Abrí el whatsapp y leí lo que me había puesto mi vecina:
"Todavía estoy pensando que hacer contigo... Como me traes hasta mi casa? No te acuerdas de que no podías hacer esfuerzos? Bueno ya te echaré la bronca luego, tengo tu chaqueta, también he visto que me has devuelto las sábanas, y has traído la foto y las cosas que llevé ayer... La verdad cuando me he despertado me he quedado flipadísima, luego he recordado que tengo un vecino cabezota y me he empezado a reír... Muchas gracias de verdad y buenos días. Hoy no voy a estar por aquí, pero si necesitas algo llámame. Besos." No pude evitar sonreír, ya tenía una bronca segura... Le respondí:
"Buenos días vecina, no te preocupes tampoco pesabas tanto. La verdad anoche pensé en despertarte pero es que estabas muy dormida, fíjate si estabas dormida que me dejaste recoger la mesa a mí solo... Bueno te dejé algo de tiempo para que te despertases pero como seguías dormida te llevé a tu habitación. No me merezco ninguna bronca, te di la oportunidad de que te despertases. Que lo pases bien hoy. Besos" intenté que funcionase como excusa pero no me iba a valer conociéndola. Subí a vestirme, tenía que pasarme por las oficinas. Estaba claro que el día se me iba a hacer eterno, tendría que hacer algo para tratar de amenizarlo. Mientras iba de camino al trabajo, me llamó Christian por teléfono.
-Buenas! Que tal?- le respondí, el me dijo que no se me olvidase mañana ir a recogerle, desde que se me olvidó ir a por él cuando se vino para México, y estuvo más de dos horas esperándome. Me lo recuerda cada vez que viaja, le dije que no se preocupase, le pregunté también que tal le iba en el trabajo, me dijo que él había acabado ya las grabaciones, puesto que interpretaba a un personaje secundario. Vamos que se venía a Madrid por un tiempo, la verdad me agradaba que viniese, él tenía familia por aquí, y no estaba bien que estuviera tanto tiempo fuera.
Estuvimos un rato hablando, y le dije que aquí ya era hora de comer, y nos despedimos. Mientras preparaba la comida me di cuenta de que mañana tenía que ir a hacer la compra, iría antes de que viniese Christian. Después de comer me puse a trabajar, supervisando algunos proyectos de mis compañeros, tampoco requería mucho esfuerzo, sólo bastaba con hacer pequeñas anotaciones. Sobre las seis de la tarde decidí salir a dar un paseo, la casa me aburría y no me gustaba aburrirme. Inconscientemente caminé hasta el parque en el que estuve ayer con Malú, hoy el atardecer no era tan maravilloso, ni el cielo tenía ese color tan mágico ni estaba ella con sus tres perros. Sonreí y seguí paseando por el parque, en la zona que estuvimos ayer casi solo había gente con su mascota, luego por otra zona del parque, supongo que la zona infantil estaba llena de niños jugando, a mí me encantaban los niños, muchas veces había pensado en formar una familia con Elena, pero ella nunca había querido y ahora se lo agradecía. Seguí andando y descubrí una zona, en la que no había nadie, ni una sola persona, pero que quizás era la mejor zona del parque para ver atardecer. Me apoyé sobre un árbol y esperé a que el sol se escondiera del todo, después de esto puse camino hacia mi casa. De camino a casa miré el móvil, me sorprendió el hecho de que Elena no me hubiese puesto nada, también me sorprendió cuando entré a Twitter, la cantidad de interacciones que tenía, yo la verdad era bastante torpe para estas cosas, luego en casa lo miraría mejor. Llegué a casa y mientras cenaba miré el Twitter, al parecer Elena había dicho en alguna entrevista que estaba pasando por un mal momento sentimental, y los seguidores de Elena la tomaron en mi contra, la verdad no entendía porque se ponían en mi contra, yo no era ni famoso ni iba a pretender serlo, ignoré todas las menciones ofensivas y seguí cotilleando por la red social. Al parecer Elena había hecho esa declaración cuando la vieron a solas con otro chico, como no mucho más reconocido que ella en el ámbito profesional... Y dijo que: "Estoy pasando por una mala situación sentimental, Carlos sólo es un amigo que me está ayudando en este momento." Me sentaba mal la verdad, ya no era la posibilidad de que me estuviera engañando, que por las fotos que salían era lo más probable, lo que me sentaba mal es que se hiciera la víctima, siempre lo había hecho así... Creo que lo que menos me importaba era si me engañaba o no, ella ya lo había demostrado todo, había demostrado su preferencia y estaba claro que no era yo, por mí como si el tal Carlos se quiere casar con ella... Total esto ya sólo iba para una dirección, mientras ella sabe de sobra lo de mis pesadillas, y que vuelven cuando algo está mal, prefiere estar con Carlos que escribir un whatsapp para preguntar por mi estado, lo mismo que con lo del golpe, las veces que me ha preguntado ha sido porque he llamado yo para hablar con ella.
Me subí a la habitación, no iba a ser capaz de dormir, así que me salí a la terraza que tenía en la habitación. Me encantaba ver la luna y las estrellas, en Madrid eso a veces es imposible pero igual seguía intentándolo, esta costumbre la había heredado de mi madre, ella siempre me decía que no hay nada más maravilloso que el cielo, que por muchas veces que lo mirases nunca veías nada igual y que eso mismo pasaba con la vida que ningún momento es igual a otro, las oportunidades son como las estrellas que aunque no estén en el mismo lugar siempre están y la vida entera como la luna, que por muy oscura que sea a veces siempre hay luna y por muy difícil que sea la situación siempre va a haber salida. Aunque cuando me lo decía yo era muy pequeño, con el tiempo había valorado todas y cada una de las palabras que recordaba, tanto de ella como de mi padre. Me apoyé en la barandilla, y seguí mirando el cielo, se avecinaba un invierno frío, se notaba y eso que sólo estábamos a octubre... Me froté los brazos para darles calor, al hacerlo la cadena que me había regalado Malú se movió, lo cogí y no pude evitar sonreír. Después de otro rato me volví a frotar los brazos, escuché una risa y miré al frente, me di cuenta de que la terraza de la habitación de Malú estaba enfrente de la mía, y ella había sido la que se había reído de mi...
-Buenas noches vecina.- le dije con una sonrisa, ella sonrió y me dijo:
-Buenas noches vecino, tienes frío? Le puedo dejar una chaqueta.- sonreí, ella llevaba puesta mi chaqueta, le quedaba bastante grande pero aún así le quedaba bien.
-Yo nunca tengo frío.- le dije sonriendo, ella negó con la cabeza y me dijo:
-Quizás esta chaqueta le valga, mañana prometo lavarla y dejártela para que no salgas en manga corta a la terraza.- sonreí, ella y su manía de hacerme cambiar de humor...
-Tranquila vecina no tenga prisa. Que tal tu día?- le pregunté, ella sonrió y me dijo:
-Muy bien, mi madre casi no me deja volver a traerme la foto y me ha obligado a prometerle que le voy a hacer una copia.- sonreí y le dije:
-Me alegro de que lo hayas pasado bien, si quieres te ayudo con lo de la copia.- negó con la cabeza y me respondió:
-Tranquilo, creo que le las apañaré, que tal tú?- sonreí y le respondí:
-Bien, me he aburrido pero no demasiado.- ella sonrió y me dijo:
-Diego me voy a dormir, buenas noches que descanses.- sonreí y le dije:
-Buenas noches Malú, que descanses y mucha suerte para mañana, no se me ha olvidado que sale tu disco.- ella sonrió, hizo el gesto de los cuernos y se fue para dentro. Me fui yo también y me acosté, era impresionante como había cambiado de humor en menos de media hora... Me acosté feliz, mañana venía mi amigo, por lo menos no iba a estar tanto tiempo solo.
A la mañana siguiente me levanté temprano, después de desayunar, ducharme, tomarme las medicinas y aplicarme la crema, decidí salir a comprar, ya me podía mover con facilidad aunque las molestias seguían, hice la compra sin mucha dificultad, lo que menos me gustaba de Madrid era los atascos, pero no quedaba otra... Mientras estaba en uno puse la radio, estaban en anuncios, después de la publicidad anunciaron que hoy salía a la venta el nuevo disco de Malú, y pusieron el single "A prueba de ti", no lo había escuchado antes pero la verdad la canción me gustaba, transmitía energía y ganas de vivir y sobre todo el mensaje de la canción me parecía muy adecuado para mi momento ahora mismo, sonreí y seguí con el trayecto hacia mi casa. Cuando llegué a casa me llamaron, los que iban a comprar el piso, se echaron atrás, bueno ya otro lo compraría, revisé también algunos proyectos que me habían mandado mis compañeros y terminé de hacer algunas cosas de la casa. Sobre las 4 de la tarde salí para el aeropuerto, Christian llegaba sobre las 5, cuando llegó, recogió su maleta y fuimos hacia el coche,
-Diego dame las llaves que conduzco yo.- le miré, estaba loco si se pensaba que le iba a dejar conducir...
-Diego vamos no me hagas que te las quites, tú no debes conducir por lo de tu golpe.- sonreí y le dije:
-Como te piensas que he venido?- él sonriendo me dijo:
-No me importa como hayas venido, me importa como nos vamos.- bufé y le pasé las llaves, el sonriendo me dijo:
-Tampoco te pongas así, no te lo voy a romper.- le miré y apuntándole con el dedo le dije:
-Más te vale!- se empezó a reír, no pude evitar unirme a él. Mientras le iba indicando el camino le pregunté:
-Que tal el trabajo?- él me respondió:
-Bien, ya he finalizado ese proyecto, ahora me gustaría encontrar algo por aquí, la verdad extraño a mi familia, y sobre todo la comida de mi madre.- reí, él era un desastre en la cocina...
-Bueno pues sabes de sobra que si te puedo ser de ayuda en algo, sólo tienes que decírmelo.- él asintió y como quien no quería la cosa me preguntó:
-Oye Diego has vuelto a hablar con Mónica?- lo miré serio y le respondí:
-No...- me miró de reojo y me dijo:
-Diego es tu única familia, creo que ahora que te vas a quedar en Madrid deberías tratar de arreglarlo, al fin de todo sois primos...- lo miré, quizás llevaba razón... La última vez que hablé con ella fue semanas antes de irme a México, terminamos discutiendo porque ella me aconsejó que no me fuera, la verdad ese día me comporté como un verdadero idiota... Le dije cosas de las que ahora me arrepentía y mucho... Mi prima Mónica estaba casada y tenía un hijo, Sergio, era un pequeño de 3 años adorable al que quería con locura... Miré a mi amigo y le dije:
-Llevas razón, voy a llamarla... En el fondo llevaba razón...- Christian me miró sonriente y me dijo:
-Eso se merece celebrarlo no?- él y su manía de celebrar todo, si algo salía mal decía que había que celebrarlo porque la alegría atrae a más alegría y si salía bien había que celebrarlo porque había salido bien. Sonreí y le dije:
-No voy a celebrar nada por ahora, pero un día podemos ir a cenar todos juntos.- bufó y me dijo:
-Me voy a buscar un nuevo amigo que si quiera celebrar cosas ehh!- sonreí y seguimos el trayecto hasta la casa. Llegamos y me dijo:
-Te has buscado un buen sitio eh! Bonita casa... Cuando voy a ver a tu vecinita?- sonreí y le dije:
-Christian tu habitación está arriba a la izquierda.- se empezó a reír y me dijo:
-Vale tampoco hacia falta ser tan directo... Pero venga dime como es!- negué con la cabeza, no le iba a decir nada... Mientras me dirigía hacia la cocina él me siguió y me iba diciendo:
-Venga Diego dime como es! Que pasa te da miedo decirme que es la típica vecina que te trae bizcochos? O que es la típica vecina anciana que te pellizca los mofletes como si fuera un cangrejo?- al oírle decir todas esas tonterías no pude evitar empezar a reírme, debía parar pronto si no quería que me doliese el lado, pero no podía... Al coger aire para calmarme puse mala cara y él me dijo:
-Eso te pasa por malvado, venga dime algo... A ver cómo se llama? Te ha traído algún bizcocho? Que edad tiene?- levanté las manos y dije:
-Para, para, para, a ver no sé como sé llama, no me ha traído bizcocho ni sé que edad tiene.- me miró raro y me dijo:
-Pero me dijiste que te había caído bien, y que te ayudó cuando... Ya sabes.- asentí y él me miró más raro aún todavía.
-Bueno si sé como se llama.- le dije, lo acababa de recordar, ella me dijo su nombre completo, le iba a decir ese, porque era obvio que si le decía que se llamaba Malú iba a saber quién era...
-Venga dime pues!- me reí, más flojito que antes, se le había pegado bastante el acento mexicano. Me puso mala cara y yo le dije:
-A ver creo que se llama María Lucía.- juro por dios que me hubiese encantado grabar su cara... Al cabo de unos segundos me dijo:
-Ese nombre muy juvenil no parece... Que venganza le hicieron a la pobre mujer.- sonreí y asentí, estaba muy perdido y eso me encantaba...
Al parecer se olvidó del tema de mi vecina por un rato, me estuvo contando sobre su trabajo, y más o menos le expliqué mi situación ahora mismo, no me preguntó por Elena ni me contó nada de ella, yo sabía que él trabajaba en el mismo lugar que ella, en sitios distintos pero se veían a diario. Mientras estábamos cenando, le noté muy pensativo y le dije:
-Christian qué te pasa? Se te ha olvidado tu única neurona en el avión?- me miró, me puso mala cara y me tiró un trozo pan que logré esquivar, después de un rato me dijo:
-Gilipollas...- lo miré y le dije:
-No venga Christian qué te pasa? Tú no sueles pensar mucho y... Bueno y hasta hace un rato estabas muy pensativo.- me miró y mientras se rascaba la nuca me dijo:
-A ver no sé si debería contarte esto, pero es que creo que es justo que lo sepas...- lo miré serio y le dije:
-Christian qué es lo que me tienes que contar?- me miró durante unos segundos y dijo:
-A ver, te acuerdas la última vez que hablaste con tu prima? Pues es que Elena estuvo antes hablando con ella... Yo creo que tú y tu prima no discutisteis de casualidad, sé que quizás suene raro, pero creo que ella le dijo algo a Mónica y eso fue lo que hizo que te empezara a decir que eras un sinvergüenza, un desagradecido...- lo miré, no me lo podía creer... Ahora estaba súper perdido, no entendía nada, pero a la vez todo cobraba sentido. Cuando vi a Mónica la última vez había estado bastante distante, tanto que me ponía nervioso, y terminamos discutiendo... Después de discutir con ella, estuve bastante deprimido, era mi única familia, ella y su hijo, y yo había discutido con ella... Fue Elena la que me dijo que mi prima siempre había intentado separarnos, ellas dos nunca se llevaron bien, y yo como un idiota decidí hacerle caso...
-Pero Christian, cómo sabes que ella estuvo antes? Y por qué no me lo dijiste antes?- le pregunté.
-A ver me enteré por casualidad, iba para casa de mis padres cuando la vi salir del edificio de tu prima, pensé que detrás ibas tú... Pero luego cuando te llamé esa misma tarde y me dijiste que ibas a ver a tu prima, ya supe que no ibas cuando vi a Elena. No te lo he dicho antes porque pensé que lo sabrías, pero cuando hoy me has dicho que ibas a llamarla, no sé me he vuelto a acordar... Ahora que Elena parece ser que no forma parte de tu vida, creo que lo que deberías hacer es recuperar el contacto con tu prima...- lo miré, llevaba razón... Había perdido el tiempo, haciendo el idiota, y descuidé a lo único que tenía... Aunque mi prima estuviera casada y tuviera su propia familia no tengo duda ninguna de que ella me seguía apoyando. Al fin y al cabo habíamos crecido juntos, ella fue mi única amiga durante bastantes años...
-Gracias por contarme esto, ahora que miró atrás desde otra perspectiva creo que he sido un idiota por encima de mis posibilidades...- él me miró y asintió con la cabeza, continuamos cenando en una animada charla, se fue a la cama pronto, porque me dijo que la noche de antes se había ido de fiesta para no dormir y así no tener que aguantar el jet lag. Esas eran las ideas de Christian...
Solo eran las 21:30 cuando se fue para la habitación. Puse la tele pero la verdad es que me aburría, me subí a mi habitación, pensé en si debía llamar a mi prima, ahora que sabía que quizás habíamos discutido por un mal entendido me sentía peor... Me salí a la terraza, necesitaba pensar... Esta vez sí cogí una chaqueta, me apoyé en la barandilla y busqué en el teléfono su nombre, estaba indeciso sobre si pulsar o no... Me vino a la mente una frase que me escribió Malú en el papel en el que había anotado su número de teléfono la noche que nos conocimos, ponía: "no lo pienses y hazlo", sonreí y pulsé sobre el nombre de mi prima. Estaba bastante nervioso, no parecía que fueran a contestar, cuando me disponía a bajar el móvil respondió...
-Diego? Eres tú?- en su voz se notaba la sorpresa, suspiré y le dije:
-Prima he vuelto a Madrid, bueno en realidad llevo aquí una semana...- no se oía nada, un silencio bastante incómodo...
-Te llamaba porque me gustaría que nos viéramos y hablásemos, sé que la cagué hace ocho meses... Sólo me gustaría intentar arreglarlo...- ella suspiró y me dijo:
-Diego sabes de sobra que te quiero un montón, pero no quiero tener problemas con Elena, ella y yo nunca nos hemos llevado bien, y tú parece ser que no ves las cosas como son sino como ella te lo cuenta.- resoplé, llevaba razón pero eso era antes, ahora ya no...
-Mónica de eso quería hablar también contigo, me he venido sin ella...- un grito de sorpresa me hizo separar ligeramente el teléfono de mi oreja.
-Queeeeee?-sonreí y le dije:
-Cuidado prima que me dejas sordo.- ella soltó una risita y me dijo:
-Como es que te has venido sin ella? Diego antes no te dejaba ir ni a por el pan a ti solo, como has conseguido que te deje venir?- suspiré y le dije:
-Cuestión de prioridades prima, creo que ya no pensamos igual en esta relación...- me daba pena admitirlo, pero era la realidad.
-No te voy a decir que lo siento porque no es verdad.- sonreí y le dije:
-Si quieres te lo cuento todo mañana, y te enseño de paso mi nueva casa.- otra exclamación ensordecedora llegó hasta mi oído... Si había algo que entusiasmase a mi prima era ver casas y diseñar vestidos, los que hacía la verdad eran maravillosos.
-Venga vale, dime la dirección y mañana voy a verte.- sonreí y le di la dirección, antes de que me colgara le dije:
-Oye Mónica, me podrías hacer un favor?- ella me respondió rápidamente:
-Claro, dime.- yo sonreí y le dije:
-Te podrías traer a Sergio?- ella me respondió alegremente:
-Por supuesto que lo llevo, quizás te lleve también alguna sorpresita...- me dejó intrigado porque me colgó rápidamente, sin darme tiempo a preguntarle por la sorpresa. Me guardé el teléfono en la chaqueta y me puse a mirar el cielo con una gran sonrisa, mañana iba a ver a mi prima y a mi sobrino... Estaba feliz, muy feliz... Después de un rato en la terraza, miré la hora del móvil eran las 11 de la noche, había estado cerca de una hora en la terraza... Me pasé para dentro riéndome de mi mismo... Me metí en la cama y cuando me disponía a apagar la luz, vibró el móvil, era un whatsapp, miré de quién y no pude evitar sonreír... Siempre conseguía hacerme sonreír, me encantaba eso de ella...
No hay comentarios:
Publicar un comentario