-Vaya me he quedado dormida- dice mientras se peina con las manos algunos mechones de su pelo.
-No han sido más de diez minutos, así que no te preocupes no te ha dados tiempo a roncar.- le digo y me gano el impacto de un cojín y su risa.
El cojín me ha dado justamente en el ojo y me ha empezado a llorar involuntariamente. Ella se acerca al instante disculpándose y yo mientras intento apartar las lagrimas de mi ojo.
-Contigo al lado me voy a tener que sacar seguro de vida- ella se coloca de rodillas a mi lado y me coge la cara con ambas manos.
-Deja de restregarte el ojo te lo vas a poner peor- me dice quitando mi mano de mi ojo, cuando su mano roza la mía vuelve esa descarga. Ella abre mi ojo con sus dedos muy delicadamente y me sopla despacio. Al rato se me empieza a pasar pero ella sigue soplando. Lo que hace que yo mire directamente a su boca. Cuando se percata de donde están enfocados mis ojos deja de soplar, pero sus manos siguen a ambos lados de mi cara. Nuestras miradas conectan y ella dice a una proximidad que hace que su respiración choque contra mis labios:
-Rodrigo me gustaría hablar de algo- dice mientras suelta mi cara y se sienta a mi lado.
-Claro dime- le respondo mientras me siento derecho a su lado.
-No sé muy bien por donde empezar... A ver es...- me dice nerviosamente sin encontrar las palabras que busca
-Sobre el beso?- le pregunto sabiendo de sobra la respuesta.
-Mm.. Si, sobre el beso- me dice mientras pasa la vista a sus manos.- creo que fue un error- suelta de golpe y sin mirarme a la cara. Me quedo helado, no puedo ocultar que sus palabras me duelen así que intento hacerme el digno.
-Si si un error.- suelto con dificultad.- además fue muy desconsiderado de mi parte, seguramente tu tengas pareja.- empiezo a decirle para que entienda que opino lo mismo que ella aunque en el fondo no es verdad.- así que me gustaría pedirte disculpas.
-No tienes porque disculparte, solo que no quiero que cambie nada entre nosotros- dice mirando hacia sus manos como si hubiese aprendido esa frase de memoria.
-Malú, te has convertido en una persona bastante importante para mi y para Jaime- sonrío de medio lado cundo digo esto a la vez que siento que mi timidez crece por momentos.- gracias a ti me levante después de haber caído recuperando mis ganas de sonreír todos los días y lo que menos quiero es que te sientas incomoda conmigo-le digo mientras agarro su barbilla.- así que si lo que quieres es que lo olvidemos lo olvidamos pero por favor no te alejes de nosotros- le suelto de golpe sin pensar, a la vez que siento que mis ojos me empiezan a escocer por las lagrimas que pronto empezaran a agolparse. Ella me mira a los ojos con algo tan intenso que hace que un cosquilleo nazca en mi barriga. Y al momento sus ojos comienzan a brillar y de golpe me abraza. Le respondo al abrazo con ganas y es que no creo que soportara que se alejara de nosotros.
Al cabo de un rato abrazados ella comienza a hablar mientras yo me tranquilizo respirando el aroma de su pelo.
-Vosotros también sois muy importantes para mi- dice mientras entierra su cabeza en mi cuello.- gracias- termina diciendo en bajito contra mi cuello. En ese momento la abrazo aun más fuerte enterrando mi cara en su cuello.
Poco a poco vamos soltando el abrazo y al volverme a encontrar con sus ojos siguen brillando con una intensidad que hace que un cosquilleo se instaure en mi barriga.
Le sonrió y pregunto.
-Me ayudas a despertar a Jaime?- le digo mientras sonrío como niño pequeño ella sonriente asiente.
Vamos a la habitación de mi niño y esta dormidito abrazado a su oso.
Miro a Malú la cual mira la escena con una sonrisa. Nos acercamos a la cuna y yo enciendo la lámpara de pie que hay al lado de la cuna para que no haya mucha luz.
Comienzo a acariciar su cabecita mientras le hablo.
-Vamos campeón, mira quien esta aquí- digo mientras no dejo de acariciar a mi niño para que se despierte y miro a Malú con una sonrisa en mi cara, ella me devuelve la sonrisa y otra vez esa intensidad en sus ojos hace que me recorra un cosquilleo. Mi niño empieza a moverse restregándose los ojitos, es algo que jamás creo que me canse de ver. Cuando abre esos ojos a los dos nos sale una sonrisa, entonces Malú le dice.
-Hola guapísimo,- dice mientras le toca un moflete, mi niño ríe y ella le deja un tierno beso sobre su
frente.
Bajamos hacia el salón le damos la merienda a Jaime y nosotros hacemos lo mismo. Y gracias a dios todo entre nosotros ha vuelto a ser "normal" porque aunque quiera no puedo dejar de mirar sus labios en ciertos momentos, pero aún así todo ha vuelto a ser normal y no se ha mostrado fría que era lo que más temía. Terminamos y recojo la mesa mientras casi le tengo que ordenar que se quede con Jaime para que no me ayude a recoger. Llego de la cocina y me la encuentro en el salón con Jaime sobre sus piernas el cual tiene sus manitas a ambos lado de la cara de Malú supongo que por el juego que tanto le gusta y no para de chapurrear Malú tiene una sonrisa en su cara que da luz propia a mi salón saco el móvil y capturo ese momento la foto ha quedado bastante bien y gracias a dios ninguno se ha dado cuenta para que sea mas natural.
Me acerco al sillón y tomo asiento a su lado, estamos un rato hablando cuando me dice.
-Rodrigo me gustaría comentarte algo- me dice mientras le devuelve el sonajero a Jaime que ahora está tranquilito jugando sentado entre nosotros.
-Claro dime- le digo mirándola directamente a los ojos mientras sonrío involuntariamente.
-A ver...- me dice mientras sonríe tímidamente algo que me hace sonreír más aún.- que el viernes de la semana que viene vamos a cenar unos amigos en mi casa por mi cumpleaños y me gustaría que vinieras a la cena luego nos tomaremos alguno pero será algo tranquilo.- me dice sonriendo.
-Yo...Malú... No creo que pueda...- digo de golpe pensando en mi niño. Ella me mira como entendiéndome y me dice.
-Rodrigo si es por Jaime no es excusa- me dice mientras sonríe pícaramente- él también puede venir si no tienes con quien dejarlo o si te lo quieres traer.- termina diciendo a la vez que acaricia la cabecita de Jaime.- así que búscate otra excusa mejor.- me dice mientras me mira entornando los ojos. Yo no puedo evitar sonreír.
-Esta bien, iré - digo con una sonrisa que me sale de lo más hondo. Ella sonríe y me abraza de golpe para dejar un beso en mi mejilla. Yo mientras no paro de reír. Se separa y vuelve a su posición.- veré si mi hermano se puede quedar por la noche con Jaime y si no te informare de que pongas un cubierto mas.-le digo guiñándole un ojo.
Estamos bromeando sobre si ella cocinara o no y yo poniendo en duda sus cualidades en la cocina para picarla, cuando de repente su teléfono móvil suena, como ella esta hablando conmigo responde sin mirar quien es, y al momento su gesto se endurece. Ella me hace un gesto y sale al jardín a hablar. La veo a través de los cristales y por sus gestos sé que no es una conversación que esperará. La veo incluso como intenta calmarse respirando hondo pero dudo que quien esta al otro lado de la línea la ayude a ello. Termina de hablar y se sienta en una de las escaleras del porche, deja el móvil a un lado y pasa sus manos por su pelo. La dejo relajarse unos segundo mientras acomodo a Jaime en el parque y me dirijo al jardín.
Atravieso el ventanal y dudo que ella se haya dado cuenta de mi presencia así que me acerco sigilosamente mientras me siento a su lado,
-Estas bien?- preguntó tan bajito que dudo que lo haya escuchado. Ella pega un respingo dándose cuenta de mi presencia y me mira, cuando me encuentro con sus ojos algo me hace quererla abrazar pero me contengo, sus ojos me muestran su vulnerabilidad. Ella me responde encogiéndose de hombros ya que dudo que le salgan las palabras, mientras su expresión sigue tensa. Entonces como acto involuntario pongo mi mano en su hombro a la vez que le doy un leve apretón, ella vuelve a mirarme y me sonríe pero no es una sonrisa de esas que me hace sonreír a mi, es una sonrisa que no le llega a los ojos. Así que paso mi brazo por sus hombros y la abrazo contra mi, le pilla de sorpresa pero no tarda en rodear mi abdomen con sus brazos a la vez que entierra su cara en mi cuello. Yo me limito a acariciar su espalda, hasta que digo:
-Malú,... No hace falta que me cuentes nada...- le digo a la vez que cojo su cara entre mis manos rompiendo el abrazo para mirarla directamente a los ojos-... Solo quiero que sepas que puedes confiar en mi.- sigo diciéndole mientras dejo un beso en su frente y la devuelvo a la posición que tenía anteriormente. Continuo acariciando su espalda hasta que siento que se empieza a relajar en mis brazos. Y poco a poco vamos separándonos, ella antes de romper el abrazo susurra un gracias que me hace dejarle otro beso en la frente.
Pasamos hacia el salón y vemos que Jaime esta tranquilito jugando en el parque, así que tomamos asiento en el sofá. Ella sigue un poco seria y tomo una decisión, ya cuando ella vea conveniente me contará lo que la tiene así mientras intentaré que se le olvide.
-Malú que te parece si como se ha quedado buena tarde salimos a pasear, así Jaime no se siente encerrado y de paso podemos sacar a tus perras.-le digo mientras sonrío y levantó las cejas esperando su respuesta. Ella sonríe ante mi cara de crío supongo y es lo mas gratificante, el ver aparecer otra vez su sonrisa.
-Me parece genial- sonríe.
Salimos ella con sus perras y yo con Jaime en el carrito el cual no deja de chapurrear lo que nos hace reír continuamente, estamos en el parque hasta que se empieza a ir el sol nos hemos cambiado los papeles y yo soy el que juega con Danka y compañía mientras ella juega con Jaime. Gracias a dios podemos disfrutar de nuestra estancia en el parque porque no hay casi nadie, hay una pareja que dudo mucho que se de cuenta de que hay alguien mas en este parque ya que están continuamente pegados y un señor mayor con su perro.
Estoy lanzándole un palo a Danka cuando la siento acercarse con mi niño en brazos el cual no deja de reír ya que Malú viene haciendo un poco el ganso para causar la risa de Jaime. Al verlos llegar empiezo a reírme,
-Vaya diría que le gusta mas venir contigo al parque que conmigo- ella sonríe y le planta un beso a mi niño el cual se lo esta pasando en grande.
-Lo mismo digo de mis perras, a mi no me suelen traer el palo.- dice sonriendo
Decidimos que ya es hora de volver a casa y ponemos rumbo a ella, ahora ella conduce el carrito de Jaime y yo llevo a sus tres perras las cuales van detrás de su dueña todo el rato, supongo que ya se cansaron de mi.
Llegamos a nuestra calle y entramos a su casa, donde yo llevo a sus perras hasta el jardín, Danka la que más ha corrido con diferencia al llegar al jardín me trae una pelota, lo que me hace reír, a la vez que escucho por detrás:
-Vaya vaya, esta no se ha cansado de jugar...
Ignoro su comentario que solo es respondido por mi sonrisa y me agacho a coger la pelota de la boca de Danka, la cual al verme a su altura pone sus dos patas delantera sobre mi pecho, y sobre muy a mi pesar sobre mi camiseta blanca, para así lamerme la cara.
-Oh Danka yo también te quiero- digo mientras recibo ese enorme lametón. Y escucho de fondo una gran carcajada. Que se va acercando hacia mi posición con mi peque en brazos.
-Vamos Danka cariño que me voy a poner celosa, a mi no me quieres tanto- dice mientras le acaricia la cabeza.
-Tranquila Malú, que hay Rodrigo para las dos- digo a la vez que me pongo de pie y pongo una voz ronca "Seductora" y le guiño un ojo. Lo que causa que sus ojos se abran a niveles estratosféricos y yo estalló en una carcajada. Ella entorna los ojos y termina uniéndose a mi carcajada.
-Deberías tener mas cuidado... Mira tu camiseta...- me dice mientras que aprovecha que yo bajo la vista a la camiseta para darme un toque en la frente.
Y lleva razón Danka ha dejado mi camiseta hecha un cuadro de barro de sus patas, paso mis manos por encima para intentar quitar algo pero solo consigo empeorarlo mientras no dejo de escuchar su risa. Levanto la vista con cara de resignación y le digo:
-Por favor algo para limpiarme?- digo a la vez que acerco mis mano sucias a su cara.
-Si, si ahí detrás tuya tienes un grifo,- se aleja rápidamente con mi niño.
Me acerco al grifo mientras siento sus ojos a mi espalda. Miro para atrás mientras me dispongo a abrir el grifo y cuando tiro del manillar para arriba me quedo con él en la mano y empieza a salir el agua descontroladamente por arriba haciendo que me empape, mientras ella estalla en una carcajada.
-Joder!!!! Malú haz algo por favor!! -digo intentando tapar el chorro de agua con mis manos, solo recibo de respuesta su risa y su aproximación a lo que me imagino será la llave del agua o algo así, cierra el grifo desde una tuerca mientras no para de reír, yo cuando lo cierra vuelvo a respirar tranquilo.
-Gracias...- digo sin poder evitar reír contagiado por su risa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario