-Malú... ¿Qué pasa?- sus ojos volvieron a mí, en ellos se veía una gran confusión.
-Han salido...- apenas un hilo de voz fue el sonido que salió de su garganta, la miré confundido, no sabía de que me estaba hablando. La vi tirarse en el sofá y llevarse las manos a la cabeza, no entendía que le pasaba pero la veía bastante agobiada, me quedé de pie mirándola no quería agobiarla aún más.
Al cabo de un rato seguía sin hablar, me senté despacio a su lado, observándola atentamente y tratando de entender que era lo que pasaba, apoyé mi mano sobre su rodilla tratando de inspirarle tranquilidad.
-¿Qué es lo que ha salido?- mi voz fue un susurro, un gran suspiro salió de lo más profundo de su pecho.
-Las fotos de anoche...- me miró directamente a los ojos, aparte de una intensidad abrasadora se podía ver un poquito de incertidumbre... La intriga me pudo en ese mismo momento, que sería lo que habría salido... Me enseñó primero las fotos del photocall donde estábamos los miembros de mi empresa y ella, en esas fotos no se veía nada extraño por lo que preocuparse, y el titular que encabezaba la noticia tampoco era nada resultante, solo informaba de la gala que tuvo lugar, los diferentes invitados y la embajadora de la causa, en el artículo no había nada que especulase, volví a mirarla entonces, no entendía por qué tantísimas preocupación.
-Malú sólo es una nota informando de la gala, no hay nada por lo que te tengas que preocupar tanto...- acaricié suavemente su brazo, tratando de reconfortarla. Una sonrisa amarga se dibujó en su cara y volvió a trastear en el móvil buscando otra cosa. Cuando giró de nuevo el móvil, el titular de esta noticia resaltaba en la pantalla, "Malú, un nuevo amor en su vida." Me quedé de piedra, aparté los ojos por un momento del móvil y la miré a ella, su gesto era serio y estaba esperando a que yo leyese ese artículo. Al principio en el artículo, a pesar de ese título, era igual que al anterior, informaba de la gala y tenía las mismas fotos. A partir de la mitad, empezaban a especular...
"Al parecer durante la cena a la que los medios de comunicación no tuvimos acceso, Malú se dejó ver, en varias ocasiones, muy bien acompañada por un chico, del que aún no sabemos nada. La artista madrileña que ahora se encuentra en el mejor momento de su carrera, parece ser que vuelve a estar ilusionada con un nuevo amor, la prueba de ello es la flamante sonrisa con la que la vimos al salir de la cena. Como siempre muy amable con los medios, pero no nos contó nada sobre éste nuevo amor... ¿Quién será ese misterioso chico...?"
Que clase de mentira era esta, nosotros el único momento en el que estuvimos juntos fue en el balcón, al final del artículo había una foto de nuestra salida del parking, me fijé en sí se me podía reconocer, pero no era sencillo... Con las gafas de sol no se me veían los ojos, llevaba los labios apretados en una fina línea concentrado al máximo en salir de ese lugar cuanto antes, y mi pelo tampoco era reconocible, Malú me había fumigado con su perfume hasta dejarme el pelo aplastado y debido a que estaba húmedo en ese momento se veía más oscuro de lo que realmente era...
-¿Pero qué mentira es esta? Nosotros no estuvimos juntos toda la noche...- resoplé y miré de nuevo su cara, seguía bastante seria, dejé su móvil en la pequeña mesa que había delante del sofá y centré mi atención en ella.
-Malú, pero no estés así, lo mejor es pasar de ello... Vamos creo que eso es lo mejor, no tienen pruebas de lo que dicen...- hablaba bajito mientras acariciaba su brazo, intentando que se sintiera mejor.
-Tampoco las necesitan... Y me jode que pase esto, que inventen sin saber del todo... Mi vida es mía, no tienen derecho de estar siempre diciendo con quién estoy o dejo de estar... Estoy harta joder!- mantenía esa expresión seria en su rostro, la entendía perfectamente, llevaba razón en sus palabras... Pero ella desde siempre había ignorado los artículos que salían sobre su persona.
-Pero, a ti siempre te ha dado igual lo que digan o dejen de decir, haz lo mismo ahora, no dejes que te afecte.- sonreí en un intento porque ella también lo hiciese, pero no, seguía igual.
-Es que ahora sí que me importa... Ahora me importa todo esto, porque me importas tú...- su mirada se clavó en mis ojos, y os juro que en ese momento me llenó de amor... Es que no podía quererla más, la abracé contra mi mientras mi sonrisa de enamorado me delataba, ella se acurrucó perfectamente entre mis brazos.
Pasamos así varios minutos, pero la verdad es que podría pasarme así todo el día... Un gran suspiro se escapó de su pecho, agaché la mirada hacia su rostro pero seguía escondido en mi pecho.
-Diego... Esto... Esto es lo que más miedo me da... Que por la prensa te canses de mí, te canses de andar siempre con cuidado, de que nos pase lo de anoche, tener que andar siempre con mil ojos...- se separó ligeramente de mí para mirarme a los ojos, seguía muy seria y eso no me gustaba, a mí lo que más me gustaba era su sonrisa.
-Malú, no quiero que pienses eso. Entiende por favor que te quiero y me da igual el resto... Estas cosas no nos van a afectar, te lo prometo.- me puse lo más serio que pude para decírselo, quería que lo entendiese, que estuviese segura de ello. Asintió levemente con la cabeza y se acurrucó sobre mi otra vez, pasó bastante tiempo así, antes de volver a hablar.
-Gracias por ser así, eres todo lo que siempre había querido...- sonreí, no la podía querer más, Malú diciéndome estás cosas tan bonitas y a mí se me caía la baba.
-Hoy llevas subido el grado ñoño en tu cuerpo...- bromeé esperando su respuesta, pero me ignoró hábilmente lo que me pareció súper raro... La separé ligeramente de mí para verle la cara, tenia los ojos cerrados y el ceño fruncido.
-Ey... Te pasa algo?- Agarré su cara entre mis manos para que me mirase, la verdad es que tenía mala cara, asintió aún sin abrir los ojos.
-No me encuentro muy bien...- volvió a acurrucarse contra mi, esta vez subió sus piernas encima de las mías y se recostó sobre mi pecho, por la posición que adquirió supe lo que le pasaba. Acaricié su espalda mientras ella se encogía ligeramente por el dolor.
-Malú necesitas algo, quieres algo?- asintió pero no me decía el qué, se volvió a encoger debido a un nuevo pinchazo.
-Sí, porfi... En la cocina, tráeme un espidifen.- asentí y me levanté con ella entre mis brazos, la acosté suavemente en el sofá y fui a buscar lo que me había pedido, me costó bastante encontrarlo, pero al final lo conseguí... Vertí el sobrecito en un vaso con agua y se lo llevé... Cuando llegué al salón ella ya no estaba ahí, dejé el vaso en la pequeña mesa, y la llamé.
-Malúúú-
-Voooooy- la vi venir, tenía mala cara, venía con andares pesados, me parecía tan frágil en ese momento... Llegó hasta mí y se apoyó en mi pecho, la rodeé con mis brazos y dejé un beso en el tope de su cabeza.
-Ayy!!! Mi niña...- volvimos al sofá y cogió el vaso de la mesita, respiró profundamente y se lo bebió de un trago. No pude evitar reírme ante las muecas que hizo al tomarse el medicamento.
-No te rías, está malísimo...- seguí riéndome mientras ella se tumbaba en el sofá, apoyando su cabeza sobre mis piernas. Cerró los ojos pausadamente, agaché mi cabeza y dejé un beso sobre su frente, el inicio de una sonrisa curvó sus labios. Dejé que se relajara, mientras acariciaba casi inconscientemente su pelo. Se estaba quedando dormida, y yo seguía embobado viéndola, me inspiraba tantísimo amor, unas ganas locas de quedarme para siempre así. La vibración de mi teléfono en el bolsillo de mi pantalón me sacó del trance en el que estaba admirando su belleza, traté de sacarlo lo más rápido posible para que no despertase a Malú, contesté sin mirar quién me llamaba.
-¿Diga?- bajé la mirada a Malú que seguía dormida, no pude evitar la sonrisa que se dibujó en mi rostro.
-Diego!! Que tal tu fiesta de ayer?- la voz de mi prima sonó al otro lado de la línea, sonreí inevitablemente.
-Muy bien la verdad, fue muy entretenido...- su risa al otro lado de la línea me anunció que se avecinaba el tercer grado...
-Venga cuéntamelo ya... O hay la necesidad de que te pregunte...- tragué saliva, a ver que me inventaba ahora... Traté de pensar en algo creíble, pero mi cerebro no parecía estar muy por la labor...
-Venga Diego, no te hagas de rogar... ¿Qué tal fue estar una noche con tanta gente conocida?- dejé escapar un aire que no sabía que estaba reteniendo en mis pulmones y suspiré... Por un momento había pensado que se refería a las fotos que nos hicieron en la salida... Aunque en esas fotos no se me reconocía fácilmente.
-Muy bien la verdad, se consiguió el principal objetivo que era recaudar los fondos para la financiación del proyecto... Y la verdad compartir la experiencia con ellos fue algo bonito, diferente... Fue bastante cómodo, me lo pasé muy bien.- la risa de mi prima al otro lado del teléfono me hizo sonreír.
-Me alegro mucho de que lo hayas pasado bien en esa fiesta, de verdad, te lo mereces...- su sinceridad me llegó, aún me seguía demostrando que se preocupaba por mí, aunque yo ya fuese bastante mayorcito...
-Muchas gracias de verdad, por todo, por estar siempre ahí...-
-Diego ya sabes que te queremos, que puedes contar con nosotros para cualquier cosa... Aunque hayas crecido, yo me seguiré preocupando por ti como cuando viniste a vivir con nosotros.- hizo una pausa, para luego proseguir.- oye Diego te noto bastante feliz, me alegra escucharte así...- sonreí, era inevitable no hacerlo, en este momento era realmente feliz, con la mujer de mi vida dormida sobre mis piernas.
-Es que ahora sí soy verdaderamente feliz!- suspiré al final de la frase y acaricié suavemente esa melena castaña que estaba sobre mis piernas, ella se removió ligeramente y mi nombre salió de sus labios mientras seguía dormida, sonreí como un verdadero idiota por esa palabra.
-Diego!!! Estás con alguien?- la voz de mi prima me hizo volver a la tierra y darme cuenta de que seguía hablando con ella...
-Ehh... No!! ¿Con quién voy a estar? No digas tonterías...- mi risa nerviosa al final de la frase me delató, me pasé una mano por el pelo mientras escuchaba la risa irónica de mi prima al otro lado.
-No sabes mentir... Pero haberme dicho que estabas ocupado hombre... Y te hubiese llamado luego... ¿Entonces lo habéis arreglado? Venga!!! ¿Que esperabas para contármelo?- la ilusión desbordaba en sus palabras, sonreí mientras pensaba que decirle.
-Las preguntas de una en una por favor!! Sí, lo hemos arreglado.- la felicidad que causaba esa frase en mí, no se podía describir...
-No sabes cuanto me alegro, de verdad Diego, te mereces ser feliz y ella lo consigue por lo que escucho!!- sonreí y miré de nuevo a Malú, la cuál ahora estaba despierta mirándome curiosa.
-Ella me hace realmente feliz...- no dejé de mirarla en ningún momento, sus ojos se clavaron en los míos haciendo que en mi pecho se instalase una sensación de plenitud, una lagrimilla escapó a la vez que en su cara se dibujaba una gran sonrisa.
-Diego, ya la quiero conocer!!! Me tienes muerta de la intriga.- sonreí mientras ella se sentaba de nuevo y se acurrucaba a mi lado.
-Ya la conocerás tranquila...- miré de reojo a Malú que me miraba sorprendida por mis palabras.
-Prima, luego hablamos vale?- colgué el teléfono y me giré a ver a Malú.
-Malú, no me mires así, ha sido para salir del paso...- su expresión cambió de pronto a seria y supe que mis palabras no le habían hecho gracia alguna.
-¿Ahora soy para salir del paso?- el tono de enfado en su voz era notable, cerré los ojos con fuerza, mierda, no había querido decir eso...
No me dió tiempo a decir nada, se levantó rápidamente del sofá y se fue escaleras arriba, no entendí por qué reaccionaba así, no lo había dicho con esa intención, joder por qué siempre tenía que joderlo todo... Era un maldito especialista para cagarla.... Esperé pacientemente varios minutos a ver si bajaba pero no... Parecía que no iba a bajar...
Suspiré profundamente, ¿por qué se había enfadado? Había situaciones en la que no conseguía comprender su carácter, y por supuesto ahora era una de ellas... No había sido mi intención en ningún momento decir eso... Ahora tenía dos opciones, actuar cómo ella e irme o subir a hablar con ella, y estaba claro lo que iba a hacer, no iba a ir de orgulloso para jugarme lo que habíamos conseguido... Me levanté y dirigí mis pasos escaleras arriba, al llegar a la puerta de su dormitorio me paré respiré hondo y llamé, no obtuve respuesta alguna, insistí otra vez...
-Malú, ¿puedo pasar?- pregunté con voz cautelosa, para no variar seguí sin obtener respuesta alguna, así que decidí entrar.
Abrí la puerta lentamente y cuando la vi encogida sobre la cama mirando por la ventana se me cayó el alma al suelo, me rompía verla así y saber que había sido mi culpa... Me acerqué lentamente a la cama y me senté a sus pies, ella se encogió aún más para mantenerse lejos de mí, suspiré profundamente, miré su cara y algunas lágrimas salían de sus ojos, me odiaba a mi mismo por ello.
-Malú, cariño, no te he dicho eso con esa intención...- mi voz era calmada, ella se limpió con rabia las lágrimas y me miró.
-Diego lo has dicho tú, "ha sido para salir del paso no te preocupes..." ¿Qué pasa, piensas que no puedo conocer a tu familia? En verdad sois todos iguales...- su voz sonaba dolida y mientras hablaba las lágrimas seguían descendiendo por su cara, cerré los ojos con fuerza, la había cagado pero bien, ella sí quería conocer a mi prima y no como yo había pensado...
-Malú... Pero no te lo tomes así, no lo he dicho para eso...- no sabía bien que decir, me levanté en silencio de la cama, ella seguía llorando pero me miró de repente cuando me levantaba...
-¿Te vas?- su pregunta me sorprendió, la miré sin saber bien que responder y me encogí de hombros, al ver su cara y como desviaba su mirada de la mía, negué lentamente con la cabeza y me acerqué despacio hasta el borde de su cama.
-No es mi intención Malú...- me senté despacio a su lado, cerca de ella, en un primer momento pensé que se iba a apartar, pero no.
-Ahora mismo no hay nada que me importe más que dejarte claro que lo que has escuchado no lo he dicho por ese camino.- me atreví a rozar su mejilla mientras continuaba hablando, ella ante el contacto con mis dedos cerró lentamente los ojos y yo sonreí aliviado.- Malú créeme si te digo que no habría nada que me hiciera más feliz que que tú y mi única familia os conozcáis, pero si he respondido eso a mi prima es porque no quiero que te sientas agobiada y quiero que la decisión de conoceros la tomes tú y no yo.- puse un mechón de su pelo detrás de su oreja, ella seguía con sus ojos clavados en mí y tanto silencio me ponía nervioso. Entonces como si de un resorte se tratara unos brazos me rodearon el cuello mientras enterraba su cara en su hueco preferido. Yo le respondí al abrazo con ganas mientras acariciaba suavemente su espalda. Soltó el abrazo ligeramente para poder mirarme a la cara pero aún mantenía sus brazos apoyados en mi cuello.
-Joder, Diego, lo siento, soy gilipollas...- empezó a decirme mientras agachaba la cabeza, agarré su barbilla y la obligué a levantar la vista hacia mi.
-Shh... Malú no pasa nada, solo ha sido un mal entendido.-dejé un beso en su frente mientras buscaba otra vez el contacto con sus ojos.- Hoy no eres responsable de lo que tus hormonas hagan sobre ti...- le dije acompañado de una risita a la que se unió la suya.
Terminó de reír y me miró tan intensamente a los ojos que hizo que se me erizara toda la piel, bajó su vista de mis ojos a mis labios y los unió en un beso lento, que me hizo disfrutar de cada rincón de su boca. Poco a poco caímos tumbados en la cama, yo metí una de mis manos por debajo de su sudadera acariciando la piel de su vientre mientras ella atacaba mi cuello. Volvió a unir nuestros labios y me agarró la cara con ambas manos mientras iba cortando el beso, terminó dejando un casto beso sobre mis labios.
-Mejor no empezar algo que no vamos a poder terminar...- me dijo intentando esconder su sonrisa. Sonreí cómplice y dejé un beso en su nariz, uno de mis favoritos porque me encanta la cara que ponía después.
-Teniéndote cerca no me hace falta terminar nada Malú.- dije mientras dejaba un beso sobre su mano, su respuesta se dibujó en su rostro en forma de sonrisa capaz de iluminarte el alma.
-Te quiero- mi voz se volvió un susurro víctima de la timidez, ella me sonrió y unió nuestros labios, en un beso tan cargado de amor que me dejó tranquilo y con la seguridad de que con ella lo tenía todo.
Cuando la necesidad de aire se hizo presente apoyó su frente sobre la mía y acarició mi mejilla.
-Gracias... Por saber siempre que hacer...- sonreí y la abracé, era mentira, no siempre sabía que hacer. Pero lo que sí pretendía siempre era tratar de resolver los pequeños malos entendidos que hubiese, porque una relación se basa en la comunicación h lo que no podíamos hacer era enfadarnos e ignorar lo que de verdad nos nace, el morirnos por abrazarla de nuevo, el desear que te entienda... Era básicamente lo que me hacía actuar, porque no podía saber que estaba enfadada y no tratar de ponerle una sonrisa de nuevo en la boca, y supongo que eso es lo que viene acompañado del amor, el querer ver a la otra persona siempre lo más feliz posible y contribuir tú con ello...
No vale la pena una relación donde sólo se mira por una parte, como ya os he dicho el amor es una balanza que tiene que estar siempre equilibrada, y estaba claro que Malú era mi mejor equilibrio...
He podido subir este capítulo gracias a @ELV_historia que ha escrito la parte que veis en negrita porque yo me atasqué y no sabía como salir de ahí. De verdad muchisimas muchísimas gracias!!!!! ❤️❤️❤️❤️
Y mil gracias a todas vosotras por seguir al pendiente de esta historia!!! Millones de besos siempre agradecida!!! ❤️❤️🙏🏻🙏🏻

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