martes, 30 de junio de 2015

23. Con las ganas...

Estuve haciendo tiempo un rato más hasta que por fin llegó la hora de despertar a mi niño. Pasé cuidadosamente a la habitación, encendí la lámpara de pie que se encontraba al lado de la cuna, y empecé a despertarlo. 

-Hola campeón- voy acariciando su cabecita.-Venga vamos que ya es la hora de merendar...- sigo susurrándole y dejo un beso en su moflete, mi niño como si me entendiera va abriendo los ojitos poco a poco para deslumbrarme con esos mares azules que tiene por ojos. Sonrío y lo cojo en brazos a la vez que bajamos para merendar. 
Le doy de merendar mientras de vez en cuando me escupe, ya que ha aprendido a hacerlo me lo demuestra. 
Lo riño cuando lo hace y se queda serio mirándome, me hace mucha gracia aunque no me guste regalar a mi niño. 
Después de merendar subo con él a su habitación y pasamos gran parte de la tarde jugando. 


Hasta que recibo una llamada de teléfono, contesto mientras le doy a Jaime un caballito de juguete. 

-Si?- pregunto mientras observo como mi niño se lleva el juguete a la boca.

-Hola, que tal tu día?- me responde mi voz preferida al otro lado de la línea.

-Muy bien, aquí jugando con Jaime, aunque creo que no le gusta jugar conmigo- digo bromeando y ganándome una risa al otro lado de la linea.

-Vaya voy a tener que ir a remediar eso, no quiero que mi vecino preferido se aburra- dice refiriéndose a Jaime. Yo me hago el ofendido y respondo.

-Vale vale...- lo que causa una risa al otro lado de la línea.- me llamabas para algo más o solo para hacerme daño- digo dramatizando y causando su risa a la que yo termino acompañando.

-Te llamaba porque acabo de llegar a mi casa y te iba a ofrecer que preparáramos la cena juntos, así tardaremos menos- su tono de voz me hace sonreír, veo como Jaime tira el caballito lo más lejo que sus cortos brazos lo dejan.

-Es que tienes prisa?- le pregunto sutilmente mientras le doy a Jaime un sonajero que intentaba alcanzar. Sé que se queda sin respuesta y me río- es broma, me parece perfecto que vengas ya- digo sinceramente.
Sigo sus ordenes y bajo al jardín a abrirla, voy con mi niño en brazos el cual le ha cogido el gusto de meter sus manitas en mi pelo.

Llego a abrir y él sigue con lo mismo lo que causa mi risita. Así que abro a la vez que me río pero paro al instante cuando la veo al otro lado de la puerta, con su sonrisa, una camiseta gris bastante ancha y un vaquero negro desgastado que le queda genial. Me quedo mirándola más de la cuenta y se acerca riendo a dejarle un beso a Jaime en su moflete y se acerca a mi y me deja uno cerca de la comisura de mis labios.

-Venga vamos a preparar la cena - me dice riendo por mi cara de tonto que se me ha quedado cuando yo esperaba que ese beso acabara en mis labios. Carraspeo y la sigo para adentro.

-Malú, si te parece bien antes de preparar la cena bañamos a Jaime que es su hora.- le pregunto y al instante a ella se le dibuja una sonrisa.- lo quieres hacer tu mientras yo preparo la cena?- ella me sonríe más ampliamente y me responde.

-Ya sabes que me encanta pero si acepto significa que otra vez no me dejaras preparar la cena así que mejor lo bañamos entre los dos y preparamos la cena entre los dos.- me responde hábilmente. No me queda otra que aceptar así que subimos los dos al baño de Jaime y le digo que por favor le vaya quitando la ropa mientras voy a buscar su pijama y sus cositas.
Llego al baño con las cosas de Jaime en la mano y ella ya esta terminando de preparar el agua mientras lo mantiene tapado con la toalla para que no coja frío, a la vez que hace todo esto no deja de hacerle cosas a mi niño para que este se ría, algo en mi pecho se crece y no puedo quitar esa sonrisa de mi cara. 
Me acerco sutilmente por su espalda y retiro el pelo su oreja despacio. 

-Lo haces mejor que yo- le susurro al oído lo que causa que de un pequeño respingo ya que no me esperaba, sonrío y dejo un suave beso debajo de su oreja, en su cuello. Se remueve y me responde intentando ocultar una sonrisa.

-Venga que no lo voy a hace yo todo.- dice dejándome a mi en la posición más cercana a la bañera mientras ella sigue haciéndole cosas a mi niño que no para de reír.
Sonrío, lo cojo y empiezo a bañarlo ella esta a mi lado mirándonos con una gran sonrisa. 

-Anda la que me iba a ayudar- digo haciéndome el indignado cuando mi niño comienza a salpicar. Ella ríe y se acerca a mi con una toalla pequeña para limpiarme las gotas que han llegado a mi cara yo sonrío y sigo bañándolo. Ella termina de limpiar mi cara y deja un beso en mi mejilla cosa que me enternece.

-Mucho mejor- digo ya sacando a mi niño de la bañera seguido de su queja porque no quiere salir del agua.-Venga te toca a ti ahora, trabajo en equipo- digo a la vez que me seco las manos con una toalla pequeña. Ella sonríe y se pone a hacer lo que le he dicho.
Empieza por secarlo, luego le hecha crema mientras mi niño no para de hacer ruidos divertidos y causa una sonrisa permanente en su cara. Luego lo viste con su pijama y me mira con el peine en la mano.

-Emm, esto ya te toca a ti, no quiero que se enfade conmigo- dice tendiendome el peine, yo sonrío y la respondo.

-Claro así si que es un cielo, a ver ahora el pelito.- digo acercándome y cogiendo el peine de su mano. Empiezo a peinar a mi niño al cual no le gusta mucho y gruñe de vez en cuando pero ahí está Malú para hacerle cosas y que se distraiga, sigue tan cerca mío que su perfume me nubla los sentidos. 

-Ya esta, guapísimo- digo dejando un chorro de besos por la cara de mi niño.
Bajamos al la cocina y ponemos a Jaime en la trona y nosotros empezamos a preparar la cena entre risas y bromas. Más de una vez mi pilla embobado mirándola y me sonríe a lo que le sigue mi rubor caracteristico. 
Terminamos de preparar la cena y nos sentamos, primero le doy de cenar a Jaime y luego cenamos nosotros. Cuando hemos terminado me excuso un momento y me levanto de la mesa, la dejo con mi niño y yo voy a por su regalo cojo el par de paquetes y vuelvo a la mesa.

-Malú!!! Felicidades- digo tendiendole el par de paquetes. Ella me mira asombrada con los ojos muy abiertos y una sonrisa en su cara entonces dejo los paquetitos encima de la mesa, acercó una silla a su lado y cojo a Jaime para sentarlo en mis piernas. Le sonrío y le digo- venga ábrelo!!-

-No tenias que haberte molestado.- dice cogiendo uno de los paquetes.

-No es ninguna molestia, por los cumpleaños se reciben regalos y hoy es tu cumpleaños- aclaro como si fuera obvio. Ella se dispone a abrir el paquete mas cuadrado, lo desenvuelve con cuidado y saca una caja yo le indicó que la abra y saca el reloj que le he comprado. 

-Malú,- empiezo a decirle- no sé si eres de usar relojes o no, pero me gustó y no sé en parte es un símbolo...- tomo aire y continuo.- contigo el tiempo es relativo, parece que te conozco desde siempre y no sé me parecía una bonita forma de representarlo.- digo mientras la timidez se apodera de mi, ella me mira atenta y yo espero una respuesta, me empiezo a poner nervioso y paso mi mano por mi nuca a la vez que pregunto.- ¿Te gusta? Si eres más de pulseras lo puedes descambiar.- ella al fin me sonríe y me dice:

-Me encanta, es muy bonito- dice abrazándome y dejando un beso en mi mejilla con el cual cierro lo ojos disfrutando de ese breve contacto.- el tiempo siempre es relativo Rodrigo, a veces hace falta una vida entera para ver que estabas equivocada y solo un segundo para ver que estabas en lo cierto.-dice mirándome intensamente a los ojos y sonriéndome, mi niño suelta un BA-BA y se puede decir que rompe el momento entonces yo la animo a que abra el segundo regalo que estoy seguro que le encantará. Lo empieza a abrir y cuando lo ve suelta:

-Oh! Es precioso Rodrigo- dice con los ojos iluminados- pero cuando? Cuando hiciste esta foto?- me pregunta ya que el regalo es la foto que le saque con mi niño en la cual ella estaba sentada en el sillón con mi niño en sus piernas este tenía sus manitas en la cara de Malú y Malú sonreía tanto que sus ojos salen brillantes y semicerrados lo que hace que la foto se vea hermosa por tanta naturalidad.

-El otro día, fue una imagen preciosa y creo que tu también debes de disfrutarla.- digo sonriendo tímidamente ella me coge a mi niño, lo abraza y le planta un beso en su moflete.

-Muchísimas gracias Rodrigo, me han encantado los regalos.- dice agarrando una de mis manos y mientras sostiene a mi niño en su otro brazo. 

-Me alegro que te haya gustado- le digo sinceramente dejando un beso en su mano. Ella me mira con sus ojos brillantes y empieza a acercar sus labios a los míos, cierro los ojos por el inminente contacto y siento el roce de sus labios entonces mi niño gruñe, apoyo la frente en la suya y digo.

-La hora de dormir.- ella me mira sonriente y yo dejo un beso en su frente. 
Me levanto muy a mi pesar y subo a dormir a mi niño el cual en menos de 10 minutos ya esta profundamente dormido. Bajo y la veo en el sillón sentada con la foto entre sus mano, me acerco a ella y tomo asiento a su lado. 

-Entonces te ha gustado?- pregunto mirándola ella levanta la vista y sus ojos reflejan felicidad cosa que me confirma mi pregunta.

-Me ha encantado Rodrigo, es uno de los mejores regalos que recuerdo- dice dejando el marco con la foto sobre la mesa. Yo me quedo mirándola y ella se acerca a mi y me dice.- muchas gracias- dice agarrando una de mis manos y al instante soy recorrido por esa descarga eléctrica que ya caracteriza a su contacto.

-Me alegro de haber acertado- digo dejando caricias con mi pulgar en su mano.- no sabia si te iba a gustar.- digo sincerándome con ella a la vez que sonrío. Me sonríe de vuelta y deja un tierno beso sobre mi mejilla, con el cual vuelvo a cerrar los ojos. Entonces se queda a dos centímetros de mis labios. 

-Por que no me iba a gustar?- pregunta a quemarropa contra mis labios. Me quedo mirándola sin saber que decir entonces ella baja su vista a mis labios y yo hago lo mismo hacia los suyos. 
Roza nuestros labios y yo aferro mis manos a su cintura y la beso. Por fin me vuelvo a reencontrar con la calidez de sus labios, empieza como un beso dulce que se convierte en uno que me marca a fuego lento cuando ella sube sus manos hasta mi cuello. Enreda sus manos en mi pelo y tira de el levemente lo que me hace abandonar sus labios a la vez que un gruñido sale de mi garganta, ella sonríe y entonces afianzó mis manos en su cintura y con un ágil movimiento la siento sobre mi a horcajadas. El beso cada vez es más feroz, nuestras lenguas no se dan tregua en ningún momento. Ella abandona mis labios y pasa a mi cuello, donde me esta volviendo loco... Yo cuelo mis manos por debajo de su camiseta y acaricio su espalda, se arquea ligeramente y vuelve a mis labios. Nuestras lenguas vuelven a encontrarse, cuela sus manos por debajo de mi jersey y acaricia mi abdomen al borde de la cinturilla de mi pantalón, entonces una corriente me recorre hasta las puntas de mis pies y me tenso. Ella lo nota y sonríe mientras me besa, entonces abandonó sus labios y me centro en su cuello. Empiezo a devorar su cuello de manera lenta y entonces de sus labios escapa un gemido que amo en ese instante. Ahora soy yo el que sonríe contra su cuello ella lo nota y vuelve a juntar sus labios con los míos, por el movimiento nuestras caderas chocan haciendo así que me de cuenta del tiempo que llevo sin estar con nadie. Me tenso y el miedo se apodera de mi, paro el beso acunando su cara entre mis manos, y apoyo nuestras frente. Abro los ojos y veo su cara de no entender nada. 

-Malú... Tengo que decirte algo- digo aun con la respiración agitada a la vez que me pongo nervioso, ella intenta levantarse de encima de mi pero no la dejo.- Malú veras... No es que no quiera estar contigo...- digo agarrando su cara entre mis manos.- ...es que... No se como saldrá- digo notando el rubor en mis mejillas ella intenta esconder una sonrisa y yo continuo, bajando la mirada hasta sus manos.-... Quiero decir... - digo levantando mi mirada hasta sus ojos y mas nervioso que un flan-...Malú llevo sin estar con nadie mucho tiempo... Y lo que menos quiero es parecer decepcionante o ser brusco contigo.- digo mirándola directamente a los ojos ella sonríe y me dice.

-Tranquilo...- dice acariciando mi mejilla- mucho tiempo cuanto es? - dice pasando una de sus manos por mi frente para apartar algunos rizos.

-Mmm...unos 6 meses- digo agachando mi mirada. Ella me obliga a levantar la vista subiendo mi cara hasta el nivel de la suya. Entonces me besa dulcemente mientras acuna mi rostro entre sus manos. 

-Si quieres podemos esperar.- dice dejando una caricia sobre mi mejilla, lo que me arma de valor y me relaja al instante. Yo sonrío de medio lado y la beso, la tumbo poco a poco en el sofá y me coloco encima suya.

-No entra en mis planes seguir esperando...- digo besándola ella me responde y nuestras lenguas vuelven a encontrarse. Cuando el aire se hace necesario entre nosotros abandono su boca y me paso a su cuello en el que obtengo algunos gemidos que me encantan.


Ella enreda sus manos en mi pelo. Mi jersey vuela en cuestión de segundos, yo cuelo mis manos por debajo del suyo y me dejo caer sobre ella. Mi entrepierna roza su parte más sensible y un gemido sale de sus labios, los cuales tardan décimas de segundos en volver a capturar los míos. Estoy a punto de quitar su camiseta cuando suena su movil. 

-No vas a responder?- digo apoyando mi frente en la suya y recuperando poco a poco el aliento. Ella me responde besándome. 

-No- dice entre medias de nuestros besos yo la hago caso y continuo o a lo nuestro. El teléfono para de sonar y su camiseta no tarda en hacer compañía a la mía. 
Yo me vuelvo a centrar en su cuello y ella baja sus manos por mi abdomen hasta la cinturilla de mi pantalón entonces su teléfono vuelve a sonar y de su boca escapa un profundo joder.

-Anda responde- digo con una sonrisa de resignación en mi cara y apartándome de ella, ella se levanta a duras penas y yo me quedo sentado en el sillón. 
La veo hablar un par de minutos y creo que la ha llamado una de sus amigas. Busco su camiseta y la mía y las recojo del suelo y me vuelvo a sentar. Ella termina de hablar y se acerca a mi se sienta a mi lado. 

-Rodrigo, me tengo que ir- me dice con cara de resignación. Entonces le sonrió y agarro una de sus manos entre las mia.

-No pasa nada, no te preocupes- digo dejando un beso en su mano.

-Me ha llamado Vanesa y Pastora para que pasemos la noche juntas y no me he podido negar, hace tiempo que nos lo debemos- me dice sonriendo resignadamente. Le sonrió de vuelta y cojo su camiseta y se la pongo, me acerco para sacar su pelo de su camiseta lo que hace que la rodee con mis brazos, ella me sonríe y yo dejo un beso en la punta de su nariz. Me pongo la mía y me levanto del sillón.

-Venga que vas a llegar tarde- digo tendiendole la mano para que se levante. Ella la agarra y hace lo propio.
Cojo sus regalos y a ella de la mano y nos dirijo hasta el jardín, ella pasa un brazo por mi cintura y yo por sus hombros y así hacemos el camino hasta nuestra puerta del jardín.
Llegamos y se separa, le doy sus cosas y me sonríe.

-Rodrigo de verdad lo siento mucho.- me dice agachando la mira por lo que cojo su barbilla y le digo.

-No te preocupes, no pasa nada. Ahora ve y disfruta con tus amigas.- digo sonriendo de lado.

-Lo haré- me dice sonriendo- y lo siento por dejarte así-vuelve a intervenir ahora bajando su vista hasta mi abultada entrepierna, yo me doy cuenta y estalló en una carcajada.

-No te preocupes esto de aquí a 3 días se me ha pasado.- digo bromeando y abrazándola contra mi.- venga vete antes de que me arrepienta de dejarte ir.- digo dejando un beso entre su pelo. 

-Muchas gracias por todo, por los regalos y por ser como eres- me dice acariciando mi mejilla y uniendo sus labios a los míos. Me sorprende en un primer momento pero no tardo en responderle al beso, me encanta que haga eso, besarme sin mas. Le respondo con un beso dulce y me separo pronto.

-Como sigas así no te voy a dejarte ir.- digo con la voz mas ronca de lo que pensaba uniendo nuestras frente. Me gano su sonrisa y un ultimo beso sobre mis labios antes de que desaparezca por la puerta.
Cuando desaparece paso a mi salón y me dejo caer sobre mi sofá. 
Aquí me encuentro con las mismas ganas que debe tener un adolescente sin mucha suerte en el amor, así que decido despejarme con una ducha fría.

No hay comentarios: