Desayuno y salgo para casa de mi hermano. Llego a la hora que acordamos, él ya esta esperándome y me ayuda a pasar la sillita de Jaime y el bolso. Me despido de mi niño y le repaso a mi hermano a que hora le toca comer y demás, aunque sé que no le hace falta.
Me monto en el coche y abro la guantera para poner algo de música, me doy cuenta de que tengo cds que todavía no he escuchado que compré para Navidades del año pasado. Busco entre ellos, la mayoría aún tiene el plástico de nuevo y sacó el de Malú, Sí, se llama, le abro y lo pongo en el reproductor. Yo soy de esos que se compran el disco sin haber escuchado ninguna canción y ya luego decide si les gusta o no.
Empieza sonado "a prueba de ti", esta me la sé de escucharla en la radio, acaba "a prueba de ti" y empieza "te voy a olvidar", estoy en un semáforo y me pongo a escuchar con atención "y aunque tenga que llorar yo te tengo que olvidar, te lo juro que aunque duela y se desangren hoy mis venas, te voy a olvidar" y de la forma que canta algo dentro de mi se encoge y desgarra, y es que esta canción define el momento por el que estoy pasando y me da un aliento positivo a salir, sé que puedo y lo haré. Como sigo en el semáforo que ahora se ha convertido en atasco cojo el móvil y pincho sobre el teléfono de Malú o "Agresora Glosy" como le puse yo al guardarlo en mi teléfono para conservar su privacidad, le mandó un whatsapp.
"Malú, otra vez te escribo para darte las gracias, cuando me dejes que te invite a comer te diré el motivo, pero muchísimas gracias *emoticono muñeco mandando besos* "
Diez minutos más tarde de la cuenta llego a la agencia menos mal que siempre salgo con margen para no llegar tarde a trabajar. Me pongo a trabajar en unas propuestas que estamos a punto de cerrar. Sobre las 12:00 llega Lola para preguntarme que tal y terminar de revisar algunas propuestas.
-Lola me gustaría pedirte otro favor, ya sé que llevo unos días que no paro de pedirte cosas... Pero me gustaría pedir la tarde libre, tengo que ir a acomodar las cosas de la mudanza, me llevaré el trabajo que falta y lo término en casa.-
-Rodri, no hay problema llevamos muy bien las propuestas, tomate la tarde libre y recuerda que mañana tenemos la última grabación con L'oreal. Esta noche te llamo para ver que tal la mudanza y pronto iremos Sergio y yo a que nos enseñes la casa.- sonrió y ella acompaña a mi sonrisa.
-Muchas gracias Lola, no se cómo te lo voy a agradecer, si no fuera por Sergio, por ti, por mi hermano y mi madre no se qué haría.-le digo abrazándola.
-No tienes nada que agradecer, siempre vamos a estar contigo.!
Terminamos las propuestas y Lola me desea mucha serte con la mudanza.
Es la hora de comer y voy hacia la cocina de la agencia, abro la nevera, allí cada uno guardamos nuestro taper ya que hay días que nos toca quedarnos a comer. Saco mi taper y me siento en la mesa, mientras estoy comiendo cojo mi móvil del bolsillo y veo que tengo respuesta al whatsapp que le mandé a Malú.
"De nada entonces, te has tomado la medicación?
Al final te dejaré que me invites a comer y todo!! *emoticono de las palmas*
Más tarde te llamaré para preguntar sobre la mudanza, suerte ! *emoticono mandando besos* "
Me río por su ocurrencia de la medicación y le respondo.
"No estoy loco aunque lo parezca, todo tiene explicación y te la daré.
Gracias, estaré esperando tu llamada entonces! Adiós *emoticono mandando besito* "
Me acuerdo de que hoy es 14 de febrero, San Valentín, mi primer San Valentín sólo, después de 9 años. Decido mandarle un ramo de rosas a mi madre, ya que su amor es único e incondicional. Y a Lola y Sergio le mando un ramo de flores diversas, para agradecerle la tarde libre a Lola y todo lo que han hecho por mi estos últimos días, sé que Sergio no se molestará, pero aún así le mando un whatsapp.
"Sergio hermano, he decidido mandar un ramo de flores para Lola y para ti, espero que no te moleste. Es para agradeceros todo y desearos un feliz San Valentín."
Sigo comiendo sólo, cuando termino voy al despacho recojo todo y voy hacia el despacho de Lola.
Llamo a la puerta, me da permiso para entrar y le digo.
-Lola ya me voy, muchas gracias por darme la tarde, si me necesitas para algo llámame que vuelvo en nada.
-Ve tranquilo y termina esa mudanza, no te preocupes no te necesitáremos por hoy.
Salgo de la agencia y me voy directamente para mi casa a coger las maletas y cargarlas en el coche, ya la empresa de mudanza se debe haber llevado lo demás.
Paso a mi casa y ya se han llevado todo excepto las maletas.
Las cojo y voy saliendo con ellas, será la última vez que vea esta casa en la que fui tan feliz, donde me enteré que iba a ser papá, donde le pedí a Belén que se casara conmigo aunque me dijo que no hacía falta, y donde se me rompió el corazón...
De esta casa me llevo recuerdos preciosos y un corazón hecho pedazos, trato de dejar todos los fantasmas de estos últimos días y cierro la puerta, meto las llaves en el buzón de mi casero que vive en la casa de al lado.
Mudándome creo que será más fácil pasar página, nada de la otra casa me traerá recuerdos, no tendré miedo de mirar el salón y acordarme todas las tardes que hemos pasado juntos, cuando ella estaba embarazada y yo me pasaba horas mirando como mi bebé se movía dentro de su tripa...
Cargó las maletas en el coche y voy hacia la otra casa, mi nuevo hogar, donde empezaré mi vida de nuevo junto a mi niño.
Estoy llegando, lo sé porque es una urbanización pequeña llena de casas grandes, casas cubiertas por unas vallas al estilo de las celebridades, tienen una gran puerta para poder entrar con el coche, y la casa y el garaje están dentro. Recuerdo que Belén y yo decidimos hacer algunos retoques, en el gran jardín trasero hicimos una piscina, para pasar los fines de semanas juntos, quien me lo iba a decir que los iba a a pasar sólo; y en nuestra habitación cambiamos el armario por un vestidor, que nos pareció más apropiado en el momento, pero ahora sólo con mi ropa sobraba vestidor por todos lados.
Abro la puerta de la valla con el mando, y dejo el coche en la puerta del garaje. Cojo las maletas y abro el buzón ya que es ahí donde me han dejado las llaves los de la mudanza.
Paso y hay un recibidor muy acogedor, veo todo lleno de cajas y me pongo a colocarlo. La casa consta de dos plantas, abajo hay un salón grande, con grandes sillones de cuero, una mesa con sillas a modo de comedor a un lado de la gran sala, todos los muebles son modernos en tonos grises y blancos, los sofás son negros con detalles en blanco, me gusta el color de los sofás, así cuando Jaime empiece a trepar por todos sitios no pasará nada si le da por pisarme los sillones.
También hay una cocina de estilo isla con una mesa para comidas más informales, los muebles de la cocina son en tonos grises y burdeos.
En la planta de abajo también hay un despacho, mi lugar, únicamente decorado por mi, consta de un escritorio grande, su silla y su ordenador correspondiente, y en la pared de en frente del escritorio hay un mural con cuadros, unos más grandes y otros más pequeños, a modo de collages. Salgo rápido de ahí, sin mirar las fotos, ahora no puedo ni quiero mirarlas, puesto que tengo que cambiar algunas.
También hay un aseo, sencillo pero cómodo, como toda la casa en general.
En la planta de arriba está la habitación de mi niño, decorada en tonos azules y blancos, en el techo decidimos pintar estrellas y la luna, y las paredes están pintadas en un efecto de tonos azules que imitan a las nubes.
Los muebles de esta habitación son blancos, con detalles en azul, hay una gran cuna, un armario y una puerta que lleva a su propio cuarto de baño, la habitación también tiene un sillón de dos plazas blanco con cojines azules oscuros y una mecedora.
En la planta de arriba también está mi habitación y otra para los invitados, también hay un baño y un salón pequeño al que bauticé como sala de cine.
Mi habitación es grande, los muebles son blancos y grises, al igual que la colcha, la verdad es que la combinación de blancos y grises me encanta. Hay tres puertas en la habitación, una lleva a un gran cuarto de baño que cuenta con una bañera de hidromasajes y una ducha, la otra a un gran vestidor que ahora veo demasiado grande, y la otra puerta a una terraza. La terraza cae encima del jardín, se ve la piscina y los jardines de las casas que tengo a los dos lados.
Una vez lo he colocado todo, menos algunas cajas con fotos que todavía no estoy preparado para ver, son de Belén y mías... He colocado todas las fotos en las que aparece Jaime, aunque también aparezca Belén.
Bajo al jardín y veo que la piscina está llena, debe de haber sido la empresa a la que le encargué que limpiara después de la obra y se ocupara de que todo quedara perfecto.
Se me ha ido toda la tarde colocando mi ropa y la del niño, y poniendo todas las cosas en sus respectivos muebles, son las 8:15 y como he sudado bastante decido que lo mejor será que me una ducha antes de ir a por mi niño.
Me ducho y salgo para casa de mi hermano, llamo a su puerta y me abre al momento con mi niño en brazos, como si me estuviera esperando.
-Que tal la mudanza?- me pregunta mientras nos sentamos en el sofá y me pasa a Jaime.
-Perfecto, está todo precioso! Te puedes pasar cuando quieras eh.- asiente mientras yo me como a besos al pequeño que se encarga todos los días de hacerme sonreír.
-William no has quedado esta noche?- le pregunto con picardía, me gusta ver como se pone rojo.
-Si... Emm... Bueno con unos amigos y eso.- habla a trompicones, supongo que no se esperaba mi pregunta.
-Tranquilo, no hace falta que me lo cuentes ahora, ya hablaremos tú y yo.-
-Todavía no hay nada serio, a ver que pasa...- su rubor ya es casi incandescente, sonrío y le doy una ligera palmadita en el hombro.
-Bueno, entonces no te entretenemos más. Que se te de bien la noche, y si te hace feliz no la dejes escapar.-
-Gracias Rodrigo, ya hablamos.-
Salgo para mi casa, cuando llego baño a Jaime, le pongo su pijama y le doy de cenar. Lo dejo en la sillita mientras me estoy haciendo la cena. Ceno en la soledad de la cocina, junto a mi niño que de vez en cuando pronuncia algún BA-BA para romper el silencio y hacer que se me caiga la baba... Son sólo las 22:00 y ya he cenado, y mi niño lleva bastante tiempo dormido en la sillita, así que decido que es hora de subirlo a la cuna. Enciendo el aparato para escucharlo por si llora y me bajo al jardín, me apetece tomar el aire. Me siento en el césped y miro mi móvil, lo tengo bastante concurrido. Un whatsapp de Sergio, otro de Lola y una llamada perdida de mi madre, empiezo leyendo los whatsapp, el de Sergio:
"No hace falta que me avises, no me molesta, sé como eres y sé que puedo confiar en ti. Muchas gracias, y aunque sé que este no será tu mejor San Valentín, yo te deseo un feliz día. Un abrazo amigo."
Decido responderlo, cada día me alegro más de tener amigos como Sergio.
"Muchas gracias Sergio, quizás no sea el mejor pero es el que me toca. Un abrazo ;)"
Leo también el de Lola,
"Rodriii, muchas gracias por las flores!! Yo también te deseo un feliz San Valentín al lado del amor incondicional de tu niño. Espero que la mudanza haya ido muy bien. Besitos"
Llevaba toda la razón del mundo, no podía decir que era mi peor día de San Valentín, porque tenía algo que no había tenido nunca antes, el amor de mi vida, mi niño... Mi pequeño pedacito de amor.
"Muchas gracias, a mi niño no le van las cenas románticas pero es el mejor amor que se puede tener. La mudanza ha ido genial, cuando queráis venir a comer o a cenar os espero, y así veis la casa. Besos y hasta mañana!"
Llamo a mi madre, que me da las gracias por el ramo de flores unas diez veces y quedamos para que mañana se quede ella con Jaime.
Dejo el teléfono a un lado y me tumbo en el césped mirando las estrellas, siempre me ha relajado mirar el cielo... Y aquí estoy en mi primera noche en mi casa nueva, San Valetín y sólo, sin Belén... De repente el sonido del móvil me saca de mis pensamientos gracias a dios, antes de que siga atormentándome.


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