Bajo del coche con mi niño en brazos y me monto en el ascensor hasta llegar a su casa. Llamo a su puerta y al momento aparece William quitándome a Jaime de los brazos, mientras lo levanta en el aire.
-Me lo vas a marear- digo mientras le doy una pequeña colleja.
Cenamos en una alegre charla y mientras estamos hablando de que tal lleva el sus últimos exámenes la veo aparecer por la tele, y eso me hace desconectar totalmente de la conversación. Ahí está ella, le acaban de entregar su premio y se dispone a cantar con un vestido negro que la hace verse hermosa. Cuando empiezan los primeros acordes de "Me Fui" yo ya me he perdido en la tele de mi hermano, es impresionante verla cantar con esa fuerza que coge en cada nota, sabiendo que estos últimos días no fueron los mejores de su vida. De repente la voz de mi hermano para muy a mi pesar me hace apartar la vista de la televisión.
-Rodrigo!!! - dice alargando exageradamente la ultima o - estábamos hablando y te quedas mirando a la tele, que vale que la chica está de buen ver pero... - le corto al instante.
-Calla ya William, no estaba mirando la tele estaba pensando...- digo lo más serio que puedo. Él sonríe maliciosamente como cuando de niños hacíamos algunas trastadas.
-Sí, claro, pensando... Ay Rodrigo a mí no me engañas y tú lo que necesitas urgentemente es una presencia femenina en tu vida... Bueno en tu vida o en tu cama...- me dice sonriendo y yo no puedo hacer otra cosa que abrir mucho los ojos. Río exageradamente para que vea que esta equivocado.
-Will, lo que menos necesito en estos momentos es una presencia femenina.- y conforme digo esto siento que no me lo creo ni yo, él sonríe levantando las cejas y gracias a dios deja el tema.
Recogemos la mesa, nos sentamos y seguimos viendo la tele donde siguen los premios Cadena Dial que ya están acabando y están todos los artistas juntos con sus premios y aplaudiendo al público, cuando su cara aparece en pantalla no puedo evitar sonreír. Terminan los premios y ahora que mi niño duerme en mis brazos ha llegado mi turno de fastidiar a William.
-Y tú qué Will, no necesitas de presencia femenina?- esto causa el giro casi exorcista de la cabeza de mi hermano. Me río y él se empieza a poner rojo.
-Eh, bueno... Yo... Yo te tengo que contar algo...- me dice atropelladamente, yo sé muy bien lo que me va a contar pero voy a dejar que salga de él.
-Ah si? El qué me tienes que contar?- Pregunto realmente interesado. Él carraspea y empieza.
-Pues que he conocido a alguien, bueno aun nos estamos conociendo... Pero es espectacular!- me dice mirando a sus manos mientras el rubor de su cara crece y sonriendo como un tonto.Me acerco a él y lo abrazo con el brazo que tengo libre.
-No sabes cuanto me alegro Will, te mereces lo mejor. -Le digo mientras un nudo de orgullo de hermano mayor se ha formado en mi garganta. Carraspeo y sigo.- bueno y cuéntame más como se llama, de donde es... va cuentame!!- le digo ilusionado. Lo que produce su risa.
-Se llama Ana, esta haciendo las practicas en un hospital, es médica y tiene 26 años. La conocí el día que Belén te dejó, en el campus de la universidad- me dice midiendo sus palabras, le sonrío para que vea que ya lo estoy superando y le invito a continuar.-Yo iba con prisas, ya que Belén me había llamado y me dijo que me llevaba a Jaime a casa para la hora de comer y ya iba tarde, iba andando por el campus y choqué contra ella, lo que hizo que el refresco que ella llevaba terminara derramado sobre mi camiseta y mis papeles por el suelo. Yo me quejé en su cara y ella se disculpó mientras sacaba pañuelos de su bolso para limpiarme, estaba cabreado y fui bastante borde con ella.- ríe y continua contándome- le dije de muy mala gana que ya había hecho suficiente y le di las gracias por los pañuelos y me fui corriendo. No sabes hermano como me arrepiento de aquel día... fui un autentico gilipollas con ella.
-Vamos que no empezasteis con buen pie exactamente...- le digo riéndome, él ríe y me responde.
-No mucho...pero bueno gracias a dios a la semana más o menos me di cuenta de que entre mis papeles había uno que no era mio, debió de mezclarse con los míos en el choque, en el papel ponía sus datos era la inscripción a las prácticas que supongo debía de entregar en un plazo corto de tiempo. Miré sus datos y por suerte ponía la dirección así que creo que le debía devolver el papel y ofrecerle una disculpa por mi comportamiento. Así que fui a su casa, pero no había nadie y espere allí hasta que llegó, al verme me saludó fríamente y me dijo que si quería algo, le dije que sentía haberla hablado así el otro día y que tenia algo suyo, al darle el papel ella sonrió aliviada y me dio las gracias, yo le dije que lo sentía y ella me dijo que no me preocupara que todo tenemos un mal día. Y bueno así es como nos conocimos- termina mi hermano con una gran sonrisa.
-No sabes cuanto me alegro, la pobre te tuvo que aguantar desde el principio en tu mejor faceta- río.
Seguimos hablando un buen rato y me dice que pronto le gustaría que la conociera, le digo que yo
estaría encantado.
Cuando me doy cuenta de la hora son las 1:30 se me ha ido la hora y Jaime duerme en la cama de mi hermano, menos mal que mañana es sábado y no tengo que ir a la agencia porque mi hermano insiste en que es temprano y saca la Play para que juguemos un rato. Pasamos la noche entre piques y conversaciones de hermano y dios como necesitaba una noche de hermanos!
A las 3:30 de la madrugada le digo a mi hermano que ya es hora de que me vaya, me dice que ya es tarde y que me quede en su casa. Así que decido quedarme y como mi hermano tiene dos camas y somos tres me toca pasar la noche con mi bebé.
A la mañana siguiente me despierto sobre las 9 ya que mi niño se empieza a mover, veo como se va despertando y nada más abrir esos ojos azules me sale una sonrisa y él chapurrea. Vamos a la cocina y nos encontramos a William preparando un par de cafés, desayuno rápido y le digo que me tengo que ir que no me traje el desayuno de Jaime. Me despido de mi hermano con un abrazo y le digo que vaya a mi casa cuando quiera. Monto a Jaime en el coche y luego me monto yo, a los 20 minutos he llegado a mi casa y Jaime lleva llorando casi medio trayecto. Bajo de el coche apresurado y lo cojo en brazos al cogerle se calma y se mete el puño en la boca, el pobre ya tiene hambre. Me dispongo a pasar a mi casa cuando veo pararse un Audi negro en la puerta de la casa de Malú de donde sale ella y pasa a su casa, una sonrisa se forma en mi cara al verla con su chaqueta negra y sus gafas de sol.
Paso a mi casa le doy el desayuno a Jaime y lo visto. Luego paso yo a darme una ducha rápida ya que no me gusta dejar a Jaime mucho tiempo solo. Estoy haciendo tiempo para comer y porque no decirlo me siento terriblemente nervioso, sé que esta en su casa y aunque tengo unas ganas enorme de verla no sé muy bien como actuar después del beso y su reacción. Sigo dándole vueltas a la cabeza y decido salir al jardín a despejarme con Jaime, me siento en el suelo y colocó a mi niño sobre mis piernas el cual juega con su sonajero. Yo no puedo dejar de pensar en ese instante en el que mi corazón volvió a latir, ella lo había conseguido y ahora sentía un miedo atroz a que volviera a dejar de latir.
Llega la hora de comer y le doy el puré a Jaime y luego como yo. Termino y acuesto a Jaime en la cuna, ya que le toca la siesta.
Cuando acabo de recoger la cocina llamo a mi madre para preguntarle qué tal, estamos hablando un rato y me dice que el lunes no se puede quedar con Jaime pero que ya lo ha hablado con William para que se quede con él, se lo agradezco y me despido de ella.
Cuelgo y tengo el teléfono en la mano... ¿Y si la llamo...? Después de pensármelo mucho pulso sobre su teléfono y me pongo el teléfono en la oreja. Al segundo tono descuelga.
-Si?- escucho al otro lado de la línea.
-Malú!, que tal ayer la gala?- le pregunto de lo más natural y es que con solo escuchar su voz me siento totalmente en paz. Me cuenta que la gala estuvo bien y luego fueron de cena con los de su productora. Pasamos un rato hablando y para mi desgracia ya esta llegando el momento de la despedida porque nos estamos quedando sin temas de los que hablar, bueno hay algunos pero es mejor hablarlos en persona.
-Bueno Malú...- empiezo a decir y a la vez ella dice.
-Ayyy...- lo que causa la risa de ambos.
-Perdón, ibas a decir algo- le pregunto parando al momento.
-No nada importante.
-Bueno como quieras... Oye Malú- y una idea se me pasa por la cabeza.- estas en tu casa?- le pregunto como quien no quiere la cosa.
-Sí, por que?
-Porque me debes una película, si quieres yo pongo las palomitas y tu la película.- digo mientras
sonrío, ella se ríe y me responde.
-Mmm... Esta bien ahora voy para allá, algún tipo de películas en especial o cualquiera?
-Cualquier película me vale- le digo lo mas sincero que puedo.
-Genial, prepara palomitas y abre la puerta del jardín.- me dice antes de colgarme.
Sonrío como un tonto y me voy a preparar palomitas. A los cinco minutos la siento llamarme desde el jardín, le digo que estoy en la cocina que venga, y cuando pasa lo sé por su olor el cual me hace sonreír. Me giro mientras echo las palomitas en un cuenco. Cuando nuestros ojos se juntan ella sonríe. Y ahí está con unos vaqueros claros ajustados, una camiseta negra y las zapatillas a juego con la camiseta.
-He cogido tres, tú eliges.- me dice mientras me muestra las películas como si de una baraja de cartas se tratará. Son una de acción, una de miedo y Dirty Dancing, las tres me suenan y acabo eligiendo la que se que le gusta.
-Esta- le digo mientras señalo la de Dirty Dancing y la miro, ella sonríe y deja las otras dos encima de la mesa de la cocina.
Cojo las palomitas y un par de refrescos y le digo que suba a la planta de arriba, ella se sorprende. Subimos a la planta de arriba y se queda a mitad del pasillo sin saber a donde ir para dejarme pasar. Paso delante de ella y le muestro el camino hacia mi particular "sala de cine" me quedo al lado de la puerta con las manos ocupadas por las palomitas y los refrescos.
-Venga abre- le digo mientras sonrío ella me hace caso y pasa mientras yo enciendo la luz con el codo.
-Guau!!! Esta genial! - me dice cuando ve la habitación. Es una habitación con un proyector que hace que la película se vea proyectada en un tamaño superior y unos sofás que son mas largos para que las piernas no te bajen al suelo si no que se puede decir que son unos sofás tipo cama. Y todo decorado en tonos tierra y marrones. Con muchos cojines. Y una chimenea que da la calidez necesaria.
-Ya era hora de estrenarla- digo poniendo la película para que empiece y tomando asiento a su lado.
La película empieza y ella se acomoda a mi lado, al principio estamos separados por la palomitas que se encuentran en medio de los dos pero en cierto momento las cojo involuntariamente lo que hace que ella se tenga que acercar para comer palomitas. Cuando se coloca mas a mi lado el contacto de su brazo junto al mío ya me pone nervioso, es tan cálido. Cuando vamos por la mitad yo empiezo a perder el hilo de la trama ya que ella apoya su cabeza en mi hombro y se acomoda junto a mi yo paso mi brazo para rodearla y apegarla a mi.
Yo me paso lo que queda de película girando la cabeza para encontrarme con su rostro, una de las veces que giro la cabeza me la encuentro mirándome, ella baja la vista rápido y vuelve a centrar su atención en la película, yo sonrío e intento hacer lo mismo. Como ya no me entero de lo que pasa en la peli porque hace tiempo que perdí el hilo, con el brazo que la rodeo mi mano descansa sobre su cintura así que empiezo a mover mi pulgar en círculos para acariciarla, al principio le pilla de sorpresa y una sonrisa se forma en mi boca, luego se relaja y se apega mas a mi y creo que ella también ha perdido el hilo de la película. Ahora su respiración roza mi cuello lo que me estremece. Yo sigo acariciando su costado ya con la mano entera en movimientos suaves y se que la relaja porque se acaba quedando dormida, giro la cabeza para comprobarlo y me topo con sus labios a dos centímetros de los míos.
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