Pasamos a su salón y me tiende una toalla, ella aún no ha parado de burlarse de mí, y de sus ojos brotan chispas de aguantarse la risa. Cuando me tiende la toalla la cojo.
-Te puedes reír- le digo ya que está apretando los labios para no reírse en mi cara, la miro levantando mis cejas esperando la carcajada a la que me uno sin poder evitarlo.
-Ha sido tan bueno...- me dice secando alguna de las lagrimas que salen de sus ojos- ... Se te ha quedado una cara cuando te has quedado con el trozo de grifo en la mano...- y vuelve a reírse. Yo mientras me dedico a secar mi cuerpo y luego como último mi pelo donde me froto fuerte con la toalla.
-Lo siento por haberte roto el grifo... Si me dejas voy a mi casa cojo unas cosas y en 10 minutos te lo arreglo.- le digo culpable porque me he cargado su grifo a la vez que retiró la toalla de mi pelo, ella me responde con otra sonora carcajada... Ahora si que me quedo con los ojos abiertos sorprendido.- que pasa ahora?...- respondo sin saber que le causa tanta risa.
-...Tú no vas a parar de hacerme reír hoy... -Dice intentando serenarse. Yo solo puedo sonreír encogiéndome de hombros.
-Me encanta hacerte reír- suelto mirándola directamente a los ojos los cuales cuando conectan con los míos hacen que me recorra un cosquilleo que nace en mi estomago y se expande por cada nervio de mi cuerpo. Se instaura un silencio cargado de algo que no se diferenciar y sé que no sabe que responder por la cara que se le ha quedado así que continuo.- pero me gustaría saber porque te reías ahora.- ella parece volver a la conversación traga saliva y me responde.
-Ven mira...- me agarra del antebrazo y vuelve a aparecer esa descarga pero no me suelta y lo agradezco... Me conduce hasta el baño y enciende la luz del espejo y entonces entiendo de que se ríe... Es mi pelo... Mis rizos han decidido pingarse y revolverse, al verme no puedo evitar que mi vista viaje hasta ella en el espejo y al encontrarme con su cara no puedo evitar reírme y ella se une.
Intento organizar mi pelo mientras ella intenta esconder su cara partida de risa tras el cuerpecito de mi niño. Salimos del baño aun riendo.
-Malú me cuidas a Jaime diez minutos? Voy a arreglar tu grifo.- lo digo y salgo rápidamente hasta el jardín para dirigirme a mi casa mientras escucho su negativa por detrás.
Llego a mi casa cojo las cosas que necesitaré y vuelvo a su jardín y me pongo a arreglar el grifo. Estoy empapado por el agua de antes y ha empezado a refrescar, cuando de repente como si me estuviera leyendo el pensamiento llega por mi espalda y me dice.
-Rodrigo de verdad déjalo para mañana que te vas a resfriar, además no hace falta que lo arregles mañana puedo- la corto al instante.
-Malú no me cuesta nada además yo lo he roto así que... Me toca arreglarlo y por mi no te preocupes tengo defensas de hierro.
A los 15 minutos mas o menos he terminado así que paso a su casa, ella esta sentada con Jaime en el sofá jugando con mi niño que esta de pie y Malú se encarga de sujetarlo para que no se caiga.
-Termine, ya tienes el grifo perfecto!- digo sonriendo.
-Muchas gracias, pero no tendrías porque haberlo hecho.- me dice mientras se levanta del sofá con Jaime en sus brazos.
-Ya está hecho y punto- digo sonriendo y terminando la conversación.- bueno Malú ya va siendo hora de que me vaya y me pegue una buena ducha- digo mirando mi camiseta y mis brazos que tienen otro color que el habitual. Ella sonríe y me acompaña a la puerta.
-Gracias por arreglar el grifo- me dice sonriendo cuando llegamos a la puerta.
-No hay nada que agradecer- digo dejando un beso sobre su mejilla al cual ella sonríe y nos despedimos.
Los días pasaron y yo ya había encontrado una guardería para Jaime y así no tenerle que dejar con mi hermano o mi madre por las mañana porque aunque sé que a ellos no les importaba también tenían cosas que hacer. Mi hermano asistir a sus ultimas clases antes de graduarse y mi madre abrir su tienda de antigüedades que tiene en el centro, ya que es una de sus grandes pasiones.
Llegó el viernes 14 de marzo donde por la noche estaba invitado a una cena, la idea me gustaba, tener que conocer a tanta gente una misma noche no tanto, no porque presintiera que me iban a caer mal sino porque me sentía nervios de no encajar o no caerles yo bien.
Por la mañana dejé a Jaime en la guardería y fui a comprarle algún detalle a Malú, y después me fui a trabajar. Cuando tuve un hueco llamé a mi hermano para preguntarle si me hacia el favor de quedarse con Jaime. Al tercer pitido me respondió.
-Hola William!, que tal?- estuvimos hablando un rato hasta que ya le dije.
-Veras willy te llamaba para pedirte un favor...-
-A ver cuéntame que cuando me llamas willy... Algo gordo es...- me dijo seguido de una carcajada.
-No no es nada es solo que me han invitado a una fiesta esta noche, vamos fiesta tampoco es es una cena y un par de copa después y listo. Y era por si te podías quedar con Jaime.- le digo rápido.
-Una fiesta? Tu?- me responde incrédulo.- claro que me quedo con él, pero a cambio quedamos para comer y me cuentas.- me dice haciendo ese chantaje de hermano pequeño que tanto le caracteriza. Me río por su ocurrencia y le respondo.
-William sé por donde vas y no es nada de ese sentido. Pero vale quedamos para comer.- digo riéndome se que su objetivo es sacarme hasta que me voy a poner que por cierto aun no lo se... Pero no va a conseguir sacarme nada.
-Te espero en mi casa.- me responde antes de colgarme.
Quedamos para comer y yo sigo trabajando.
A la hora de comer salgo de la oficina y voy a recoger a Jaime de la guardería. Lo monto en el coche y vamos a casa de William. Finalmente comemos en un restaurante que hay en su misma calle donde me dice que se come muy tranquilo ya que no le había dado tiempo a cocinar nada.
Cuando estamos terminando de comer y ya que yo pensaba que se le había olvidado me asalta a preguntas muy sutilmente.
-A ver hermanito... Cuéntame como es eso de que vas a una fiesta-cena o lo que sea! Vamos que como es eso de que sales???!- me pregunta como si yo fuera un hermitaneo que no sale.
-Pues mira William...-le comienzo a explicar como si fuera un niño de 3 años.- voy a una cena fiesta porque me han invitado- el antes mi respuesta entorna los ojos yo río y sigo- es el cumpleaños de una amiga y me ha invitado- de repente su voz me para.
-COMOOO?? UNA AMIGA??!!!! Lola no cumple los años hasta noviembre???- me dice con los ojos abiertos como platos.
-Es otra amiga...- digo bajito a ver si así no le da importancia y de repente pienso en ella y sonrío sin querer.
-Otra amiga? Quien es ?? Desde cuando es amiga? Que edad tiene? En que lugar se enamoro de ti?- me empieza a preguntar y termina entonado la última frase de una canción lo que me hace estallar en una carcajada.
-Mira que eres tonto Will, es una amiga que conozco desde hace un tiempo- tampoco quiero especificar ya que puede pensar lo que no es...
-Y esa amiga es guapa??- me pregunta levantando las cejas sutilmente, lo que hace que me ría.
-William quiero recordar que me dijiste que andabas con alguien una tal Ana no? Que opinaría ella si se enterara de esto?- pregunto cambiando el rumbo de la conversación a mi antojo y sonriendo con una sonrisa triunfal en mi cara.
-Rodrigo no lo digo por mi!! Y no cambies las cosas! Es guapa o no?- me pregunta ahora bebiendo de su café con los ojos muy abiertos.
-Bueno no sé... Supongo no me he fijado...- digo atropelladamente bebiendo de mi taza.
-Como que no te has fijado??? Madre mía Rodrigo si es que aun me extraña que hayas ligado alguna vez en tu vida...- me dice echándose una mano a su tupe.- a ver hemos dicho que es guapa y joven porque si va a dar una fiesta muy vieja no va a ser... Desde cuando la conoces?- me pregunta atando cabos de su interrogatorio.
-Desde no hace mucho, desde que me mude, es mi vecina- termino resumiendo ya que creo que es mejor que decirle que grabé con ella un spot porque entonces ya si no pararía repasando todas las celebridades que salen en anuncios.
-Mmm... Y entre tu y tu vecina que hay?- me pregunta otra vez levantando las cejas, ya me esta empezando a poner nervioso así que le respondo algo borde.
-Por dios William!!! que va a haber? Solo somos amigos!.
-Vale Rodrigo entendido.- me dice riendo y aunque dice que lo ha entendido se que no... Para él siempre hay algo mas...
Nos estamos despidiendo y me dice que ya le deje a Jaime que no hace falta que lo vuelva a llevar a la guardería ya que el tiene la tarde libre y saldrán al parque. Quedamos en que luego se pase por mi casa a por las cosas que le faltan que es el pijama la cena y poco más.
-Vale tranquilo Rodrigo luego nos pasamos.
Me paso la tarde entre bocetos, reuniones y características de productos.
Estoy en mi despacho con Lola cuando de pronto me sonrie y me dice.
-Me ha contado un pajarito que esta noche sales de fiesta??-me pregunta todo lo discreta que puede (vamos nada de discreta).
-...William... Lo voy a matar...- digo riéndome ya que me causa gracia que mi hermano pequeño se preocupe tanto por mi.
-Si me ha dicho que vas a un cumpleaños de una amiga, vamos tu vecina.- me dice contándome lo que William le ha contado.
-Sí, es mi vecina es una chica muy maja le estoy muy agradecido ya que mas de una vez me ha hechando una mano con Jaime- digo sonriendo a la vez que termino un boceto.
-Me alegro mucho Rodri- me dice agarrándome la mano. La miro a los ojos y veo la ilusión en los suyos verdes.
-Lola no se que te habrá contado William pero es solo una amiga nada mas.- digo firme ya que no quiero que piense lo que no es.
-Tranquilo Rodrigo, sea lo que sea me alegro de que vayas a esa fiesta así que será mejor que te vayas ya para que te prepares.- me dice sonriendo.
-Muchas gracias Lola.- le digo dejando un beso en su mejilla, agradecido de verdad ya que si no iba a andar con el tiempo justo.
Llego a mi casa y lo primero que hago es ducharme. Estoy con una talla envuelta al rededor de mi cintura cuando llaman al tiemble. Bajo a abrir y es William con mi niño en el carrito.
-Vaya Rodri como abras así a todo el mundo...- me dice levantando las cejas en ese gesto tan suyo. Yo solo puedo entonar los ojos.
-Acabo de salir de la ducha- me excuso.- además solo te esperaba a ti.
Me ayuda a preparar las cosas de Jaime y las metemos en el bolso del carrito.
-Rodrigo pásalo muy bien y disfruta de tu vecina- me dice guiñándome un ojo.
-Por favor William! No es nada de eso!- le digo frustrado.
-Vale vale lo que tu digas pero yo conozco esa cara.- Me dice y se va con mi niño riendo calle abajo.
¿Qué cara? Acaso se me notaba que sentía algo extraño cuando estaba con ella, es entendible me gusta su compañía y punto. Me digo a mi mismo mientras que subo a vestirme.
Después de probarme bastantes modelos y no saber si ir arreglado o no me decanto por unos pitillos negros, una camisa a juego con puntitos grises y mi americana.
Creo que finalmente no he quedado tan mal, intento poner en orden mis rizos me perfumo y hago tiempo.
Cuando dan las 10:30 cojo las llaves el movil y salgo para su casa. Espero no llegar de los últimos. Llamo a su puerta y espero a que me abran.


No hay comentarios:
Publicar un comentario