martes, 30 de junio de 2015

23. Con las ganas...

Estuve haciendo tiempo un rato más hasta que por fin llegó la hora de despertar a mi niño. Pasé cuidadosamente a la habitación, encendí la lámpara de pie que se encontraba al lado de la cuna, y empecé a despertarlo. 

-Hola campeón- voy acariciando su cabecita.-Venga vamos que ya es la hora de merendar...- sigo susurrándole y dejo un beso en su moflete, mi niño como si me entendiera va abriendo los ojitos poco a poco para deslumbrarme con esos mares azules que tiene por ojos. Sonrío y lo cojo en brazos a la vez que bajamos para merendar. 
Le doy de merendar mientras de vez en cuando me escupe, ya que ha aprendido a hacerlo me lo demuestra. 
Lo riño cuando lo hace y se queda serio mirándome, me hace mucha gracia aunque no me guste regalar a mi niño. 
Después de merendar subo con él a su habitación y pasamos gran parte de la tarde jugando. 


Hasta que recibo una llamada de teléfono, contesto mientras le doy a Jaime un caballito de juguete. 

-Si?- pregunto mientras observo como mi niño se lleva el juguete a la boca.

-Hola, que tal tu día?- me responde mi voz preferida al otro lado de la línea.

-Muy bien, aquí jugando con Jaime, aunque creo que no le gusta jugar conmigo- digo bromeando y ganándome una risa al otro lado de la linea.

-Vaya voy a tener que ir a remediar eso, no quiero que mi vecino preferido se aburra- dice refiriéndose a Jaime. Yo me hago el ofendido y respondo.

-Vale vale...- lo que causa una risa al otro lado de la línea.- me llamabas para algo más o solo para hacerme daño- digo dramatizando y causando su risa a la que yo termino acompañando.

-Te llamaba porque acabo de llegar a mi casa y te iba a ofrecer que preparáramos la cena juntos, así tardaremos menos- su tono de voz me hace sonreír, veo como Jaime tira el caballito lo más lejo que sus cortos brazos lo dejan.

-Es que tienes prisa?- le pregunto sutilmente mientras le doy a Jaime un sonajero que intentaba alcanzar. Sé que se queda sin respuesta y me río- es broma, me parece perfecto que vengas ya- digo sinceramente.
Sigo sus ordenes y bajo al jardín a abrirla, voy con mi niño en brazos el cual le ha cogido el gusto de meter sus manitas en mi pelo.

Llego a abrir y él sigue con lo mismo lo que causa mi risita. Así que abro a la vez que me río pero paro al instante cuando la veo al otro lado de la puerta, con su sonrisa, una camiseta gris bastante ancha y un vaquero negro desgastado que le queda genial. Me quedo mirándola más de la cuenta y se acerca riendo a dejarle un beso a Jaime en su moflete y se acerca a mi y me deja uno cerca de la comisura de mis labios.

-Venga vamos a preparar la cena - me dice riendo por mi cara de tonto que se me ha quedado cuando yo esperaba que ese beso acabara en mis labios. Carraspeo y la sigo para adentro.

-Malú, si te parece bien antes de preparar la cena bañamos a Jaime que es su hora.- le pregunto y al instante a ella se le dibuja una sonrisa.- lo quieres hacer tu mientras yo preparo la cena?- ella me sonríe más ampliamente y me responde.

-Ya sabes que me encanta pero si acepto significa que otra vez no me dejaras preparar la cena así que mejor lo bañamos entre los dos y preparamos la cena entre los dos.- me responde hábilmente. No me queda otra que aceptar así que subimos los dos al baño de Jaime y le digo que por favor le vaya quitando la ropa mientras voy a buscar su pijama y sus cositas.
Llego al baño con las cosas de Jaime en la mano y ella ya esta terminando de preparar el agua mientras lo mantiene tapado con la toalla para que no coja frío, a la vez que hace todo esto no deja de hacerle cosas a mi niño para que este se ría, algo en mi pecho se crece y no puedo quitar esa sonrisa de mi cara. 
Me acerco sutilmente por su espalda y retiro el pelo su oreja despacio. 

-Lo haces mejor que yo- le susurro al oído lo que causa que de un pequeño respingo ya que no me esperaba, sonrío y dejo un suave beso debajo de su oreja, en su cuello. Se remueve y me responde intentando ocultar una sonrisa.

-Venga que no lo voy a hace yo todo.- dice dejándome a mi en la posición más cercana a la bañera mientras ella sigue haciéndole cosas a mi niño que no para de reír.
Sonrío, lo cojo y empiezo a bañarlo ella esta a mi lado mirándonos con una gran sonrisa. 

-Anda la que me iba a ayudar- digo haciéndome el indignado cuando mi niño comienza a salpicar. Ella ríe y se acerca a mi con una toalla pequeña para limpiarme las gotas que han llegado a mi cara yo sonrío y sigo bañándolo. Ella termina de limpiar mi cara y deja un beso en mi mejilla cosa que me enternece.

-Mucho mejor- digo ya sacando a mi niño de la bañera seguido de su queja porque no quiere salir del agua.-Venga te toca a ti ahora, trabajo en equipo- digo a la vez que me seco las manos con una toalla pequeña. Ella sonríe y se pone a hacer lo que le he dicho.
Empieza por secarlo, luego le hecha crema mientras mi niño no para de hacer ruidos divertidos y causa una sonrisa permanente en su cara. Luego lo viste con su pijama y me mira con el peine en la mano.

-Emm, esto ya te toca a ti, no quiero que se enfade conmigo- dice tendiendome el peine, yo sonrío y la respondo.

-Claro así si que es un cielo, a ver ahora el pelito.- digo acercándome y cogiendo el peine de su mano. Empiezo a peinar a mi niño al cual no le gusta mucho y gruñe de vez en cuando pero ahí está Malú para hacerle cosas y que se distraiga, sigue tan cerca mío que su perfume me nubla los sentidos. 

-Ya esta, guapísimo- digo dejando un chorro de besos por la cara de mi niño.
Bajamos al la cocina y ponemos a Jaime en la trona y nosotros empezamos a preparar la cena entre risas y bromas. Más de una vez mi pilla embobado mirándola y me sonríe a lo que le sigue mi rubor caracteristico. 
Terminamos de preparar la cena y nos sentamos, primero le doy de cenar a Jaime y luego cenamos nosotros. Cuando hemos terminado me excuso un momento y me levanto de la mesa, la dejo con mi niño y yo voy a por su regalo cojo el par de paquetes y vuelvo a la mesa.

-Malú!!! Felicidades- digo tendiendole el par de paquetes. Ella me mira asombrada con los ojos muy abiertos y una sonrisa en su cara entonces dejo los paquetitos encima de la mesa, acercó una silla a su lado y cojo a Jaime para sentarlo en mis piernas. Le sonrío y le digo- venga ábrelo!!-

-No tenias que haberte molestado.- dice cogiendo uno de los paquetes.

-No es ninguna molestia, por los cumpleaños se reciben regalos y hoy es tu cumpleaños- aclaro como si fuera obvio. Ella se dispone a abrir el paquete mas cuadrado, lo desenvuelve con cuidado y saca una caja yo le indicó que la abra y saca el reloj que le he comprado. 

-Malú,- empiezo a decirle- no sé si eres de usar relojes o no, pero me gustó y no sé en parte es un símbolo...- tomo aire y continuo.- contigo el tiempo es relativo, parece que te conozco desde siempre y no sé me parecía una bonita forma de representarlo.- digo mientras la timidez se apodera de mi, ella me mira atenta y yo espero una respuesta, me empiezo a poner nervioso y paso mi mano por mi nuca a la vez que pregunto.- ¿Te gusta? Si eres más de pulseras lo puedes descambiar.- ella al fin me sonríe y me dice:

-Me encanta, es muy bonito- dice abrazándome y dejando un beso en mi mejilla con el cual cierro lo ojos disfrutando de ese breve contacto.- el tiempo siempre es relativo Rodrigo, a veces hace falta una vida entera para ver que estabas equivocada y solo un segundo para ver que estabas en lo cierto.-dice mirándome intensamente a los ojos y sonriéndome, mi niño suelta un BA-BA y se puede decir que rompe el momento entonces yo la animo a que abra el segundo regalo que estoy seguro que le encantará. Lo empieza a abrir y cuando lo ve suelta:

-Oh! Es precioso Rodrigo- dice con los ojos iluminados- pero cuando? Cuando hiciste esta foto?- me pregunta ya que el regalo es la foto que le saque con mi niño en la cual ella estaba sentada en el sillón con mi niño en sus piernas este tenía sus manitas en la cara de Malú y Malú sonreía tanto que sus ojos salen brillantes y semicerrados lo que hace que la foto se vea hermosa por tanta naturalidad.

-El otro día, fue una imagen preciosa y creo que tu también debes de disfrutarla.- digo sonriendo tímidamente ella me coge a mi niño, lo abraza y le planta un beso en su moflete.

-Muchísimas gracias Rodrigo, me han encantado los regalos.- dice agarrando una de mis manos y mientras sostiene a mi niño en su otro brazo. 

-Me alegro que te haya gustado- le digo sinceramente dejando un beso en su mano. Ella me mira con sus ojos brillantes y empieza a acercar sus labios a los míos, cierro los ojos por el inminente contacto y siento el roce de sus labios entonces mi niño gruñe, apoyo la frente en la suya y digo.

-La hora de dormir.- ella me mira sonriente y yo dejo un beso en su frente. 
Me levanto muy a mi pesar y subo a dormir a mi niño el cual en menos de 10 minutos ya esta profundamente dormido. Bajo y la veo en el sillón sentada con la foto entre sus mano, me acerco a ella y tomo asiento a su lado. 

-Entonces te ha gustado?- pregunto mirándola ella levanta la vista y sus ojos reflejan felicidad cosa que me confirma mi pregunta.

-Me ha encantado Rodrigo, es uno de los mejores regalos que recuerdo- dice dejando el marco con la foto sobre la mesa. Yo me quedo mirándola y ella se acerca a mi y me dice.- muchas gracias- dice agarrando una de mis manos y al instante soy recorrido por esa descarga eléctrica que ya caracteriza a su contacto.

-Me alegro de haber acertado- digo dejando caricias con mi pulgar en su mano.- no sabia si te iba a gustar.- digo sincerándome con ella a la vez que sonrío. Me sonríe de vuelta y deja un tierno beso sobre mi mejilla, con el cual vuelvo a cerrar los ojos. Entonces se queda a dos centímetros de mis labios. 

-Por que no me iba a gustar?- pregunta a quemarropa contra mis labios. Me quedo mirándola sin saber que decir entonces ella baja su vista a mis labios y yo hago lo mismo hacia los suyos. 
Roza nuestros labios y yo aferro mis manos a su cintura y la beso. Por fin me vuelvo a reencontrar con la calidez de sus labios, empieza como un beso dulce que se convierte en uno que me marca a fuego lento cuando ella sube sus manos hasta mi cuello. Enreda sus manos en mi pelo y tira de el levemente lo que me hace abandonar sus labios a la vez que un gruñido sale de mi garganta, ella sonríe y entonces afianzó mis manos en su cintura y con un ágil movimiento la siento sobre mi a horcajadas. El beso cada vez es más feroz, nuestras lenguas no se dan tregua en ningún momento. Ella abandona mis labios y pasa a mi cuello, donde me esta volviendo loco... Yo cuelo mis manos por debajo de su camiseta y acaricio su espalda, se arquea ligeramente y vuelve a mis labios. Nuestras lenguas vuelven a encontrarse, cuela sus manos por debajo de mi jersey y acaricia mi abdomen al borde de la cinturilla de mi pantalón, entonces una corriente me recorre hasta las puntas de mis pies y me tenso. Ella lo nota y sonríe mientras me besa, entonces abandonó sus labios y me centro en su cuello. Empiezo a devorar su cuello de manera lenta y entonces de sus labios escapa un gemido que amo en ese instante. Ahora soy yo el que sonríe contra su cuello ella lo nota y vuelve a juntar sus labios con los míos, por el movimiento nuestras caderas chocan haciendo así que me de cuenta del tiempo que llevo sin estar con nadie. Me tenso y el miedo se apodera de mi, paro el beso acunando su cara entre mis manos, y apoyo nuestras frente. Abro los ojos y veo su cara de no entender nada. 

-Malú... Tengo que decirte algo- digo aun con la respiración agitada a la vez que me pongo nervioso, ella intenta levantarse de encima de mi pero no la dejo.- Malú veras... No es que no quiera estar contigo...- digo agarrando su cara entre mis manos.- ...es que... No se como saldrá- digo notando el rubor en mis mejillas ella intenta esconder una sonrisa y yo continuo, bajando la mirada hasta sus manos.-... Quiero decir... - digo levantando mi mirada hasta sus ojos y mas nervioso que un flan-...Malú llevo sin estar con nadie mucho tiempo... Y lo que menos quiero es parecer decepcionante o ser brusco contigo.- digo mirándola directamente a los ojos ella sonríe y me dice.

-Tranquilo...- dice acariciando mi mejilla- mucho tiempo cuanto es? - dice pasando una de sus manos por mi frente para apartar algunos rizos.

-Mmm...unos 6 meses- digo agachando mi mirada. Ella me obliga a levantar la vista subiendo mi cara hasta el nivel de la suya. Entonces me besa dulcemente mientras acuna mi rostro entre sus manos. 

-Si quieres podemos esperar.- dice dejando una caricia sobre mi mejilla, lo que me arma de valor y me relaja al instante. Yo sonrío de medio lado y la beso, la tumbo poco a poco en el sofá y me coloco encima suya.

-No entra en mis planes seguir esperando...- digo besándola ella me responde y nuestras lenguas vuelven a encontrarse. Cuando el aire se hace necesario entre nosotros abandono su boca y me paso a su cuello en el que obtengo algunos gemidos que me encantan.


Ella enreda sus manos en mi pelo. Mi jersey vuela en cuestión de segundos, yo cuelo mis manos por debajo del suyo y me dejo caer sobre ella. Mi entrepierna roza su parte más sensible y un gemido sale de sus labios, los cuales tardan décimas de segundos en volver a capturar los míos. Estoy a punto de quitar su camiseta cuando suena su movil. 

-No vas a responder?- digo apoyando mi frente en la suya y recuperando poco a poco el aliento. Ella me responde besándome. 

-No- dice entre medias de nuestros besos yo la hago caso y continuo o a lo nuestro. El teléfono para de sonar y su camiseta no tarda en hacer compañía a la mía. 
Yo me vuelvo a centrar en su cuello y ella baja sus manos por mi abdomen hasta la cinturilla de mi pantalón entonces su teléfono vuelve a sonar y de su boca escapa un profundo joder.

-Anda responde- digo con una sonrisa de resignación en mi cara y apartándome de ella, ella se levanta a duras penas y yo me quedo sentado en el sillón. 
La veo hablar un par de minutos y creo que la ha llamado una de sus amigas. Busco su camiseta y la mía y las recojo del suelo y me vuelvo a sentar. Ella termina de hablar y se acerca a mi se sienta a mi lado. 

-Rodrigo, me tengo que ir- me dice con cara de resignación. Entonces le sonrió y agarro una de sus manos entre las mia.

-No pasa nada, no te preocupes- digo dejando un beso en su mano.

-Me ha llamado Vanesa y Pastora para que pasemos la noche juntas y no me he podido negar, hace tiempo que nos lo debemos- me dice sonriendo resignadamente. Le sonrió de vuelta y cojo su camiseta y se la pongo, me acerco para sacar su pelo de su camiseta lo que hace que la rodee con mis brazos, ella me sonríe y yo dejo un beso en la punta de su nariz. Me pongo la mía y me levanto del sillón.

-Venga que vas a llegar tarde- digo tendiendole la mano para que se levante. Ella la agarra y hace lo propio.
Cojo sus regalos y a ella de la mano y nos dirijo hasta el jardín, ella pasa un brazo por mi cintura y yo por sus hombros y así hacemos el camino hasta nuestra puerta del jardín.
Llegamos y se separa, le doy sus cosas y me sonríe.

-Rodrigo de verdad lo siento mucho.- me dice agachando la mira por lo que cojo su barbilla y le digo.

-No te preocupes, no pasa nada. Ahora ve y disfruta con tus amigas.- digo sonriendo de lado.

-Lo haré- me dice sonriendo- y lo siento por dejarte así-vuelve a intervenir ahora bajando su vista hasta mi abultada entrepierna, yo me doy cuenta y estalló en una carcajada.

-No te preocupes esto de aquí a 3 días se me ha pasado.- digo bromeando y abrazándola contra mi.- venga vete antes de que me arrepienta de dejarte ir.- digo dejando un beso entre su pelo. 

-Muchas gracias por todo, por los regalos y por ser como eres- me dice acariciando mi mejilla y uniendo sus labios a los míos. Me sorprende en un primer momento pero no tardo en responderle al beso, me encanta que haga eso, besarme sin mas. Le respondo con un beso dulce y me separo pronto.

-Como sigas así no te voy a dejarte ir.- digo con la voz mas ronca de lo que pensaba uniendo nuestras frente. Me gano su sonrisa y un ultimo beso sobre mis labios antes de que desaparezca por la puerta.
Cuando desaparece paso a mi salón y me dejo caer sobre mi sofá. 
Aquí me encuentro con las mismas ganas que debe tener un adolescente sin mucha suerte en el amor, así que decido despejarme con una ducha fría.

sábado, 20 de junio de 2015

22. Descubrirlo.

-Malú...- digo acercándome a ella que me mira con algo que hace que me ponga nervioso.- como te sientes?- pregunto sentándome a su lado en el sofá a la vez que agarro su mano y al instante soy recorrido por esa cálida descarga.
Ella agacha la mirada y responde.

-Estoy bien Rodrigo, no te preocupes es solo que me cabrea.- dice aun con la cabeza mirando nuestras manos.

-Malú si es como tu nos has contado esta noche, olvídalo- digo agarrando su cara entre mis manos para así obligarla a que me mire- tu estoy seguro que no eres la que tiene problemas para amar, el que ha demostrado ser muy poco hombre viniendo hasta aquí con esa prepotencia ha sido él, así que no dejes que sus palabras te hagan daño. Tu eres fuerte de eso no me cabe duda.- digo a la vez que sonrío volviendo a agarrar su mano.

-Gracias..., pero no puedo evitarlo me cabrea.- dice mirándome a los ojos y entonces me atrevo a preguntar algo que me da miedo pero no se porque.

-Malú te cabrea por qué estas enamorada del él?- pregunto midiendo mis palabras.

-Que va Rodrigo cuando él y yo empezamos, empezamos por el cariño y sí, yo le quería pero como puedo querer a un amigo. Estuvimos juntos  no dudo de que no nos quisiéramos pero se que no había amor era el simple cariño que nos teníamos. Lo que me cabrea es que- empieza a decir y yo cuando responde que no esta enamorada de el no se porque pero algo dentro de mi se alegra, y de repente para de hablar levantándose del sofá acercándose al ventanal que da al patio, la sigo al instante.

-Malú que es lo que te cabrea?.-pregunto interesado acercándome a ella y poniendo una mano en su hombro para así obligarla a que se voltee para mirarme. Ella se gira y suspira frente a mi.

-Estoy cabreada porque fui una tonta- me dice mirándome a los ojos con un brillo especial y por un momento pienso que habla de su reacción frente a nuestro beso pero aparto ese pensamiento ya que habrá sido por algo de su relación con Antonio.

-Malú...- digo acariciando su cara, ella cierra los ojos y disfruta de la caricia.- no creo que hayas sido una tonta, y además todo tiene arreglo- digo intentándola animar. Entonces ella abre los ojos y se muerde el labio inferior muy sutilmente, yo cierro los ojos y aprieto la mandíbula intentado controlarme por no besarla ahí mismo.

-Piensas que todo tiene arreglo?- dice dando un paso hacia mi haciendo que quedemos peligrosamente juntos para apartar un rizo de mi frente.

-Sí, eso pienso- digo en un susurro mirando esos ojos, en los cuales me pierdo al instante. Tenerla tan cerca no me ayuda a mantener la cordura ya que solo su olor consigue volverme loco.
Ella baja la mirada de mis ojos hasta mis labios y yo no puedo mas, bajo mis ojos hasta sus labios los cuales están entreabiertos humedezco mis labios a la vez que vuelvo a sus ojos para encontrarme con su mirada tan cerca que me hace temblar.
Coloco mis manos en su cintura y ella junta nuestros labios, al principio no es mas que un roce pero la apego a mi mientras que ella posa sus manos en mi pecho. Empieza como un beso tímido donde nuestros labios empiezan a reconocerse, pero es cuestión de segundos que nuestras lenguas entren en juego danzando a la vez. Sus manos se aferran a mi camisa, yo quito una mano de su cintura para coger su cara y profundizar más el beso, entonces sus manos se aferran a mi pelo. De ese tímido beso que empezó no queda nada se ha convertido en un beso que  arde en lo más hondo de mi, nos separamos cuando la falta de aire nos obliga juntando nuestras frentes. Sus manos siguen entrelazadas entre mi pelo y las mías están en su cintura pegándola a mi.
Abro los ojos lentamente con una sonrisa que no puedo esconder y me reencuentro con sus ojos y su sonrisa, sonrío más ampliamente y dejo un beso sobre sus labios al cual sonríe y se abraza a mi hundiendo su cara en mi cuello. Yo correspondo a su abrazo y entierro mi cara entre su pelo y su cuello respirando su olor.

-Ves como todo tiene arreglo- susurro a su oído lo que la hace estremecer. Ella como respuesta me deja un cálido beso en el cuello el cual me eriza toda la piel.

-Perdóname por como respondí ese día- me dice deshaciendo el abrazo y mirándome directamente a los ojos con una intensidad que hace que un cosquilleo nazca en mi pecho.-Fui una estúpida...- empieza a decirme, entonces la corto agarrando su cara entre mis manos y volviendo a unir nuestros labios ella me responde al beso entrelazando sus manos entre mi pelo lo que me encanta. No se como pero acabamos cayendo en el sillón, la coloco en la esquina y venzo un poco mi cuerpo sobre ella. Seguimos besándonos vorazmente, abandono sus labios un instante para centrarme en su cuello voy dejando besos de camino a sus oído donde cuando llego susurro.

-Estoy en ello- susurro en su oído con una voz ronca, ella se estremece y yo sonrío de medio lado entonces ella agarra mi cara entre sus manos y vuelve a unir nuestros labios. Ella abandona mis labios y se centra en mi cuello lo que me hace volverme loco, yo aferro mis manos a su cintura y meto una de ellas por debajo de su blusa acariciando por primera vez la piel de su vientre, la cual se pone de gallina con el paso de mis dedos por ella.
Ella vuelve a atacar mi boca tan pasionalmente que hace que me tienda completamente sobre ella.
Poco a poco rompo el beso recuperando la poca cordura que me quedaba.

-Malú...- digo apoyando mi frente con la suya.- no quiero que me mal interpretes por eso creo que es mejor que me vaya ya...- digo a la vez que acaricio su cara, ya que no quiero que piense que me voy a aprovechar de un momento de debilidad por su parte o algo similar.
Ella esta seria ante mi afirmación así que me obligo a aclararle.

-A ver Malú no quiero que pienses que no quiero...ehh... Mmm- digo buscando correctamente las palabras a la vez que vuelvo a perder mi mano en mi pelo.- quiero decir, no quiero que parezca que me voy a aprovechar de un momento de debilidad o de la influencia del alcohol,- digo sinceramente- quiero que todo se de a su tiempo y disfrutar cada momento.- digo acariciando su cara colocando un mechón detrás de su oreja. Y por fin vuelvo ver aparecer su sonrisa a la que suelto un suspiro y digo.

-Ya pensaba que la había cagado- digo sonriendo a lo que me gano un suave beso en mi mejilla.

-Estoy de acuerdo contigo- me dice sonriendo ampliamente.
Entonces me pongo de pie ajusto mis ropas y le tiendo una mano para que se levante, al ponerse de pie caigo en la cuenta de que por mi culpa lleva la blusa por fuera de la falda, así que me acerco a ella y bajo su atenta mirada de sorpresa coloco bien su blusa y dejo un beso en su frente.
Cojo mi americana y nos dirigimos a la puerta del jardín al llegar digo:

-Malú mañana te veré ?- digo tímidamente a la vez que abro la puerta y me giro para hablar cara a cara.- lo digo porque tengo tu regalo en mi casa pero prefiero dártelo con Jaime así que si quieres por la tarde o noche te vienes y te invito a cenar y te damos tu regalo.- digo sonriendo tímidamente. Ella sonríe con los ojos iluminados por la ilusión.

-Vale mañana quedamos- dice sonriente.
Entonces me acerco a ella y dejo un suave beso en la comisura de sus labios a la vez que le digo

-Buenas noches- ella ante mi aproximación cierra los ojos esperando el beso, y los abre al notar que mi beso se dirige a su mejilla.

-Emm... Buenas noches- dice intentando disimular su gesto, yo sonrío internamente y ella se da la vuelta para irse entonces agarro su muñeca y pego un tirón para pegarla a mi y capturar sus labios, al principio le pilla por sorpresa pero pronto me sigue el beso , nos separamos cuando el aire se hace necesario y digo juntando nuestras frentes:

-Que descanses- sonrío. Ella deja un suave beso en mis labios y me responde.

-Igualmente- y cierra la puerta a su espalda.
Me quedo con mis labios anhelando los suyos recorridos por un cosquilleo que aun siguen en ellos. Y es que no me podía creer lo que estaba pasando, ¿de verdad se había arrepentido de su reacción frente a nuestro primer beso?, si parecía que había sido así y en definitiva le agradezco a Antonio que hubiera hecho su aparición en escena, ya que gracias a ello se ha sincerado.
No se que era lo que sentíamos, pero lo que si se es que ya la echaba de menos. Tampoco se si habría sido la mejor decisión de parar lo estaba apunto de pasar pero lo que si sabia es que esta noche me iba a costar bastante dormir, quizás con una ducha fría...
Con ella en mis pensamientos me fui a dormir donde soñé con esos ojos chocolates que me estaban volviendo loco.

A la mañana siguiente me levanto y me meto a duchar directamente, estoy feliz, siento que algo dentro de mi ha vuelto a renacer, y se que ha pasado poco tiempo desde que Belén se fue pero es sorprendente como alguien te puede reconstruir y devolverte la sonrisa en tan poco tiempo.
Desayuno con ella ocupando mis pensamientos, no se exactamente que siento por ella pero tengo miedo de que algo salga mal. Una vez leí que si viviéramos sin miedo no apreciaríamos lo que tenemos y podríamos perder y supongo que es así, el miedo debe de ser un aliado aunque nos asuste.
Termino de desayunar y llamo a mi hermano.

-Will, que tal?- digo cuando descuelga.

-Bien Rodrigo, tu que tal?- pregunta con voz divertida yo intento disimular.

-Genial, que tal se porto Jaime? Oye muchas gracias por el vídeo de anoche, me encanto - mi hermano ríe por como cambio de tema.
Finalmente quedamos en que vendrá de aquí a un par de horas.
Con mis pensamientos muy lejos de aquí, en concreto siguen entre sus labios intento ponerme a trabajar para pasar la mañana más rápido porque si no solo conseguiré volverme loco.
Estoy revisando un de los dossieres en el que llevamos trabajando mas de tres meses y que podría ser realmente importantes es sobre un spot para un anuncio de coches, cuando suena mi móvil.
Respondo sin mirar quien es y sonrío al escuchar su voz al otro lado de la línea.

-Buenos días!- me dice su cálida voz.

-Buenos días, que tal has dormido?- preguntó sin pensar mucho mientras me levanto del escritorio y comienzo a pasear por mi estudio.

-Bueno... Pues la verdad que no muy bien- y de repente me viene a la mente la imagen de nosotros tumbados en el sillón y me sonrojo.

-Vaya lo siento mucho- digo riéndome tímidamente.- Entonces esta noche te vienes a cenar?- preguntó ilusionado.

-Mmm... Si iré - me dice riendo.
Continuamos hablando un rato mas y me cuenta que va a comer con su familia para celebrar su cumpleaños y que por la tarde llegara a su casa mas o menos.
Terminamos de hablar y yo continuo con mi trabajo ahora mas inspirado incluso.
Así que decido rehacer de nuevo el spot y de lo que trata, aunque sea un coche el ser humano siempre busca sentimientos y emociones y a raíz de esos pensamientos me pongo a rehacer el spot, sin duda Lola me matará por cambiarlo todo con tan poco tiempo.
Cuando ya estoy acabando llaman a la puerta miro el reloj y me sorprendo por la hora que es, las 13:30 se me ha pasado la mañana en nada.
Me dirijo a abrir y al otro lado de la puerta aparecen mi niño y mi hermano. Los hago pasar y nos sentamos en el sillón a la vez que le quito a William a mi niño de los brazos y lo achucho contra mi:

-Ay! Como te he echado de menos - digo dejando mil besos por sus mofletes.
Mi hermano ríe y dice.

-Si no habéis estado separados ni un día por dios!- dice dramatizando, lo que me hace reír.
Lo invito a comer y mientras comemos y mi niño juega con el chupete en la trona mi hermano cambia sutilmente de tema de conversación.

-Bueno y que tal tu fiesta ayer?- me pregunta curioso a la vez que lleva un trozo de comida a su boca. Yo carraspeo y respondo:

-Bien la verdad, hacia tiempo que no salía y me vino bien, me lo pase genial- digo bebiendo de mi vaso. Y cuando pienso que ya no habrá más preguntas sobre mi salida de ayer vuelve a hablar.

-Y que fuisteis mucho?- me pregunta intentando que suene natural.

-Bueno no muchos, 7 en total.

-Ahh... Bien...- dice pensando el voz alta.- y que tal con tu vecina?- dice volviendo al tema, yo toso por el asombro de su pregunta e intento disimular.

-Bien, somos amigos.- digo intentando cerrar el tema, cosa a la que el no accede.

-Venga! Rodrigo!!! Cuéntamelo ya, ya sabes que yo no puedo vivir con esta intriga. Desde que pase por la puerta tienes en la cara una sonrisa tonta que no puedes quitar.- me dice sonriendo, tan fácil se me ve?? Por dios... Debo ser como un libro abierto.

-William es solo que me alegraba de ver a mi niño- digo convencido acariciando la cabecita de Jaime que me responde con una risita.

-Rodrigo... Tu y yo sabemos que hay algo mas.- dice cruzándose de brazos victorioso.
Que hay algo mas de que??- digo riéndome para así apaciguar mis nervios ya que se que cuando mi hermano se propone algo, lo acaba consiguiendo.

-Entre tu y tu vecina, y hasta que no me lo digas no me voy a mover de aquí.- me dice extorsionándome como cuando era pequeño. Me río intentando ignorar su comentario y me pongo a recoger la mesa. El sigue en su silla sentado cuando vuelvo de recoger y le tiendo un café.

-Vamos Rodrigo, solo me preocupo por ti, no quiero que nadie mas te vuelva a hacer daño no te lo mereces.- me dice serio y mirándome a los ojos en donde encuentro una gran preocupación, lo que me conmueve. Me levanto de mi silla y lo abrazo.

-Ohh, hermanito!! Me vas a emocionar- digo riendo.- no te preocupes estoy feliz!- digo volviendo a mi sitio.

- Eso quiere decir que tu y tu vecina...- hace un gesto poco sutil con sus dedos y yo le respondo.

-Noooo!! Que burro por dios!- digo riéndome- solo fue un beso- suelto al final sin darme cuenta entonces aprieto los labios en una fina línea. Y el grita

-Lo sabia!!!! Sabia que había algo más- dice emocionado- bueno y quien es??? Enséñame una foto o algo!- dice deprisa.

-Para para, todo a su tiempo a veces un beso no tiene mas trascendencia.

-Ya a veces, - me responde- pero esto si tiene mas trascendencia por lo menos de tu parte te lo veo en los ojos hermano!!- me dice sonriendo tiernamente.- estas enamorado de ella Rodrigo?- me pregunta mirándome directamente a los ojos.

-Mmm... No... Bueno no se.. William- digo pasándome una mano por el pelo nerviosamente.-Solo se que me encanta pasar tiempo con ella y verla sonreír- digo visualizando su sonrisa y sus ojos.- cuando la conocí es como si ya la conociera de antes me fue muy fácil congeniar con ella y abrirme.- digo sonriente a lo que William me responde con una sonrisa.

-Vamos Rodri tu te has vuelto a enamorar- me dice poniendo una voz más aguda, lo que causa mi risa.

-No se si es amor, pero me muero por descubrir lo que es- digo sincerándome de verdad. A lo que William se levanta y me abraza sorprendiéndome.

-Me alegro mucho hermano!- me dice dando unos golpes en mi espalda. Pone sus manos en mis hombre y me dice.- ahora a descubrirlo.

Al cabo de un rato se va mas emocionado que yo si cabe y mi niño esta dormidito así que me siento en el sofá y me poco a ver que hay en la tele, asqueado con la programación televisiva de un sábado a las cuatro y media subo a la habitación de mi niño y me siento en el pequeño sofá blanco que hay al lado de la cuna.


Me paso un rato viéndolo dormir, es una imagen tan relajante que consigue que me pierda en mis pensamientos en concreto en mi verano de los 7 años:


"... Después de que esa niñita de ojos café hubiera desaparecido de mi vista me fui a la sombrilla donde descansaba mis padres y me senté al lado de mi madre, a la vez que le dije:

-Mamá ya tengo una amiga.- le dije sonriente, mi madre dejo su revista y centro toda su atención en mi.

-A si? Y quien es?- me pregunto ilusionada de que cada vez me fuera abriendo mas a la gente.

-Es una niña que ha estado jugando conmigo y mi castillo, no me ha dicho su nombre pero me ha dicho que mañana viene. ¿Nosotros también vendremos verdad?- pregunte ilusionado, mi madre acaricio mi cara y me dijo:

-Claro que si cariño. 

Yo tranquilo de pensar que la volvería a ver al día siguiente me puse a jugar con un balón hasta que el sol empezó a desaparecer y llego la hora de irnos.
A la mañana siguiente me levanté ilusionado y prepare mi bañador y mi cosas para ir a la playa, cuando llegue al pequeño comedor de la casita de playa que teníamos y escuche a mi padre decirle a mi madre en un tono bastante alto y cabreado.

-Lo siento, pero nos tenemos que volver. Tengo que ir a esa reunión.- a lo que mi madre respondió.

-Cariño ahora Rodrigo esta abriéndose a la gente, porque no vas tu a la reunión y vuelves el sábado?- dijo mi madre intentado que mi padre se calmara.

-No Lucia, esta decidido nos volvemos.
Entonces yo entre en el salón con mi gorra en las manos y pregunte.

-Mamá yo no me quiero ir, ¿verdad que nos podemos quedar?- mi madre se agachó como pudo con la avanzada barriga que tenía ya y me dijo.

-Cariño no estés triste, aun no sabemos lo que vamos a hacer.- mi padre intervino y me puso una mano sobre el hombro y me dijo.

-Hijo nos tenemos que ir, papa tiene que trabajar y no nos podemos quedar.- yo lo mire con lagrimas en mis ojos y dije.

-Pero si vinimos poco tiempo, por que nos tenemos que ir?- y salí del comedor hacia mi habitación corriendo. 
Escuche como mi madre intentaba convencer a mi padre otra vez pero mi padre levanto el tono de voz y no hubo más conversación. Esa mañana con el corazón roto pusimos rumbo a Asturias donde vivíamos. 
Yo me sentía muy mal, yo quería volver a jugar con esa niñita y me sentía como si la estuviera abandonando. 
Después de un largo viaje llegamos a Asturias y aunque mi madre tampoco quería volver no se lo dijo a mi padre, ya que no había modo de convencerlo pero a mi si.

-Hijo aun estas triste?- me pregunto sentándose en mi cama quedando a mi espalda mientras yo intentaba no sentirme tan triste. Yo me gire y le dije.

-Mamá le prometí a mi amiga que iba a volver a jugar con ella y ahora ya no puedo.- dije cabreado y con los ojos lloroso entonces mi madre se levanto de la cama y se agacho para abrazarme.

-Cariño no sabes cuanto lo siento. Esa niñita a lo mejor el verano que viene sigue ahí y podrás explicarle porque no te pudiste quedar.- me dijo colocando unos de mis rebeldes rizos. 

-Mamá, no crees que me odiara por haberla engañado?- pregunte abrazado a ella, mi madre me acaricio la espalda y me dijo.

-Claro que no cariño a ti nadie puede odiarte..."

El sonido de mi móvil me saco de mis pensamientos era mi madre así que salí de la habitación y respondí. Estuve un rato hablando con mi madre le dije que mañana iríamos a verla y comeríamos con ella. 
Después de terminar de hablar con mi madre no pude evitar en pensar en aquella niña que tan solo en un par de horas me había quitado algo que nunca volvió a mi, no había vuelto a saber nada de ella. Ya que por desgracia ni mi madre ni yo volvimos a aquella playa, donde se quedo mi castillo construido y la ilusión de un niño.
Pero esos ojos se me colaron en lo más hondo de mi y a día de hoy la sigo recordando.

jueves, 18 de junio de 2015

Capítulo 45 - Malos entendidos.

-Ey! ¿Qué es lo que pasa?- su mirada seguía fija en la pantalla del móvil, agarré su cara con ambas manos para que me mirase, se removió y se fue donde estaba su ropa. No entendía nada, me terminé de vestir yo también y esperé a ver si me informaba de algo... El silencio me martilleaba en los oídos, no decía nada, únicamente miraba la pantalla de su iPhone casi sin parpadear... Me estaba asustando, me acerqué lentamente a ella, puse mi mano en su hombro para que me mirase, tratando de romper así el repentino trance en el que había entrado.

-Malú... ¿Qué pasa?- sus ojos volvieron a mí, en ellos se veía una gran confusión.

-Han salido...- apenas un hilo de voz fue el sonido que salió de su garganta, la miré confundido, no sabía de que me estaba hablando. La vi tirarse en el sofá y llevarse las manos a la cabeza, no entendía que le pasaba pero la veía bastante agobiada, me quedé de pie mirándola no quería agobiarla aún más.
Al cabo de un rato seguía sin hablar, me senté despacio a su lado, observándola atentamente y tratando de entender que era lo que pasaba, apoyé mi mano sobre su rodilla tratando de inspirarle tranquilidad.

-¿Qué es lo que ha salido?- mi voz fue un susurro, un gran suspiro salió de lo más profundo de su pecho.

-Las fotos de anoche...- me miró directamente a los ojos, aparte de una intensidad abrasadora se podía ver un poquito de incertidumbre... La intriga me pudo en ese mismo momento, que sería lo que habría salido... Me enseñó primero las fotos del photocall donde estábamos los miembros de mi empresa y ella, en esas fotos no se veía nada extraño por lo que preocuparse, y el titular que encabezaba la noticia tampoco era nada resultante, solo informaba de la gala que tuvo lugar, los diferentes invitados y la embajadora de la causa, en el artículo no había nada que especulase, volví a mirarla entonces, no entendía por qué tantísimas preocupación.

-Malú sólo es una nota informando de la gala, no hay nada por lo que te tengas que preocupar tanto...- acaricié suavemente su brazo, tratando de reconfortarla. Una sonrisa amarga se dibujó en su cara y volvió a trastear en el móvil buscando otra cosa. Cuando giró de nuevo el móvil, el titular de esta noticia resaltaba en la pantalla, "Malú, un nuevo amor en su vida." Me quedé de piedra, aparté los ojos por un momento del móvil y la miré a ella, su gesto era serio y estaba esperando a que yo leyese ese artículo. Al principio en el artículo, a pesar de ese título, era igual que al anterior, informaba de la gala y tenía las mismas fotos. A partir de la mitad, empezaban a especular...
"Al parecer durante la cena a la que los medios de comunicación no tuvimos acceso, Malú se dejó ver, en varias ocasiones, muy bien acompañada por un chico, del que aún no sabemos nada. La artista madrileña que ahora se encuentra en el mejor momento de su carrera, parece ser que vuelve a estar ilusionada con un nuevo amor, la prueba de ello es la flamante sonrisa con la que la vimos al salir de la cena. Como siempre muy amable con los medios, pero no nos contó nada sobre éste nuevo amor... ¿Quién será ese misterioso chico...?"
Que clase de mentira era esta, nosotros el único momento en el que estuvimos juntos fue en el balcón, al final del artículo había una foto de nuestra salida del parking, me fijé en sí se me podía reconocer, pero no era sencillo... Con las gafas de sol no se me veían los ojos, llevaba los labios apretados en una fina línea concentrado al máximo en salir de ese lugar cuanto antes, y mi pelo tampoco era reconocible, Malú me había fumigado con su perfume hasta dejarme el pelo aplastado y debido a que estaba húmedo en ese momento se veía más oscuro de lo que realmente era...

-¿Pero qué mentira es esta? Nosotros no estuvimos juntos toda la noche...- resoplé y miré de nuevo su cara, seguía bastante seria, dejé su móvil en la pequeña mesa que había delante del sofá y centré mi atención en ella.

-Malú, pero no estés así, lo mejor es pasar de ello... Vamos creo que eso es lo mejor, no tienen pruebas de lo que dicen...- hablaba bajito mientras acariciaba su brazo, intentando que se sintiera mejor.

-Tampoco las necesitan... Y me jode que pase esto, que inventen sin saber del todo... Mi vida es mía, no tienen derecho de estar siempre diciendo con quién estoy o dejo de estar... Estoy harta joder!- mantenía esa expresión seria en su rostro, la entendía perfectamente, llevaba razón en sus palabras... Pero ella desde siempre había ignorado los artículos que salían sobre su persona.

-Pero, a ti siempre te ha dado igual lo que digan o dejen de decir, haz lo mismo ahora, no dejes que te afecte.- sonreí en un intento porque ella también lo hiciese, pero no, seguía igual.

-Es que ahora sí que me importa... Ahora me importa todo esto, porque me importas tú...- su mirada se clavó en mis ojos, y os juro que en ese momento me llenó de amor... Es que no podía quererla más, la abracé contra mi mientras mi sonrisa de enamorado me delataba, ella se acurrucó perfectamente entre mis brazos.


Pasamos así varios minutos, pero la verdad es que podría pasarme así todo el día... Un gran suspiro se escapó de su pecho, agaché la mirada hacia su rostro pero seguía escondido en mi pecho.

-Diego... Esto... Esto es lo que más miedo me da... Que por la prensa te canses de mí, te canses de andar siempre con cuidado, de que nos pase lo de anoche, tener que andar siempre con mil ojos...- se separó ligeramente de mí para mirarme a los ojos, seguía muy seria y eso no me gustaba, a mí lo que más me gustaba era su sonrisa.

-Malú, no quiero que pienses eso. Entiende por favor que te quiero y me da igual el resto... Estas cosas no nos van a afectar, te lo prometo.- me puse lo más serio que pude para decírselo, quería que lo entendiese, que estuviese segura de ello. Asintió levemente con la cabeza y se acurrucó sobre mi otra vez, pasó bastante tiempo así, antes de volver a hablar.

-Gracias por ser así, eres todo lo que siempre había querido...- sonreí, no la podía querer más, Malú diciéndome estás cosas tan bonitas y a mí se me caía la baba.

-Hoy llevas subido el grado ñoño en tu cuerpo...- bromeé esperando su respuesta, pero me ignoró hábilmente lo que me pareció súper raro... La separé ligeramente de mí para verle la cara, tenia los ojos cerrados y el ceño fruncido.

-Ey... Te pasa algo?- Agarré su cara entre mis manos para que me mirase, la verdad es que tenía mala cara, asintió aún sin abrir los ojos.

-No me encuentro muy bien...- volvió a acurrucarse contra mi, esta vez subió sus piernas encima de las mías y se recostó sobre mi pecho, por la posición que adquirió supe lo que le pasaba. Acaricié su espalda mientras ella se encogía ligeramente por el dolor. 

-Malú necesitas algo, quieres algo?- asintió pero no me decía el qué, se volvió a encoger debido a un nuevo pinchazo.

-Sí, porfi... En la cocina, tráeme un espidifen.- asentí y me levanté con ella entre mis brazos, la acosté suavemente en el sofá y fui a buscar lo que me había pedido, me costó bastante encontrarlo, pero al final lo conseguí... Vertí el sobrecito en un vaso con agua y se lo llevé... Cuando llegué al salón ella ya no estaba ahí, dejé el vaso en la pequeña mesa, y la llamé. 

-Malúúú- 

-Voooooy- la vi venir, tenía mala cara, venía con andares pesados, me parecía tan frágil en ese momento... Llegó hasta mí y se apoyó en mi pecho, la rodeé con mis brazos y dejé un beso en el tope de su cabeza. 

-Ayy!!! Mi niña...- volvimos al sofá y cogió el vaso de la mesita, respiró profundamente y se lo bebió de un trago. No pude evitar reírme ante las muecas que hizo al tomarse el medicamento. 

-No te rías, está malísimo...- seguí riéndome mientras ella se tumbaba en el sofá, apoyando su cabeza sobre mis piernas. Cerró los ojos pausadamente, agaché mi cabeza y dejé un beso sobre su frente, el inicio de una sonrisa curvó sus labios. Dejé que se relajara, mientras acariciaba casi inconscientemente su pelo. Se estaba quedando dormida, y yo seguía embobado viéndola, me inspiraba tantísimo amor, unas ganas locas de quedarme para siempre así. La vibración de mi teléfono en el bolsillo de mi pantalón me sacó del trance en el que estaba admirando su belleza, traté de sacarlo lo más rápido posible para que no despertase a Malú, contesté sin mirar quién me llamaba.

-¿Diga?- bajé la mirada a Malú que seguía dormida, no pude evitar la sonrisa que se dibujó en mi rostro. 

-Diego!! Que tal tu fiesta de ayer?- la voz de mi prima sonó al otro lado de la línea, sonreí inevitablemente.

-Muy bien la verdad, fue muy entretenido...- su risa al otro lado de la línea me anunció que se avecinaba el tercer grado...

-Venga cuéntamelo ya... O hay la necesidad de que te pregunte...- tragué saliva, a ver que me inventaba ahora... Traté de pensar en algo creíble, pero mi cerebro no parecía estar muy por la labor...

-Venga Diego, no te hagas de rogar... ¿Qué tal fue estar una noche con tanta gente conocida?- dejé escapar un aire que no sabía que estaba reteniendo en mis pulmones y suspiré... Por un momento había pensado que se refería a las fotos que nos hicieron en la salida... Aunque en esas fotos no se me reconocía fácilmente.

-Muy bien la verdad, se consiguió el principal objetivo que era recaudar los fondos para la financiación del proyecto... Y la verdad compartir la experiencia con ellos fue algo bonito, diferente... Fue bastante cómodo, me lo pasé muy bien.- la risa de mi prima al otro lado del teléfono me hizo sonreír.

-Me alegro mucho de que lo hayas pasado bien en esa fiesta, de verdad, te lo mereces...- su sinceridad me llegó, aún me seguía demostrando que se preocupaba por mí, aunque yo ya fuese bastante mayorcito...

-Muchas gracias de verdad, por todo, por estar siempre ahí...- 

-Diego ya sabes que te queremos, que puedes contar con nosotros para cualquier cosa... Aunque hayas crecido, yo me seguiré preocupando por ti como cuando viniste a vivir con nosotros.- hizo una pausa, para luego proseguir.- oye Diego te noto bastante feliz, me alegra escucharte así...- sonreí, era inevitable no hacerlo, en este momento era realmente feliz, con la mujer de mi vida dormida sobre mis piernas. 

-Es que ahora sí soy verdaderamente feliz!- suspiré al final de la frase y acaricié suavemente esa melena castaña que estaba sobre mis piernas, ella se removió ligeramente y mi nombre salió de sus labios mientras seguía dormida, sonreí como un verdadero idiota por esa palabra.

-Diego!!! Estás con alguien?- la voz de mi prima me hizo volver a la tierra y darme cuenta de que seguía hablando con ella...

-Ehh... No!! ¿Con quién voy a estar? No digas tonterías...- mi risa nerviosa al final de la frase me delató, me pasé una mano por el pelo mientras escuchaba la risa irónica de mi prima al otro lado.

-No sabes mentir... Pero haberme dicho que estabas ocupado hombre... Y te hubiese llamado luego... ¿Entonces lo habéis arreglado? Venga!!! ¿Que esperabas para contármelo?- la ilusión desbordaba en sus palabras, sonreí mientras pensaba que decirle.

-Las preguntas de una en una por favor!! Sí, lo hemos arreglado.- la felicidad que causaba esa frase en mí, no se podía describir...

-No sabes cuanto me alegro, de verdad Diego, te mereces ser feliz y ella lo consigue por lo que escucho!!- sonreí y miré de nuevo a Malú, la cuál ahora estaba despierta mirándome curiosa.

-Ella me hace realmente feliz...- no dejé de mirarla en ningún momento, sus ojos se clavaron en los míos haciendo que en mi pecho se instalase una sensación de plenitud, una lagrimilla escapó a la vez que en su cara se dibujaba una gran sonrisa.

-Diego, ya la quiero conocer!!! Me tienes muerta de la intriga.- sonreí mientras ella se sentaba de nuevo y se acurrucaba a mi lado.

-Ya la conocerás tranquila...- miré de reojo a Malú que me miraba sorprendida por mis palabras. 

-Prima, luego hablamos vale?- colgué el teléfono y me giré a ver a Malú. 

-Malú, no me mires así, ha sido para salir del paso...- su expresión cambió de pronto a seria y supe que mis palabras no le habían hecho gracia alguna. 

-¿Ahora soy para salir del paso?- el tono de enfado en su voz era notable, cerré los ojos con fuerza, mierda, no había querido decir eso... 

No me dió tiempo a decir nada, se levantó rápidamente del sofá y se fue escaleras arriba, no entendí por qué reaccionaba así, no lo había dicho con esa intención, joder por qué siempre tenía que joderlo todo... Era un maldito especialista para cagarla.... Esperé pacientemente varios minutos a ver si bajaba pero no... Parecía que no iba a bajar... 
Suspiré profundamente, ¿por qué se había enfadado? Había situaciones en la que no conseguía comprender su carácter, y por supuesto ahora era una de ellas... No había sido mi intención en ningún momento decir eso... Ahora tenía dos opciones, actuar cómo ella e irme o subir a hablar con ella, y estaba claro lo que iba a hacer, no iba a ir de orgulloso para jugarme lo que habíamos conseguido... Me levanté y dirigí mis pasos escaleras arriba, al llegar a la puerta de su dormitorio me paré respiré hondo y llamé, no obtuve respuesta alguna, insistí otra vez...
-Malú, ¿puedo pasar?- pregunté con voz cautelosa, para no variar seguí sin obtener respuesta alguna, así que decidí entrar.

Abrí la puerta lentamente y cuando la vi encogida sobre la cama mirando por la ventana se me cayó el alma al suelo, me rompía verla así y saber que había sido mi culpa... Me acerqué lentamente a la cama y me senté a sus pies, ella se encogió aún más para mantenerse lejos de mí, suspiré profundamente, miré su cara y algunas lágrimas salían de sus ojos, me odiaba a mi mismo por ello.

-Malú, cariño, no te he dicho eso con esa intención...- mi voz era calmada, ella se limpió con rabia las lágrimas y me miró. 

-Diego lo has dicho tú, "ha sido para salir del paso no te preocupes..." ¿Qué pasa, piensas que no puedo conocer a tu familia? En verdad sois todos iguales...- su voz sonaba dolida y mientras hablaba las lágrimas seguían descendiendo por su cara, cerré los ojos con fuerza, la había cagado pero bien, ella sí quería conocer a mi prima y no como yo había pensado...

-Malú... Pero no te lo tomes así, no lo he dicho para eso...- no sabía bien que decir, me levanté en silencio de la cama, ella seguía llorando pero me miró de repente cuando me levantaba... 

-¿Te vas?- su pregunta me sorprendió, la miré sin saber bien que responder y me encogí de hombros, al ver su cara y como desviaba su mirada de la mía, negué lentamente con la cabeza y me acerqué despacio hasta el borde de su cama.

-No es mi intención Malú...- me senté despacio a su lado, cerca de ella, en un primer momento pensé que se iba a apartar, pero no.

-Ahora mismo no hay nada que me importe más que dejarte claro que lo que has escuchado no lo he dicho por ese camino.- me atreví a rozar su mejilla mientras continuaba hablando, ella ante el contacto con mis dedos cerró lentamente los ojos y yo sonreí aliviado.- Malú créeme si te digo que no habría nada que me hiciera más feliz que que tú y mi única familia os conozcáis, pero si he respondido eso a mi prima es porque no quiero que te sientas agobiada y quiero que la decisión de conoceros la tomes tú y no yo.- puse un mechón de su pelo detrás de su oreja, ella seguía con sus ojos clavados en mí y tanto silencio me ponía nervioso. Entonces como si de un resorte se tratara unos brazos me rodearon el cuello mientras enterraba su cara en su hueco preferido. Yo le respondí al abrazo con ganas mientras acariciaba suavemente su espalda. Soltó el abrazo ligeramente para poder mirarme a la cara pero aún mantenía sus brazos apoyados en mi cuello. 

-Joder, Diego, lo siento, soy gilipollas...- empezó a decirme mientras agachaba la cabeza, agarré su barbilla y la obligué a levantar la vista hacia mi.  

-Shh... Malú no pasa nada, solo ha sido un mal entendido.-dejé un beso en su frente mientras buscaba otra vez el contacto con sus ojos.- Hoy no eres responsable de lo que tus hormonas hagan sobre ti...- le dije acompañado de una risita a la que se unió la suya.  
Terminó de reír y me miró tan intensamente a los ojos que hizo que se me erizara toda la piel, bajó su vista de mis ojos a mis labios y los unió en un beso lento, que me hizo disfrutar de cada rincón de su boca. Poco a poco caímos tumbados en la cama, yo metí una de mis manos por debajo de su sudadera acariciando la piel de su vientre mientras ella atacaba mi cuello. Volvió a unir nuestros labios y me agarró la cara con ambas manos mientras iba cortando el beso, terminó dejando un casto beso sobre mis labios. 

-Mejor no empezar algo que no vamos a poder terminar...- me dijo intentando esconder su sonrisa. Sonreí cómplice y dejé un beso en su nariz, uno de mis favoritos porque me encanta la cara que ponía después. 

-Teniéndote cerca no me hace falta terminar nada Malú.- dije mientras dejaba un beso sobre su mano, su respuesta se dibujó en su rostro en forma de sonrisa capaz de iluminarte el alma. 

-Te quiero- mi voz se volvió un susurro víctima de la timidez, ella me sonrió y unió nuestros labios, en un beso tan cargado de amor que me dejó tranquilo y con la seguridad de que con ella lo tenía todo. 
Cuando la necesidad de aire se hizo presente apoyó su frente sobre la mía y acarició mi mejilla. 

-Gracias... Por saber siempre que hacer...- sonreí y la abracé, era mentira, no siempre sabía que hacer. Pero lo que sí pretendía siempre era tratar de resolver los pequeños malos entendidos que hubiese, porque una relación se basa en la comunicación h lo que no podíamos hacer era enfadarnos e ignorar lo que de verdad nos nace, el morirnos por abrazarla de nuevo, el desear que te entienda... Era básicamente lo que me hacía actuar, porque no podía saber que estaba enfadada y no tratar de ponerle una sonrisa de nuevo en la boca, y supongo que eso es lo que viene acompañado del amor, el querer ver a la otra persona siempre lo más feliz posible y contribuir tú con ello...
No vale la pena una relación donde sólo se mira por una parte, como ya os he dicho el amor es una balanza que tiene que estar siempre equilibrada, y estaba claro que Malú era mi mejor equilibrio...



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He podido subir este capítulo gracias a @ELV_historia que ha escrito la parte que veis en negrita porque yo me atasqué y no sabía como salir de ahí. De verdad muchisimas muchísimas gracias!!!!! ❤️❤️❤️❤️
Y mil gracias a todas vosotras por seguir al pendiente de esta historia!!! Millones de besos siempre agradecida!!! ❤️❤️🙏🏻🙏🏻

miércoles, 17 de junio de 2015

21. Y ahora vete.

Detrás de la puerta aparece una Malú vestida con una falda de cuero negra con vuelo que se ajusta perfectamente a su cintura, una blusa amarilla y unos taconazos.

-Pasa eres el primero en llegar- me dice haciendo aparecer su eterna sonrisa.

-Vaya... Supongo que he llegado demasiado temprano.- digo metiéndome las manos en los bolsillos tímidamente.

-No no es eso, es que ellos llegan tarde.- me dice cerrando la puerta a su espalda.- por cierto estas muy guapo.- me dice sonriendo haciendo que la timidez vuelva a mi a la vez que algo salga dentro de mi pecho.

-Tu también estas muy guapa- respondo rápidamente sintiendo el calor de mis mejillas y acercándome a darle dos besos, para acto seguido ser recorrido por ese calor que emana de mi cuando toco su piel.- quieres que te ayude a algo- digo separándome de ella.

-No no te preocupes ya esta todo- me dice haciéndome pasar hasta el salón. Donde veo una mesa grande con unas cuantas sillas que gracias a dios no son tantas como pensaba, lo que me hace soltar un aire que no sabia que tenía contenido ella se da cuenta y me sonríe.

-Tranquilo hoy seremos pocos, muchos tienen compromisos y no han podido venir.

-Emm... Y cuantos seremos?- pregunto intimidado.

-Pues no se... Sin contarnos tu y yo... Unos 20- me dice de lo más seria lo que hace que yo abra los ojos bastante y ella estalla en una carcajada- es broma seremos cinco más nosotros.- me quedo algo más tranquilo y cuando menos me lo espero empieza a sonar la puerta.
La primera en llegar es Vanesa Martín, que nada más llegar abraza a su amiga, y a los dos minutos ambas están riendo se ve que hay muy buena química entre ellas.

-Mira Vanesa el es Rodrigo mi vecino y además director creativo de las últimas campañas que hice con loreal.- dice presentándome a Vanesa.

-Y Rodrigo ella es Vanesa Martín- me dice sonriendo ya que ella no necesitas mas presentación.
Vanesa se acerca y me da dos besos.

-Encantado- le digo a la vez que se separa de mi.

Mientras esperamos que lleguen los demás nos tomamos una cerveza sentados en el sofá. Y me sorprendo a mi mismo cuando me encuentro hablando con Vanesa como si la conociera de mas tiempo. No se como pero terminando hablando de cuando Malú me conoció.

-Si, le metí una patada en los ...- dice tapándose  la cara con las manos ya que esta muerta de risa.

-Malú para por favor no me lo recuerdes que aun me resiento de ese golpe.- la corto uniéndome a su risa.

-Tía mira que eres patosa y bestia- dice Vanesa entre carcajadas.
Continuamos hablando y vuelve a sonar el timbre, Malú se levanta y a los dos minutos llega acompañada de Pastora Soler.
Después de que se saluden Pastora y Vanesa con un cálido abrazo Malú me la presenta.

-Pastora mira él es Rodrigo, mi vecino y responsable de lo que grabe para L'oreal.- a la vez que me presenta me levanto del sofá y me acerco a ella.

-Rodrigo ella es Pastora Soler-dice con una sonrisa en su cara como si yo no supiera quien es.
Le doy dos besos a Pastora quien me los devuelve.

-Encantado- digo gentilmente a la vez que sonrío y es que en menos de una hora estoy acompañado por personas que yo siempre tenía idealizadas y son extremadamente normales, cosa que me hace estar a gusto.

Mas tarde llegan Carlos Rivera y por ultimo Pablo Alborán y José, el hermano de Malú. Tras las presentaciones pertinentes nos ponemos a cenar en una animada charla en la que no me siento fuera de lugar para nada ya que todos hacen por incluirme en los temas, en la cena estoy sentado entre Carlos y Pastora con los he congeniado bastante bien, en frente tengo a Vanesa seguida de Malú y su hermano y a su otro lado Pablo.
Después de cenar de la nada aparecen bastantes botellas y música. De repente en un abrir y cerrar de ojos están bailando, yo me quedo un poco cortado y Vanesa se acerca a mi para que me una a ellos y bailar algo, estoy bailando con Vanesa o al menos intentándolo cuando ella gira y se cambia de pareja, acto seguido bailo con Pastora quien me sonríe dándome una confianza enorme y luego llega Malú, la que se empeña en que siga su "coreografía" improvisada.
Después de un rato la primera en desistir es Malú que se tira en el sofá diciendo.

-Madre mía la edad... Estoy muerta.- esto causa la risa de todos. Que poco a poco nos vamos sentando en los sillones.
Estamos hablando y de repente aparece José con una guitarra colgada y otra en la mano que le da a Vanesa.

-¿Que es un cumpleaños sin música?.- Malú mira con una sonrisa divertida a ambos y de repente empiezan a tocar Cumpleaños Feliz y es que se nos fue la hora y ya son las 1:20
Empiezan a cantar todos poniéndose de pie Carlos me agarra por los hombros echándome su brazo por encima y me anima a cantar cosa que hago al momento.
Malú mira la escena con los ojos brillantes y una sonrisa y su cara se ilumina entonces agarra a Carlos del brazo y lo pone a su lado ya que también es el cumpleaños de él, y con la ultima nota empiezan a acercarse a ella y a él para felicitarlos. El primero es su hermano seguido de Pablo, le sigue Pastora, Carlos que incluso la levanta del suelo cuando la abraza, después Vanesa y por ultimo yo que me acerco a ella sonriendo y la abrazo, ella me responde al abrazo apretando sus manos a mi espalda y yo dejo un beso sobre su mejilla.

-Muchísimas felicidades Malú!!!- le digo a la vez que la apretó contra mi y soltándola acto seguido dejando un beso sobre su mejilla. Luego le doy un abrazo a Carlos y lo felicito.
No se en que momento Pablo me saca que yo preparo unos buenos gin-tonics por lo que termino preparando uno para cada uno mientras que Jose no para de tocar con la guitarra y se van turnando para cantar aunque Malú interviene mas bien poco, hasta que en un momento Jose empieza a tocar mientras yo le tiendo un ginc-tonics a Pablo y Malú se arranca a cantar, es flamenco y suena aun mejor que lo que yo había escuchado de ella en este estilo, después se le une Pastora que es magia pura y terminan uniéndose todos cada uno con sus matices. Al terminar yo me quedo con la boca abierta y lo único que me sale decir es:

-Guauu.- digo mientras sujeto mi copa con ambas manos los demás ríen y Carlos se arrancan con un "a tu vera" que le sigue Pastora y si lo anterior me dejo sin palabras esto... Es espectacular.
Después de cantar un rato el primero en irse es José. Mas tarde le siguen Pablo y Carlos que uno mañana temprano tenía entrevistas y otro volaba hacia México. Y es que ya eran las 3:30.
Estamos Vanesa, Pastora, Malú y yo hablando cuando de repente suena la puerta. Malú estaba descalza por lo que me ofrezco a abrir la puerta.

-Malú si quieres voy yo- digo a la vez que dejo mi copa en la mesita que hay en medio.

-Vale, muchas gracias- me dice sonriéndome.
Yo me levanto y vuelven a llamar así que me apresuro y abro.
Cuando tras la puerta aparecen dos personas que no conozco, él me suena pero no sé de que.

-Que querían? - digo abriendo la puerta y poniéndome en medio mientras sonrío, no sé quienes son así que lo mejor es ser amable.

-Venia buscando a Malú- me dice el hombre que lleva pegado a su brazo a una mujer que parece sonriente con la situación.

-Vale ahora sale,- digo haciendo el intento de cerrar la puerta pero la empuja contra mi diciendo

-Tranquilo que hay confianza- dice pasando a la casa.
Doy un par de zancadas a la vez que me pongo a su altura y lo paro.

-Te he dicho que ahora salía- digo elevando un poco el tono de voz y es que me parece de lo mas prepotente y no me hubiese importado dejarle pasar pero sé que Malú no lo esperaba. Él hace caso omiso de mi y me aparta y sigue hasta el salón. Al llegar al salón aprieta a la mujer contra su cuerpo diciendo ante la estupefacta mirada de las tres que allí se encontraban.

-Malú solo venia a desearte un feliz cumpleaños- dice acercándose a ella y cogiéndola por sorpresa le da dos besos. Ella se separa al instante y le dice

-Vale pues ya te puedes ir- con una voz tan fría y en sus ojos solo se ve enfado hacia él.

-Vaya y te molesta que venga a felicitarte, o es que acaso me sigues esperando.- dice de lo mas prepotente.

-Antonio- dice Malú con desgana y entonces caigo el es Antonio Velázquez el actor.- vete y deja de cagarla ya, claro que no te estoy esperando es mas jamás lo haría- dice poniéndose frente a él enfatizando esa frase y mirándolo desafiante.

-Yo que pensaba que aún seguías enamorada de mi- dice volviendo a agarrar a la mujer que venia con el que no ha dejado ni un segundo de sonreír.

-Jamás me enamoraría de alguien como tu, vacío- dice acercándose a el con una cara de un enfado bastante elevado y con su voz llena de desprecio.- Y AHORA VETE DE AQUI!- dice levantado un poco el tono de voz a la vez que apunta con el dedo la puerta.

Él aprieta la mandíbula ya que se ve que lo que le ha dicho Malú le ha sentado mal y sale de la casa.
Se instaura un silencio incomodo hasta que Malú se relaja aunque sigue con unos rasgos severos de enfado, se sienta en el sillón entremedia de Vanesa y Pastora, yo hago lo mismo en uno de los sillones individuales que hay al lado y me intento disculpar.

-Malú...yo...siento que haya ocurrido esto, le dije que no pasará pero...- empiezo a decir poniéndome nervioso y pasándome una mano por el pelo y es que siento que por ello este así ahora. Al hablar las miradas de las tres se centran en mi, y Malú me responde.

-No te preocupes Rodrigo, es un sinverguenza.- me responde intentando relajar su gesto.

-Malú cariño- empieza a decir Pastora a la vez que le agarra una mano entre las suyas.- no lo habíais dejado?- pregunta pausadamente para que Malú le explique.
Vanesa le agarra la otra mano y cuando Malú va  a empezar a hablar yo me pongo de pie y digo:

-Malú yo creo que es mejor que me vaya ya...- digo dejando mi copa medio vacía encima de la mesa pequeña, ya que pienso que es una conversación de amigas donde no creo que yo pinte nada.
La mirada de las tres se centra en mi, Pastora y Vanesa me miran con una sonrisa tierna en sus caras y Malú me responde acomodándose en el sillón.

-Rodrigo en vez de irte porque no preparas otra tanda y te quedas un rato mas?- me pregunta a la vez que vuelve a aparecer esa sonrisa a pesar de su enfado.
Acepto con una sonrisa y me dirijo a su cocina a los 5 minutos salgo con las bebidas preparadas y le tiendo una a cada una, y me vuelvo a sentar en mi sitio. Y entonces me sorprende Malú cuando empieza a responder a la pregunta que antes le hizo Pastora.

-Si ya sabéis que me dejo a mediados de febrero, pero el otro día en los premios dial coincidimos y me dijo que estaba arrepentido y que le diera tiempo...- empieza a contar a la vez que agarra su copa y da un leve trago para luego dejarla sobre la mesa.- yo a su propuesta me negué le dije que no, que yo no era de las personas que se dejan marear...- ante esto Vanesa suelta una leve risita a la que le sigue Pastora y luego ella, yo sonrío contemplado la escena atento a ella y es que no puedo dejar de mirarla aunque quiera. Creo que sincerarse con sus amigas le va a venir bien. Ella continua.- Él se lo tomo a mal y me empezó a decir que si no estaba enamorada de él y mil historias, cuando de sobra sabia que empezamos simplemente porque el uno estaba a gusto con el otro no por amor.- toma aire y Vanesa y Pastora siguen sosteniendo cada una una de sus manos para darle apoyo- entonces le dije que no era el momento ni el lugar para hablar de eso y que se olvidará que yo ya había tomado una decisión cuando él me dejo. Pues la cosa se calmo hasta el día que estaba en tu casa Rodrigo con tu niño- dice clavando sus ojos en mi y entonces recuerdo el momento en el que ella se salió a el jardín a hablar, Vanesa y Pastora se miran cómplices y Malú aclara- cuando fui a decirte lo de esta noche- yo asiento para que continúe- entonces me llamó y me dijo que por favor quedáramos que quería verme y quería arreglarlo yo me negué le dije que entre nosotros estaba todo visto y él se defendió atacándome diciéndome que si jamás voy a poder estar con nadie porque solo me importa el trabajo y cosas así, le dije que se olvidara de mi y resulta que ahora hoy se presenta aquí y encima con otra. Yo no entiendo nada y me cabrea su prepotencia.- termina diciendo.

-Yo lo que no entiendo es para que te dejo si luego ha vuelto a estar detrás tuya...- dice Vanesa pensando en voz alta.

-Vane me dejo porque está vacío por dentro y cuando se aburre de estar con alguien la deja y va a por otra y eso fue lo que le paso conmigo se aburrió y me dejo.- dice dándole respuesta a los pensamientos de Vanesa.

-Cariño tu lo que tienes que hacer es ignorarlo, él va a estar feliz de verte cabreada o viendo que te importa lo que él haga, es decir, cuando le veas actúa normal se indiferente con él- dice Pastora con un gran cariño hacia Malú.
Malú sonríe de agradecimiento a la vez que asiente levemente con la cabeza y Vanesa cambia de tema.

-Rodrigo tienes un niño? - pregunta cogiendo su copa. Yo sonrío lleno de orgullo y Malú interviene.

-Si, además es precioso. Verás enseñaseles - me dice sonriendo como una niña chica a lo que no me puedo negar. Así que busco en el bolsillo de mi pantalón y saco el móvil cuando veo que William me mando un vídeo hace bastante rato.

-Mirar más reciente no puede ser me lo ha mandado mi hermano esta noche- digo dándole al play del vídeo donde sale mi niño en su trona después de cenar chapurreando bastante y mi hermano por atrás no para de repetirle "Papá" hasta que mi niño lo dice cuando lo oigo me quedo de piedra y mis ojos se llenan de un orgullo que no lo puedo evitar, Malú cuando se da cuenta de lo que Jaime ha dicho me dice:
-Rodri!!!! Qué ha dicho papá!!! - me dice mirándome sorprendida a la vez que se ríe yo la miro anonadado y respondo.

-Vaya la primera noche que no paso con él y la primera vez que dice papá - digo aun mirando a la pantalla del móvil que ya dejo de transmitir el vídeo.

-Ohhhh que monada por favor - dice Vanesa mirándome.

-Es precioso con esos bucles y esos ojos por favor- dice Pastora sonriendo ampliamente.
Yo sonrío orgulloso de mi niño y su afán de enamorar personas con un simple pestañeo.

-A la próxima cena te lo traes eh, por favor yo quiero apretar esos moflete!!- dice Vanesa lo que causa la carcajada general.

-Cuando queráis os le presento va a estar encantado de conoceros- digo sonriendo.
Continuamos hablando de mi niño un ratito y me hacen enseñarles mas fotos a lo que yo accedo como el padre orgulloso que soy.
Cerca de las 4:15 Pastora llama a su marido que viene a por ella en coche ya que ha bebido algo de alcohol.

-Bueno Malú cariño yo ya me voy muchísimas gracias por esta noche tan especial y felicidades corazón.- dice dándole un cálido abrazo a Malú.

-Gracias a ti por venir.- dice Malú dándole un sonoro beso.

-Rodrigo,- dice acercándose a mi- me voy encantadísima de haberte conocido, a ver si coincidimos más a menudo y veo a ese rey que tienes por hijo.- me dice dándome dos besos.

-Igualmente Pastora, ha sido un verdadero placer pasar esta noche con todos vosotros- digo realmente agradecido.- mi niño vive en la casa de aquí al lado así que cuando queráis pasar a verle estaremos encantado- digo refiriéndome a las dos.

-Vanesa te vienes y te dejamos en casa? - le pregunta Pastora a Vanesa.

-Muchas gracias Amparo me harías que me ahorrará el taxi.- dice Vanesa poniéndose la chaqueta.
Se despide primero de Malú dándole un largo abrazo y dejando besos sobre su mejilla y luego se acerca a mi a darme dos besos.

-Me ha encantado conocerte Rodrigo ya sabes que estaremos impaciente por ver a tu preciosidad de niño.- me dice sonriendo.

-Igualmente Vanesa, me ha encantado pasar la noche con todos vosotros, el también estará impaciente y hasta yo- digo bromeando lo que hace que las tres rían.
Un pito en la calle hace que ellas salgan de la casa dejándonos a Malú y a mi solos.

miércoles, 10 de junio de 2015

20. Una amiga...

Pasamos a su salón y me tiende una toalla, ella aún no ha parado de burlarse de mí, y de sus ojos brotan chispas de aguantarse la risa. Cuando me tiende la toalla la cojo.

-Te puedes reír- le digo ya que está apretando los labios para no reírse en mi cara, la miro levantando mis cejas esperando la carcajada a la que me uno sin poder evitarlo.

-Ha sido tan bueno...- me dice secando alguna de las lagrimas que salen de sus ojos- ... Se te ha quedado una cara cuando te has quedado con el trozo de grifo en la mano...- y vuelve a reírse. Yo mientras me dedico a secar mi cuerpo y luego como último mi pelo donde me froto fuerte con la toalla. 

-Lo siento por haberte roto el grifo... Si me dejas voy a mi casa cojo unas cosas y en 10 minutos te lo arreglo.- le digo culpable porque me he cargado su grifo a la vez que retiró la toalla de mi pelo, ella me responde con otra sonora carcajada... Ahora si que me quedo con los ojos abiertos sorprendido.- que pasa ahora?...- respondo sin saber que le causa tanta risa.

-...Tú no vas a parar de hacerme reír hoy... -Dice intentando serenarse. Yo solo puedo sonreír encogiéndome de hombros.

-Me encanta hacerte reír- suelto mirándola directamente a los ojos los cuales cuando conectan con los míos hacen que me recorra un cosquilleo que nace en mi estomago y se expande por cada nervio de mi cuerpo. Se instaura un silencio cargado de algo que no se diferenciar y sé que no sabe que responder por la cara que se le ha quedado así que continuo.- pero me gustaría saber porque te reías ahora.- ella parece volver a la conversación traga saliva y me responde.

-Ven mira...- me agarra del antebrazo y vuelve a aparecer esa descarga pero no me suelta y lo agradezco... Me conduce hasta el baño y enciende la luz del espejo y entonces entiendo de que se ríe... Es mi pelo... Mis rizos han decidido pingarse y revolverse, al verme no puedo evitar que mi vista viaje hasta ella en el espejo y al encontrarme con su cara no puedo evitar reírme y ella se une.
Intento organizar mi pelo mientras ella intenta esconder su cara partida de risa tras el cuerpecito de mi niño. Salimos del baño aun riendo. 

-Malú me cuidas a Jaime diez minutos? Voy a arreglar tu grifo.- lo digo y salgo rápidamente hasta el jardín para dirigirme a mi casa mientras escucho su negativa por detrás.
Llego a mi casa cojo las cosas que necesitaré y vuelvo a su jardín y me pongo a arreglar el grifo. Estoy empapado por el agua de antes y ha empezado a refrescar, cuando de repente como si me estuviera leyendo el pensamiento llega por mi espalda y me dice.

-Rodrigo de verdad déjalo para mañana que te vas a resfriar, además no hace falta que lo arregles mañana puedo- la corto al instante.

-Malú no me cuesta nada además yo lo he roto así que... Me toca arreglarlo y por mi no te preocupes tengo defensas de hierro.

A los 15 minutos mas o menos he terminado así que paso a su casa, ella esta sentada con Jaime en el sofá jugando con mi niño que esta de pie y Malú se encarga de sujetarlo para que no se caiga.

-Termine, ya tienes el grifo perfecto!- digo sonriendo. 

-Muchas gracias, pero no tendrías porque haberlo hecho.- me dice mientras se levanta del sofá con Jaime en sus brazos.

-Ya está hecho y punto- digo sonriendo y terminando la conversación.- bueno Malú ya va siendo hora de que me vaya y me pegue una buena ducha- digo mirando mi camiseta y mis brazos que tienen otro color que el habitual. Ella sonríe y me acompaña a la puerta.

-Gracias por arreglar el grifo- me dice sonriendo cuando llegamos a la puerta.

-No hay nada que agradecer- digo dejando un beso sobre su mejilla al cual ella sonríe y nos despedimos.

Los días pasaron y yo ya había encontrado una guardería para Jaime y así no tenerle que dejar con mi hermano o mi madre por las mañana porque aunque sé que a ellos no les importaba también tenían cosas que hacer. Mi hermano asistir a sus ultimas clases antes de graduarse y mi madre abrir su tienda de antigüedades que tiene en el centro, ya que es una de sus grandes pasiones.

Llegó el viernes 14 de marzo donde por la noche estaba invitado a una cena, la idea me gustaba, tener que conocer a tanta gente una misma noche no tanto, no porque presintiera que me iban a caer mal sino porque me sentía nervios de no encajar o no caerles yo bien. 
Por la mañana dejé a Jaime en la guardería y fui a comprarle algún detalle a Malú, y  después me fui a trabajar. Cuando tuve un hueco llamé a mi hermano para preguntarle si me hacia el favor de quedarse con Jaime. Al tercer pitido me respondió.

-Hola William!, que tal?- estuvimos hablando un rato hasta que ya le dije.

-Veras willy te llamaba para pedirte un favor...- 

-A ver cuéntame que cuando me llamas willy... Algo gordo es...- me dijo seguido de una carcajada.

-No no es nada es solo que me han invitado a una fiesta esta noche, vamos fiesta tampoco es es una cena y un par de copa después y listo. Y era por si te podías quedar con Jaime.- le digo rápido.

-Una fiesta? Tu?- me responde incrédulo.- claro que me quedo con él, pero a cambio quedamos para comer y me cuentas.- me dice haciendo ese chantaje de hermano pequeño que tanto le caracteriza. Me río por su ocurrencia y le respondo.

-William sé por donde vas y no es nada de ese sentido. Pero vale quedamos para comer.- digo riéndome se que su objetivo es sacarme hasta que me voy a poner que por cierto aun no lo se... Pero no va a conseguir sacarme nada.

-Te espero en mi casa.- me responde antes de colgarme.

Quedamos para comer y yo sigo trabajando. 
A la hora de comer salgo de la oficina y voy a recoger a Jaime de la guardería. Lo monto en el coche y vamos a casa de William. Finalmente comemos en un restaurante que hay en su misma calle donde me dice que se come muy tranquilo ya que no le había dado tiempo a cocinar nada.
Cuando estamos terminando de comer y ya que yo pensaba que se le había olvidado me asalta a preguntas muy sutilmente.

-A ver hermanito... Cuéntame como es eso de que vas a una fiesta-cena o lo que sea! Vamos que como es eso de que sales???!- me pregunta como si yo fuera un hermitaneo que no sale.

-Pues mira William...-le comienzo a explicar como si fuera un niño de 3 años.- voy a una cena fiesta porque me han invitado- el antes mi respuesta entorna los ojos yo río y sigo- es el cumpleaños de una amiga y me ha invitado- de repente su voz me para.

-COMOOO?? UNA AMIGA??!!!! Lola no cumple los años hasta noviembre???- me dice con los ojos abiertos como platos.

-Es otra amiga...- digo bajito a ver si así no le da importancia y de repente pienso en ella y sonrío sin querer.

-Otra amiga? Quien es ?? Desde cuando es amiga? Que edad tiene? En que lugar se enamoro de ti?- me empieza a preguntar y termina entonado la última frase de una canción lo que me hace estallar en una carcajada.

-Mira que eres tonto Will, es una amiga que conozco desde hace un tiempo- tampoco quiero especificar ya que puede pensar lo que no es...

-Y esa amiga es guapa??- me pregunta levantando las cejas sutilmente, lo que hace que me ría.

-William quiero recordar que me dijiste que andabas con alguien una tal Ana no? Que opinaría ella si se enterara de esto?- pregunto cambiando el rumbo de la conversación a mi antojo y sonriendo con una sonrisa triunfal en mi cara.

-Rodrigo no lo digo por mi!! Y no cambies las cosas! Es guapa o no?- me pregunta ahora bebiendo de su café con los ojos muy abiertos.


-Bueno no sé... Supongo no me he fijado...- digo atropelladamente bebiendo de mi taza.

-Como que no te has fijado??? Madre mía Rodrigo si es que aun me extraña que hayas ligado alguna vez en tu vida...- me dice echándose una mano a su tupe.- a ver hemos dicho que es guapa y joven porque si va a dar una fiesta muy vieja no va a ser... Desde cuando la conoces?- me pregunta atando cabos de su interrogatorio.

-Desde no hace mucho, desde que me mude, es mi vecina- termino resumiendo ya que creo que es mejor que decirle que grabé con ella un spot porque entonces ya si no pararía repasando todas las celebridades que salen en anuncios.

-Mmm... Y entre tu y tu vecina que hay?- me pregunta otra vez levantando las cejas, ya me esta empezando a poner nervioso así que le respondo algo borde.

-Por dios William!!! que va a haber? Solo somos amigos!.

-Vale Rodrigo entendido.- me dice riendo y aunque dice que lo ha entendido se que no... Para él siempre hay algo mas... 
Nos estamos despidiendo y me dice que ya le deje a Jaime que no hace falta que lo vuelva a llevar a la guardería ya que el tiene la tarde libre y saldrán al parque. Quedamos en que luego se pase por mi casa a por las cosas que le faltan que es el pijama la cena y poco más.

-Vale tranquilo Rodrigo luego nos pasamos. 
Me paso la tarde entre bocetos, reuniones y características de productos.
Estoy en mi despacho con Lola cuando de pronto me sonrie y me dice.

-Me ha contado un pajarito que esta noche sales de fiesta??-me pregunta todo lo discreta que puede (vamos nada de discreta).

-...William... Lo voy a matar...- digo riéndome ya que me causa gracia que mi hermano pequeño se preocupe tanto por mi.

-Si me ha dicho que vas a un cumpleaños de una amiga, vamos tu vecina.- me dice contándome lo que William le ha contado.

-Sí, es mi vecina es una chica muy maja le estoy muy agradecido ya que mas de una vez me ha hechando una mano con Jaime- digo sonriendo a la vez que termino un boceto.

-Me alegro mucho Rodri- me dice agarrándome la mano. La miro a los ojos y veo la ilusión en los suyos verdes.

-Lola no se que te habrá contado William pero es solo una amiga nada mas.- digo firme ya que no quiero que piense lo que no es.

-Tranquilo Rodrigo, sea lo que sea me alegro de que vayas a esa fiesta así que será mejor que te vayas ya para que te prepares.- me dice sonriendo.

-Muchas gracias Lola.- le digo dejando un beso en su mejilla, agradecido de verdad ya que si no iba a andar con el tiempo justo.

Llego a mi casa y lo primero que hago es ducharme. Estoy con una talla envuelta al rededor de mi cintura cuando llaman al tiemble. Bajo a abrir y es William con mi niño en el carrito.

-Vaya Rodri como abras así a todo el mundo...- me dice levantando las cejas en ese gesto tan suyo. Yo solo puedo entonar los ojos.

-Acabo de salir de la ducha- me excuso.- además solo te esperaba a ti. 

Me ayuda a preparar las cosas de Jaime y las metemos en el bolso del carrito. 

-Rodrigo pásalo muy bien y disfruta de tu vecina- me dice guiñándome un ojo.

-Por favor William! No es nada de eso!- le digo frustrado.

-Vale vale lo que tu digas pero yo conozco esa cara.- Me dice y se va con mi niño riendo calle abajo.

¿Qué cara? Acaso se me notaba que sentía algo extraño cuando estaba con ella, es entendible me gusta su compañía y punto. Me digo a mi mismo mientras que subo a vestirme.
Después de probarme bastantes modelos y no saber si ir arreglado o no me decanto por unos pitillos negros, una camisa a juego con puntitos grises y mi americana.


Creo que finalmente no he quedado tan mal, intento poner en orden mis rizos me perfumo y hago tiempo. 
Cuando dan las 10:30 cojo las llaves el movil y salgo para su casa. Espero no llegar de los últimos. Llamo a su puerta y espero a que me abran.