mía siento una calidez que no me gustaría perder.
-No me lo puedo creer mira que eres cabezota, lo del golpe ya esta olvidado ya ni me duele... Y lo de Jaime se resume en que hasta ayer éramos una familia feliz, yo tenía novia y él mamá... Pero se fue... Y nos ha dejado a los dos...- y mientras suelto esa última frase noto como mi voz se quiebra, y es que llevaba siendo fuerte mucho rato... Trago saliva para quitar el nudo que se había formado en mi garganta y al parpadear los ojos me queman, unas lágrimas se lanzan veloces de mis ojos y recorren mis mejillas, ella me aprieta la mano para después soltarmela, levantarse y abrazarme.
-Lo siento, no debía haber preguntado.- me dice abrazándome, está encorvada para abrazarme ya qe yo estoy sentado en la silla, le respondo al abrazo y paso mis brazos por su cintura mientras me pongo de pie, su olor me calma y me ayuda a volver a recomponerme , suelto un poco el abrazo, tampoco quiero incomodarla, ella mientras me ha estado acariciando con una mano la espalda y con la otra apegaba mi cabeza a su hombro acariciando mi cuello y mi pelo.
-Discúlpame pero ya te dije que todavía dolía.- le digo secándome las lágrimas mientras ella me mira a los ojos, la acompaño dos pasos hasta su silla y la retiro para que se siente y vuelvo a la mía.-El día que me dejes invitarte te contare la historia entera- le digo para que sepa que confío en ella y ojalá y quiera volver a comer conmigo algún día, me ha caído bien. 
-Eso de que me invites... Ya veremos-me dice mientras termina de comer su último trozo de carne.
-¿Por qué te niegas a que te invite? Sí temes por mi economía, te puedo llevar al telepizzas- le digo en tono burlón, ríe y me hace sonreír, la solución al problema pasa por mi cabeza. 
-Mira como veo que eres complicada de convencer, si lo que temes es que yo pague, te invito pero a comer o cenar en mi casa, tendrás que esperar a que me mude, además cocino muy bien, los biberones los clavo. Y siempre llevo el número del chino en el móvil.- ella ríe y yo frunzo los labios para evitar seguir su risa, pero lo que consigo es que se ría más.
-Me parece buena idea, y no es que tema por tu economía, es que sí me invitas tú habría que tener mucho cuidado con el sitio y demás, me entiendes? Y gracias por lo de que soy complicada.-
-Vale eso no lo había tenido en cuenta,  retiró lo dicho pues, perdón señorita.- 
Terminamos de comer hacía rato pero habiamos seguido hablando, le vuelvo a pedir que por favor me deje pagar pero se vuelve a negar. 
-Esta comida va por ese golpe que estoy segura que sí te acuerdas todavía te duele.- me dice mientras paga la cuenta.
Cojo el móvil y apretó el botón del medio para que suene Siri y le digo al teléfono.
-Recuérdame que me deje dar golpes bajos para comer gratis.- escucho una fuerte carcajada y la veo riéndose incluso puedo ver como brillan sus ojos y es que creo que está a punto de llorar.
La zarandeo por los hombros para que se le pase y la abrazo contra mí. 
-Muchas gracias por todo Malú, te he conocido hoy y ya has hecho por mí mucho más de lo que mucha gente me ha demostrado- le digo esto y le plantó un beso en el pelo.
-No me tienes que agradecer nada, me has caído bien, sé que eres bueno, y has tenido mala suerte. Además comer contigo es entretenido, cuando vaya a comer sola con mis perras te aviso- me dice para quitarle peso al asunto.
Para seguir su broma, cojo mi cartera y sacó una tarjeta en la que vienen mis datos, es de la empresa pero viene el número de teléfono del despacho, mi móvil y mi correo, y se la doy.
-Para mi será un placer acompañarte, ten para que me llames cuando tus perras no te hagan caso.- me gano un golpe por mi broma- te ha gustado esto de pegarme o es que quieres volverme a invitar a comer.- veo por la expresión de su cara que no sabe que contestarme, así qué decido ir despidiéndome.
-Bueno Malú yo ya me tengo que ir que tengo que terminar de preparar las cosas para la mudanza, el sábado nos vemos, no llegues tarde al rodaje, y por sí acaso me llevaré un traje de protección. Llámame sí decides que quieres disfrutar de nuestra compañía para comer, y si no también, llámame para cancelar la comida del chino- le suelto de broma. 
-Muchas gracias por tu compañía Rodrigo, te llamare para preguntarte que tal la mudanza.- se acerca y me da un abrazo-gracias por haber confiado en mí, me debes un comida- me dice, se separa y me da dos besos.
La veo mirar indecisa el carrito de Jaime, sonrío y espero a que se decida.
-Me puedo despedir de él?- me pregunta señalando con la cabeza el carrito. Le pongo mala cara y su cara es un verdadero poema, tengo que reprimir con todas mis fuerzas las ganas de reírme que me ha causado su expresión. 
-Cómo se te ocurre preguntarme eso???- trato de sonar ofendido, pero no lo consigo mucho- si no te despides de él lo tendré llorando todo el día- le digo y ella cambia la expresión de susto que tenía y me da un golpe en el brazo.-Lo dicho que te ha gustado esto de pegarme.
Se acerca al carrito, pasa la mano por la cabecita de mi niño y le deja un beso en la mejilla.
-Hasta pronto Jaime- le dice mientras se separa del carrito.
Y ese hasta pronto me llena de alegría porque se que por lo menos una vez más la voy a ver, y es que cuando paso tiempo con ella se me olvida todo lo malo que me rodea y me olvido de Belén y de que me dejo ayer. 

domingo, 5 de octubre de 2014

3. Golpes bien encajados

Bien y aquí me encuentro en un set de grabación, yo Rodrigo Grela, 31 años, alto, en forma, con el pelo negro con rizos, ojos marrones verdosos, y por último al que acaban de dejar hace unas horas, nervioso como un flan por como se va a desarrollar esto del rodaje, ya que nunca he estado en ninguno, puesto que mi trabajo es decidir todo, pero jamás estar mientras se rueda.
Lola llega y me saca de mis pensamientos.
-Vamos Rodri, tenemos que ir a conocer a la modelo y darle la información para ponernos a grabar cuanto antes.-
Salimos de la sala de catering, ella delante de mi, me paró un momento antes de cruzar la puerta ajusto mis ropas y salgo.

Me doy cuenta de que no he cogido a Jaime, esto de los nervios... Corro hacia la sala de catering y conduzco el carrito hasta la zona de grabación, una vez llego allí lo aparco en un lugar donde no moleste y me dirijo a Lola que le está dando dos besos a la modelo, que oculta su rostro detrás de una bufanda grande y unas gafas de sol.
Lola termina de presentarse y comienza con mi presentación.
-Y este es Rodrigo, el director creativo de la agencia, es la persona que se ha encargado de este proyecto- lo dice todo con un tono profesional.
- Y Rodrigo esta es la modelo que en este caso no es modelo- prosigue diciéndome- es una cantante española la cual no deja de cosechar éxitos y es una garantía para este proyecto, es Malú. - me suelta todo como sí nada.
Entonces Malú decide que es momento de quitarse las gafas y me saluda con dos besos, yo le respondo al saludo con otros dos besos.
-Encantada de conocerte Rodrigo- me dice con una gracia natural.
-Lo mismo digo Malú- le respondo aún con mi mano en su brazo.
-Quiero recordaros que a mi lo que se me da bien es cantar, no soy actriz, juro que lo voy a intentar hacer lo mejor posible... A ver que sale- lo dice en plan de gracia, porque termina riéndose, Lola y yo nos unimos a su risa.
-No te preocupes si se te da tan bien como cantar estamos salvados- le respondo en el mismo tono que ella habló.
Lola vuelve a su actitud profesional y se da cuenta de que ya deberíamos haber empezado.
-Malú si no te importa ves pasando por maquillaje y vestuario, Rodri tú y yo vamos a preparar luces y a esperar a que ella salga de maquillaje. Y luego tenemos que elegir el vestuario. VENGA QUE HAY MUCHO POR HACER!!!- termina dando palmas para mandarnos su energía, Malú se va hacia maquillaje riéndose y nosotros nos ponemos a preparar las cosas.
Una vez lo tenemos todo listo, Lola me pide que me encargue de elegir el vestuario mientras ella hace unas llamadas. Voy hacia vestuario y mientras examino la ropa que hay, voy pensando cual se adaptaría mejor, decido que será mejor escoger dos o tres de cada tipo para que Malú elija con cual de ellos se siente más cómoda.
De repente aparece peinada y maquillada, y cubierta por un albornoz, se queda parada en el hueco de la puerta, creo que no esperaba encontrarme allí. Para romper el silencio que se ha formado le hablo de lo que he decidido.
-Malú he escogido dos o tres para cada escena, como es natural te tendrás que quedar con uno sólo, pero me gustaría tener en cuenta tu opinión y que me ayudarás a decidir, con el que más cómoda te sientas o te guste más, si de alguna de la opciones, no te gusta ninguno de los tres conjuntos preseleccionados, me lo dices y vemos que podemos hacer. Quiero seguir las indicaciones del cliente pero también quiero que tú te sientas cómoda, porque eso te ayudará a sentirte más a gusto grabando.- se lo digo mientras miro los conjuntos que tenemos en un perchero portátil.
-Lo que decidas estará bien, no quiero ponerte en un compromiso porque no te guste nada de lo que elijo- me dice mientras se ríe.
Me gusta el sonido de su voz pero el de su risa me fascina, le hago compañía riéndome y le insisto en que elijamos entre los dos así que nos ponemos a ello. El resultado no ha estado mal me he dado cuenta de que tenemos un gusto similar ya que todo el vestuario era muy empalagoso y decidíamos las prendas menos "niña buena".
Terminamos con eso y salgo de la sala para dejarla que se vista.
Voy hacia donde se va a grabar la primera secuencia y a los 5 minutos llega Lola.
-¿Todo listo?-me pregunta, asiento, la emoción de estar en la grabación me hace sonreír, Lola se da cuenta y me devuelve la sonrisa mientras me da una ligera palmada en el hombro.
Y en ese mismo instante aparece Malú y empezamos a grabar, para no ser modelo ni nada de eso, le pone mucho interés y las caras que pone son muy buenas, si algún día lo de la música le aburre podría ser modelo.
Estamos en medio de una escena donde ella sale como sí estuviera escribiendo por el móvil y de repente... Jaime se pone a llorar, no me lo puedo creer... Miro a Lola con culpa y pido perdón en alto, voy corriendo hacia el carro y lo cojo en brazos, le pongo el chupete y vuelvo a dejarlo en el carro, me doy la vuelta y empieza a llorar otra vez... Dios mío estoy retrasando el rodaje... Así qué decido cogerlo en brazos y volver a seguir grabando con él en brazos.
-¿Todo bien?- me pregunta Lola, obviamente le interesa saber si le pasa algo a Jaime pero también me pregunta para ver si podemos seguir con el rodaje.
-Sí, pero si lo suelto llora, así que será que él también quiere ver esto.- sonrió al ver a mi niño acomodarse entre mis brazos, Lola me mira sonriendo y continuando rodando por donde lo dejamos.
La escena en la que ella escribe por teléfono sale muy bien, la siguiente es en la que se tiene que dejar caer en un sillón, parece sencillo pero no...
Le explicamos a Malú cómo es la escena y dice que lo ha entendido, entonces grabamos pero cuando se deja caer no cae como debe caer pone primero el culo como para no hacerse daño, dos intentos más y sigue igual, entonces es el momento de ayudarla. Le pregunto a Lola sí me puede sostener a Jaime un momento y me le coge de los brazos.
Le explico a Malú de nuevo como hay que dejarse caer y esta vez me dejo caer yo
-Tienes que tirarte como si fuera una piscina, en plancha.- me mira muy atenta mientras asiente, le pido que lo intente y lo hace algo mejor. Así qué decido ayudarla le pido que junte los pies y me de las dos manos, estamos de frente uno del otro, ella me hace caso y cuando tengo sus manos cogidas, me gusta su tacto son delicadas y suaves, Rodrigo centrate! Me digo a mi mismo. Tengo sus manos cogidas y le pido que se eche para atrás poco a poco en ese momento pongo mis pies a los lados de los suyos para presionarlos y que no se caiga, le digo que se siga echando hacia atrás que no se va a hacer daño y cuando ya esta toltamente todo lo atrás que puede le digo que le voy a soltar las manos y que no cambie la posición del cuerpo, le suelto las manos de golpe y me retiro hacia atrás rápido para no ser golpeado por sus piernas, ha caído genial. Decidimos repetirlo una vez más para que se acostumbre a caer así, le estoy a punto de soltar las manos y así se lo hago saber, hago una cuenta atrás... Tres... Dos ... Uno... Manos fuera... Pero esta vez no me aparto y su pie izquierdo da directamente con mi etrepierna, ella cae bien sobre el sofá y yo, bueno mi cara lo debe expresar todo... Caigo de rodillas sobre el suelo y en un segundo escucho la risa de Lola y tengo a Malú junto a mi de rodillas agarrandome la mano y pidiéndome perdón con cara de preocupación.
-Rodrigo perdón perdón perdón, estas bien??- me hace gracia la situación pero en realidad me duele.
-Si Malú tranquila no ha sido nada.- mi voz sonó un poco ronca por el dolor, pero para no preocuparla decido ir poniéndome de pie, ella me ayuda agarrandome el brazo y cuando estoy de pie el dolor casi a desaparecido, seguía mirándome culpable.
-Menos mal que ya tengo descendencia porque me parece que a partir de hoy no hubiese podido tenerla- sonrío, ella me golpea el brazo y se ríe.
-Lo puedo conocer...? Tendré que saber a quién he dejado sin la posibilidad de tener hermanos- me dice, asiento y nos acercamos a donde esta Lola, esta sentada en una silla y llorando de la risa con Jaime en sus brazos. Me pongo delante de ella y me hago el ofendido.
-Te ha hecho gracia no??- no paraba de reír, hice el mejor intento de parecer serio pero no funcionó.
-Rodri porque no te has visto desde aquí- me dice secándose las lágrimas que brotaban de esos ojos verdes y dándome a Jaime en mis brazos.
Malú está a nuestro lado riéndose y decido presentarle a mi niño.
-Mira Jaime ella es Malú, seguro que de aquí a un tiempo me pedirás que te lleve a un concierto suyo o a que te firme un disco- mientras lo digo Jaime como sí nos entendiera se ríe y yo cojo el chupete que escupe al hacerlo. Y prosigo con la presentación.
-Y mira Malú este es el niño al qué has dejado sin hermanitos aunque era difícil que tuviera alguno- Malú me mira y se ríe se acerca y le toca el moflete, mi niño que está muy bien enseñado le responde con una risita y entonces ella le besa la frente.
Miro a Malú y a Lola y digo.
-Os parece que terminemos de grabar la última escena de hoy, si no este se me va a morir de hambre- las dos se ríen. Malú va hacia su posición, espero que se deje caer bien, y Lola va a recomponer el sillón para que esté como nuevo.
-Acción- dice Lola y es el momento, aquí se verá si el fruto de un golpazo ha dado resultado. Como pensaba lo hace genial y como ya nos hemos echado unas risas me permito el lujo de aplaudir con las manos de Jaime, ella al verme se ríe, y es que me doy cuenta de que casi siempre esta riendo y me gusta cuando lo hace, me tranquiliza ese sonido. De repente se acerca y acaricia a Jaime que debido al movimiento que estaba haciendo con sus manitas se carcajeaba y le planta un beso.
Lola me llama para que decidamos que escenas son para pasado que sería el segundo y último día de rodaje. Malú está a mi lado y al verme que iba hacia el carrito a dejar a Jaime me agarra del brazo.
-Déjame, yo me encargo mientras.- sonrió y le paso a Jaime que nada más cambiar de brazos sonríe, y enreda su manita en el pelo de Malú y me voy con Lola que me estaba esperando.
-Bien Lola cuales son las escenas para el próximo día de rodaje? - le pregunto mientras vemos las grabadas hoy y el resultado es muy bueno.
-Pues nos quedaría en la que sale con el micro "imitando" un concierto, ya que casi todo el trabajo lo hemos hecho hoy.
-Que bien no? No sé nunca he estado en una grabación pero se respira buen rollo- le digo ilusionado.
-En la mayoría si pero no en todas- me dice haciendo una mueca, yo me río y ella me sigue.
-Entonces ya es la hora de irse? O hay que hacer algo más?- pregunto sin saber que hacer.
-Yo me voy ya porque tengo que pasar por la agencia y visitar otro set de grabación, aunque supongo que me aburriré no tendré tu lección magistral de como encajar un buen golpe- y se ríe por su frase, y continúa diciéndome- pero me gustaría que tu te quedarás y prepararás más o menos el decorado y demás para el próximo día de rodaje, sólo si no tienes nada que hacer- miro el reloj veo que son las 13:00 y creo que es lo mínimo que puedo hacer por ella.
-Claro que no tengo ningún problema a Jaime no le toca comer hasta y media creo que me dará tiempo.
-Bueno Rodri sí necesitas algo ya sabes Sergio y yo estamos para lo que quiera-me dice mientras se despide y me abraza, se lo agradezco frotando su espalda.
-Muchas gracias Lola, pero de verdad ya estoy mucho mejor me hizo bien llamaros anoche y venir a trabajar.-
Lola se va y yo vuelvo hacia donde deje a mi niño con Malú.
Cuando llego ella lo esta colocando en el carrito mientras tararea una canción.
-Que es una nana?- veo que da un respingo me mira y se ruboriza levemente, escondo mi sonrisa lo mejor que puedo.
-Al principio creo que sí era una nana, pero juraría que se me ha mezclado con alguna canción- me responde atando a Jaime en el carrito.
-Muchas gracias por cuidarmelo.-sonríe y descubro que me gusta su sonrisa.
-No hay de que, además es lo mínimo que puedo y debo hacer- me dice mientras deja que Jaime le sujete un dedo- bueno voy a cambiarme que ya es hora de irse-prosigue y se va por el pasillo.
Me quedo allí y me pongo a preparar el set para el próximo día, la verdad es que término a los 10 minutos ya que el set se puede considerar minimalista, mientras estoy poniéndole la chaqueta a Jaime y voy a ponerme la mía, aparece ella más natural que como la habían puesto los de maquillaje a petición de L'oreal.
-Ya me voy, si quieres te llevo a algún sitio- le digo mientras ella se acerca al carrito.
-No hace falta he traído coche- me responde moviendo las llaves delante de mi cara, y me cambia de tema sutilmente.-Tiene contrato con la empresa?- me pregunta.
-Quien ? Yo?- le respondo un poco descolocado por su pregunta.
-Nooo, me refiero a Jaime.-
-Ah...emm... Bueno si te ha molestado que esté en el rodaje lo siento, es una larga historia, y te pido disculpas si ha sido una molestia en algún momento-le digo un poco avergonzado...
-Noo! Sólo te pregunto porque es un lugar raro para un bebé, no me ha molestado, ni mucho menos, al contrario me ha encantado conocerlo. Por mi el próximo día de rodaje también puede venir, ya somos amigos- dice tocando el moflete de mi bebe.
Suelto un aire que no sabía que había estado conteniendo y ella se ríe al ver mi reacción.
-Tranquilo que no muerdo.-me río y ella ríe conmigo.
-Es una larga historia que me hace daño recordar y supongo que a ti te aburriría.-
-Si te preguntó es porque no me aburriría, no soy tan artificial. Pero tranquilo si te hace daño déjalo estar.- me responde... Seré melón. La habré ofendido...
-Malú no quería ofenderte, no sé porque he dicho eso, la verdad es que no llevó unos días muy buenos- me paso la mano por el pelo nervioso.- sólo quería decir... Bueno no sé ni lo que quería decir en realidad.-
-Tranquiloooo- me para agarrando el brazo que llevaba nerviosamente hacia mi pelo otra vez.-no hace falta que me pidas disculpas cada vez que que hablas, ya te he dicho que no como.- sonrió y ella acompaña a mi sonrisa.
-Vale, intentare no cagarla continuamente para no tener que pedirte perdón. Sobre porqué Jaime ha venido te lo cuento si me invitas a una copa porque sereno, no lo soportaría.- le digo en un tono de broma, pero en realidad me sorprendo de lo que acabó de decir, yo suelo ser más cerrado, pero con ella me sale solo y es que me da una confianza como sí la conociera de antes. Ella se ríe, y sonrió al verla.
-Mmm... Me va a costar sonsacarte eh.!- me dice poniendo un dedo sobre su comisura derecha como sí estuviera pensando.- Que te parece mañana ? O esta noche?
-Mañana me es imposible, tengo mudanza, y esta noche he quedado con mi hermano para cenar- le digo pensando en qué va a creer que no quiero quedar con ella, así que decido que debo buscar una solución, miro mi reloj y son las 13:20.- pero que te parece si te invito a comer? Tú eliges sitio.- me mira pensativa, saca su móvil y mira algo.
-Me parece perfecto, tengo un hueco y mucha hambre.-