Por las noches ya no vivía continuamente en una pesadilla, muchas noches me despertaba buscándola a mi lado pero donde únicamente la tenía era en mis sueños, y es que su sonrisa se seguía colando en ellos... Había vuelto a mi rendimiento habitual en el trabajo, pero seguían sin confiar del todo en mi para muchos proyectos. A pesar de que mi equipo me apoyaba y la verdad era un equipo brillante, no nos daban nada más que proyectos de escasa creatividad y relevancia, por más que hemos intentado que nos tomen en serio siguen haciendo lo mismo. Un día que parecía ser como otro cualquiera, Miguel, mi jefe, me citó en su despacho. Abrí la puerta con cuidado y tomé asiento en una de las dos sillas que hay frente a la suya.
-Diego tengo que felicitarte por tu trabajo estos últimos días, es fantástico como siempre lo habías hecho.- asiento con la cabeza mientras una sonrisa de satisfacción se dibuja en la cara de mi jefe.
-Tengo que proponerte una cosa... Es algo que mejorará tu vida... Nos ha salido una oferta de expandir nuestra empresa en Barcelona, obviamente para nosotros esto es fantástico, pero necesitamos a alguien de nuestra entera confianza para que dirija aquella sucursal... Yo te he propuesto a ti, serias el encargado de formar un buen equipo y dirigir la empresa, obviamente tendrías un aumento de sueldo notorio.- todavía no había llegado a asimilar la noticia cuando me pasó una hoja donde estaba escrito el contrato solo esperando mi firma, profesionalmente era una oferta fantástica y una responsabilidad muy grande, no podía tomar la decisión así a la ligera necesitaba pensarlo fríamente.
-Muchas gracias por pensar en mi, es una oferta alucinante, pero necesito pensarlo...- Seguramente se esperaba esa respuesta porque asintió y una sonrisa se dibujó en su cara.
-Tienes hasta enero para pensarlo, entiendo que no quieras tomar la decisión sin antes pensarlo, pero es una buena oferta. Y también he pensado que quizás te venga bien cambiar de aires.- asentí, pero en verdad estaba dispuesto a cambiar de aires? Eso significaría alejarme de mi prima y mis sobrinos, y poner tierra de por medio con Malú, aunque en realidad yo no quería nada de por medio cuando se trataba de ella... Lo tenía que pensar muy fríamente, seguramente alejarme como había dicho Miguel me podía venir bien, pero la verdadera pregunta es si estaba dispuesto a hacerlo.
-Muchas gracias Miguel por pensar en mi, te prometo que lo pensaré y trataré de darte la respuesta lo antes posible.- Me levanté para salir de su despacho, pero su voz me interrumpió a medio camino.
-Diego que no se te olvide que esta noche es la gala...- joder la gala, se me había olvidado por completo, disimulé lo mejor que pude mi despiste y me despedí volviendo a mi trabajo.
Estaba esperando a Miguel en mi coche para irnos a la gala, él iba a ser mi acompañante de esta noche. Cuando se subió al coche nos dirigimos hacia el lugar donde se celebraría la gala benéfica, unas chicas nos explicaron lo que debíamos hacer y como lo teníamos que hacer mientras nosotros esperábamos al resto de compañeros... Nos pasaron a todos a una sala donde guardarnos un poco del frío de la noche antes de pasar por la zona donde estaban los medios de comunicación, por lo que se ve la gala iba a ser televisada. Entró un hombre alto a la sala y saludó efusivamente a Miguel, luego se dirigió a nosotros presentándose.
-Buenas noches! Yo soy el culpable del evento, soy el director de mascoteros solidarios, los que nos vamos a encargar de la financiación de la construcción de la residencia que vosotros habéis diseñado... Y me gustaría felicitar al responsable del proyecto, ha venido?- la mirada de todos mis compañeros señalaron hacia mi.
-Hola! Soy Raúl, un verdadero placer conocerte.- se acercó a mi y me estrechó la mano con entusiasmo, yo le respondí igualmente.
-Diego, el placer es mío.- después de mi presentación llego la de mis compañeros, y estuvimos preguntándole un poco acerca del proyecto y como iba evolucionando la construcción.
-Tenemos que esperar a la embajadora de la causa, y entonces iremos hacia donde están situados los medios y posaremos todos juntos para unas cuantas fotos. Luego entraremos, disfrutaremos de la gala y nos iremos a la cena.- nos informó al cabo de un rato, a los pocos minutos de su presentación sonó su móvil y salió fuera para contestar, nos quedamos esperando todos en silencio. Cuando Raúl volvió a la sala no lo hizo solo, la melena chocolate que tanto extrañaba iba con él. El tiempo se paró en ese mismo instante, no me podía creer que estuviera aquí, frente a mí, tan guapa...
El tiempo parecía que pasaba mucho más lento de lo normal, aunque sospecho que eso podía ser causa de mi embobamiento, no pude evitar sonreír nada más verla y es que estaba preciosa, a ella no pareció pasarle lo mismo, porque aunque su mirada se quedó fija en mí, no supe descifrar su expresión, quizás fuese la sorpresa de verme ahí o que no le apetecía verme, pero Raúl volvió a reclamar su atención y no me dió tiempo a descubrirlo. Fue saludando a todos con dos besos, cuando llegó mi turno y su piel rozó la mía, me invadió de repente su perfume y el impulso eléctrico que me recorría la piel con tan solo su roce volvió a hacerse presente. Aunque tratásemos de hacer que no nos conocíamos nuestros cuerpos nos querían delatar.
-Muy guapa.- le susurré al oído antes de separarnos, y ella aunque intentó esconder la sonrisa que se había formado en sus labios no lo consiguió.
Nos dirigimos todos a hacernos la foto frente a los medios de comunicación, y fue involuntario pero acabamos juntos de nuevo, ella a mi derecha posando con una habilidad asombrosa y justo en frente miles de flash que se disparaban sin cansancio. Cuando por fin terminamos de las fotos pasamos al recinto donde iba a ser celebrada la gala benéfica, Raúl nos iba informando de como iba a ir todo más o menos pero yo no le podía prestar mucha atención porque la mujer que llevaba él al lado la requería toda... De lo que sí me enteré es de que al parecer para mi suerte Malú iba a estar con nosotros y con parte de mascoteros solidarios durante la cena, cosa que me alegró inmensamente. La gala comenzó, numerosos cantantes quisieron donar su voz para esta bonita causa, el público estaba feliz con las actuaciones musicales, pero a estas se unieron algunos humoristas para amenizar con algún que otro chiste. Era el turno de la pareja que formaban Florentino Fernández y Dani Martínez, una de las que más risas arrancaba al público.
-Flo, tú sabes de quien es el turno ahora...- el más alto de los dos se paseaba alegremente por el escenario mientras su compañero de quedaba poniendo caras raras en un rincón. El primero aprovechó para sacar uno de sus famosos corchopanes y arrearle a su compañero.
-Aú!!!- el público estalló en carcajadas.
-Un momento quien has dicho que venía?- Flo se queda mirando a Dani sin saber que le está diciendo este. De pronto una luz ilumina a alguien que está entrando al escenario.
-Vosotros dos es que no pensáis presentarme nunca?- y ahí está, Malú con un micro en una mano y un corchopan en la otra. El público nada más verla enloquece y es que era una de la más querida por el público.
-Esoo!!! Era Malú!!!- ambos saludan a la artista con dos besos, y Flo le pide el corchopan, se acerca a su compañero y le da fuerte, tanto que se ríen hasta los tres que están sobre el escenario.
-Si es que eres muuuu tooonto!!!!- la risa en esos momentos es general, Malú se está riendo a carcajadas mientras los otros dos se pican entre ellos.
-Bueno señoras y señores! Con todos ustedes Malú!- al final es presentada al unísono por ambos cómicos que abandonan el escenario para dejar la actuación de Malú, que os aseguro que es una de las mejores, el público es suyo desde la primera palabra, y termina la canción y se los lleva a todos para siempre. La gala terminó con su actuación y nos dirigimos todo a un famoso hotel de Madrid donde se iba a celebrar la cena, ya como un evento privado, sin medios de comunicación.
Al llegar allí nos dirigieron a todos a nuestra mesa, al parecer íbamos a estar compartiendo mesa nuestra empresa, con mascoteros solidarios y la embajadora. Para mi mala suerte Lucas, mi compañero de trabajo, se sentó un lado de Malú, y al otro seguía estando Raúl. Nos sentamos todos en nuestra mesa esperando a que el resto de gente hiciera lo mismo, y comenzar la cena.
-Oye Raúl, sé que tuviste varios proyectos entre manos, me gustaría saber qué fue lo que te hizo quedarte con el nuestro?- la pregunta de Miguel me hizo prestar atención automáticamente, la verdad me interesaba porque nuestro proyecto había sido el elegido.
-Es simple, Diego fue el único que pensó antes en los animales que en el dinero... Los otros proyectos que ví también eran muy buenos pero todos eran semejantes en ese aspecto, las zonas habitadas por perros se reducían notablemente para abaratar el coste de la construcción, Diego fue el único que obedeció nuestra petición de bienestar para los animales dándole a esas zonas los metros suficientes...- asentí orgulloso, mientras enlazaban otra pregunta de la que me despisté porque mi vista se dirigió a Malú, que me miraba con una gran sonrisa y pude ver en su mirada algo, que no llegué a descifrar del todo pero me pareció orgullo.
-Si se va le vamos a echar de menos...- opinó mi amigo y compañero Juan, pero no sabía sobre que hasta que vi todas las miradas centrarse en mi, incluso la de ella que al parecer si había estado pendiente de la conversación y me miraba con sorpresa e incluso por sus ojos se podía ver una pizca de temor... ¿De verdad le preocupaba si me iba?
-Eso es algo que no está decidido.- mi voz sonó algo seria deseando que cambiasen de tema.
La cena transcurrió en una animada charla, en la que yo me limitaba a hablar, sonreír o asentir cuando me tocaba, no paraba de darle vueltas a la expresión de Malú cuando habían dicho que posiblemente me fuese, que habría pasado por su cabeza, que pensaría? Acaso le importaba? Necesitaba tantas respuestas y lo peor es que no podía conseguir ninguna. La cena finalizó pero se abrió la barra y dieron un tiempo para empezar la subasta de los objetos que algunas tiendas, personas... Habían donado. Perdí de vista a Malú durante bastante tiempo, la subasta comenzó y fue un gran éxito, se consiguó recaudar lo suficiente para la financiación de todo el proyecto, incluso se podían hacer más de una. Después de la subasta algunas personas se fueron y otras siguieron ahí disfrutando de la música y tomándose algo, yo necesitaba encontrar a Malú y hablar con ella... Estaba seguro que no nos íbamos a encontrar por casualidad muchas veces más, teniendo en cuenta que estaba seguro de que ella me evitaba... La ví salir a un pequeño balconcito, lo que supongo que sería la zona de fumadores, y sin pensármelo dos veces la seguí.
Al salir al balcón el frío de la noche chocó fuertemente contra mis pulmones, ella estaba justo delante con un cigarro mirando la noche madrileña.
-Entonces te vas?- se dió cuenta de mi presencia, me apoyé en la barandilla a su lado y la miré, al parecer si le importaba si me iba o no.
-Aún no es seguro... Pero si tú me lo pides me quedo...- le respondí con toda la sinceridad del mundo, ella volvió a mirar al frente sin decir palabra, al parecer no quería decir nada más.
-Malú te quiero pedir una cosa... Me gustaría que me digas lo que realmente piensas sobre esto y lo que sientes por mi, necesito saberlo...- en mi voz se podía oír la súplica, la verdad necesitaba saberlo de una vez por todas... Se giró hacia mi y un gran suspiro escapó de su boca.
-Vale, está bien... Vas a saber toda la verdad, sin rodeos... Porque ya no puedo aguantarlo más...- su voz tembló ligeramente al final de la frase y sus ojos estaban cristalinos, yo aguanté la respiración sin creerme que por fin lo fuese a escuchar...
-Creo, que la oferta de irte a Barcelona, es algo muy bueno para ti profesionalmente, te va a hacer crecer y mejorar...- no dijo nada más, simplemente se giró de nuevo a la fría noche respirando profundamente. La aplaudí por sus palabras, por haber sonado tan convincente en un principio para no decir nada, cosa que hace que se gire de nuevo a mi, me vuelve a mirar, con los ojos aguantando miles de lágrimas.
-¿Por qué me aplaudes?- su vista se fija en algún punto del suelo, y sé por sus ojos aguados que no está siendo sincera.
-Porque eres una actriz de primera, Malú, porque no sé si me mientes ahora como una bellaca cuando interpretas ser la amiga perfecta o si me mentías hace un segundo cuando me asegurabas con un nudo en la garganta que me ibas a contar toda la verdad... Que Malú es la real?- no puede aguantar ya la rabia que sentía por dentro, porque seguía ocultándose de esta forma, yo le he hablado siempre con la verdad y ella siempre me ha salido por las ramas.
-Ninguna...-su voz seguía temblando ligeramente mientras mantenía la lucha consigo misma para no derramar ni una sola lágrima.
-No, no me lo creo... Pero por favor, Malú, se me acaba el tiempo para descubrirte así que por ultima vez dime algo a lo que me pueda agarrar...- la ví dudar durante algunos segundos pero evitó mirarme en todo momento, se giró de nuevo hacia la noche que se da bajo nuestros pies, inconsciente totalmente de lo que pasa unos metros más arriba...
-Creo que alejarte de todo esto te va a venir bien...- apreté los dientes para evitar decir algo que en realidad no sentía, pero que en ese momento se me pasó por la cabeza, porque no podía ser sincera conmigo por una vez...
-Que difícil lo pones todo, no, que difícil que eres!- me giré para irme del balcón, enfadado conmigo mismo por intentarlo una vez más, pero sentí su mano agarrando la mía y me giré de nuevo.
-Diego, una cosa, prométeme que serás feliz.- su voz era más una súplica que una petición, solté mi mano de su agarre porque en ese momento no podía soportarlo, era demasiado doloroso.
-Lo intentaré...- me giré para salir del balcón y ella volvió su atención a la noche, me quedé justo delante de la puerta, sin atreverme a irme del todo del balcón donde estaba mi ultima esperanza, porque si no funcionaba me iba a ir a Barcelona. Respiré profundamente para aclarar mi mente y me giré de nuevo hacia ella, cuando estuve a su lado imité su posición. La vi temblar ligeramente, así que me quité la chaqueta y se la puse sobre los hombros.
-Gacias...- su voz fue un susurro y la ví limpiar algunas lágrimas que habían conseguido escapar de sus ojos.
-Malú no voy a ser padre...- decidí soltarlo sin andarme con rodeos, cosa muy distinta a lo que hacia ella.
-Ya lo sabía...- la miré asombrado por su respuesta.
-Entonces, ¿por qué luchas?- mi voz sonó bajita, tanto que casi creí por un momento que no había dicho nada pero ella me confirmó que las palabras habían salido de mis labios, me miró y sus ojos se clavaron en los míos con una intensidad abrumadora, su semblante seguía serio cosa que no ayudaba con la confusión que sentía yo en esos instantes, volvió su mirada al horizonte. Cuando ya pensaba que no iba a decir nada suspiró pausadamente y volvió su cara hacia mi.
-Lucho por callarme, no decir nada... Pero ya me he cansado de luchar, es imposible, esto que siento cada vez que te tengo cerca me quema, me hace querer tirarme en tus brazos...- hizo una pequeña pausa para respirar profundamente antes de continuar, yo no me podía creer lo que estaba escuchando, por fin...-Desde el primer día que nos vimos, sí en esa situación tan límite, cuando me tocaste para esconderme supe que tú eras diferente, y desde ese momento me hice adicta a ti... Luego te fui conociendo y cada vez me gustabas más, y más... El otro día cuando te pedí que no me buscaras más, no quise escucharte porque sabía que tenías algo importarte que decirme respecto a nosotros, y si lo escuchaba mi cuerpo me traicionaría... Y ahora no puedo hacerte cambiar de opinión respecto a tu futuro... Es como si algo siempre nos impidiese estar juntos...- sonreí como un auténtico idiota, por fin había conseguido tirar las barreras, por fin me estaba hablando directamente desde el corazón... No me importaba nada cambiar mi futuro para que ella estuviese en él.-Y supe el otro día que tenías algo que decirme porque he aprendido a leer tus ojos con gran facilidad, sé en muchas ocasiones lo que pasa por tu cabeza aunque tú no lo digas... Y esto nunca me había me había pasado... La conexión que tenemos es tan intensa que me da miedo... Me asusta cuando por tu culpa me tiemblan hasta las pestañas, cuando me miras y me sonríes, así como lo estás haciendo ahora, y un gran calor me invade todo el pecho... Nunca antes había sentido nada así, y eso me asusta... Me he enamorado de ti y no tengo ni idea de lo que debo hacer...- me miró esperando mi respuesta, yo estaba que no cabía en mi de tanta felicidad.
-Por favor no luches contra lo que sentimos.- me moría por abrazarla contra mi y fundirme en sus labios, pero no podía hacerlo, estábamos en público y aunque el balcón nos daba la privacidad suficiente para hablar tranquilamente sin que nadie nos interrumpiese dudo mucho que los cristales pudiesen ocultarnos de la gente.
-Aún no entiendo que estés enamorado de mí, no tengo ni idea de como has soportado todas las veces que te he rechazado...- sonreí mientras me encogía de hombros, ella me miraba culpable.
-Te quiero Malú, y eso es lo único que importa, puedes rechazarme mil veces que mientras yo sienta que tu sientes lo mismo lo voy a seguir intentando... Ahora mismo estoy en una nube, no puedo creerme aún que estés enamorada de mí.- su sonrisa se hizo inmensa en la oscuridad de la noche.
-Diego cualquier persona con dos dedos de frente se enamora de ti, porque aunque la vida ha tratado de derrumbarte en infinitas ocasiones tú siempre has seguido en pie, luchando... Y eso es una de las cosas que más me gustan de ti, me has enseñado que no hay que derrumbarse sino luchar.- ya no quedaba rastro de las lágrimas anteriores en sus ojos y hablaba con tanto entusiasmo que me hacía derretirme por dentro.
-Me crees si te digo que me he derrumbado por ti?- su mirada dejó de brillar con el entusiasmo de antes, iba a seguir hablando pero me cortó.
-Ves, eso es a lo que me refiero, me asusta no saber que hacer y terminar haciéndote daño. Si hay algo que me dije a mi misma desde el principio es que nunca te iba a hacer daño, y mira, ha sido lo primero que he hecho... Te mereces a alguien que no la cague constantemente.- negué con la cabeza y me acerqué ligeramente a ella colocando mi mano es su brazo, poco me importaba en ese momento el resto de la gente, no podía dejar que ella pensase eso.
-No tienes que tener miedo de cagarla... No somos perfectos, tenemos fallos como cualquier persona... Yo también la he cagado, te debí decir mucho antes que me había enamorado de ti, pero me pudo el miedo... Ambos la hemos cagado, ninguno de los dos sabemos como hacerlo, pero por eso no debemos dejar de intentarlo... Estoy dispuesto a equivocarme mil veces contigo mientras estemos juntos.- Se lanzó a mis brazos y me abrazó muy fuerte, yo la abracé de la misma manera, la había echado tanto de menos...
-Nos van a ver...- mi voz apenas era audible y me odie a mi mismo por romper este momento, pero no podíamos arriesgarnos.
-Diego sácame de aquí, por favor.- sonreí y dejé un beso en lo alto de su cabeza antes de soltar el abrazo.
-¿Has traído coche?- negó con la cabeza y me devolvió mi chaqueta, me la puse y asentí.
-En diez minutos te espero en el parking.- Salí lo más rápido que pude, y más feliz que nunca... Por fin había conseguido que se sincerase conmigo, porque aunque muchas veces nos cueste, o nos duela, tenemos que seguir luchando por lo que queremos... Porque rendirse no está permitido y luchar es obligatorio, que la vida no va a entender que nos rindamos, tenemos que seguir luchando con ella, porque en momentos te demuestra que puede ser maravillosa... Hay que ir haciendo esos momentos únicos y eternos, porque perduraran para siempre con nosotros... Podemos tener días malos y días mejores pero hay que saber que la vida no nos lo va a poner fácil, cuando peor os sintáis tenéis que agarraros más fuerte a vosotros mismos, para salir adelante... Porque vosotros sois los verdaderos luchadores! Porque no vale la penar vivir sin luchar por nuestros sueños, y aunque la batalla sea dura, fea, parezca que no tiene fin o no veas una luz que te ilumine el camino debemos seguir adelante, con valentía y sobre todo con amor.





