A las cuatro menos diez me fui para mi casa, para esperar a los de la mudanza. Ella me dijo que luego vendría a ayudarme, yo le insistí en que no hacia falta pero fue inútil.
No tardaron más de 15 minutos en dejarme todas las cosas, yo les dije las que debían subir arriba y las que no. Cuando se fueron me puse a colocar alguna cosas, tampoco tenía tantas, mi piso era bastante pequeño... Me iba a costar llenar la casa... En lo que estaba en la cocina sonó el timbre, me agradecí a mi mismo por haber empezado en la planta de abajo y no tener que bajar las escaleras, cuando abrí vi a una Malú sonriente, gracias a dios lo de mi pesadilla no la hacía que me mirara con lástima... Era la primera persona que me había tratado de ayudar después de una de mis pesadillas, y no me había llamado la atención por seguir soñando con algo que pasó hace tanto tiempo...
-Pasa.- le dije mientras abría la puerta, ella pasó y me siguió hasta donde yo estaba y me ayudo a colocar casi todas las cosas de la casa.
-Muchas gracias por tu ayuda de verdad.- dije, habíamos acabado bastante pronto...
-Diego no me lo agradezcas, no tenía nada mejor que hacer te lo aseguro.-me dijo, la miré agradecido me asombraba su calidez como persona y la cercanía con que trataba a la gente, aún siendo famosa, seguía siendo cariñosa con la gente...
-Malú, mañana te devuelvo tus sábanas, los vasos y las demás cosas ya las tengo lavadas, te los puedes llevar si quieres.- le dije mientras sonreía, ella negando con la cabeza y sonriente dijo de manera irónica:
-Si porque es que en mi casa vive tanta gente que seguramente no tenga vasos para todos...- sonreí me había hecho gracia...
-La verdad es que no quiero que ninguno de tus inquilinos venga a reclamarme los vasos, sobre todo si son como Danka, bueno a Danka sí la dejaría.-le dije sonriente, ella empezó a reír, os juro que era el sonido más bonito que se podía escuchar.
-Que vas a hacer en lo que te queda de tarde?-me preguntó cuando se calmó de su anterior ataque risa.
-No tengo nada pensado, pero me apetece salir... Como no salga voy a cogerle asco a la casa!-dije ella me miró y me dijo mientras me apuntaba con el dedo.
-Sales con una condición, ten mucho cuidado, abrígate y vuelve antes de que se valla el sol!-sonreí eso no era una condición, eran tres así que le dije:
-Eso es más de una ehh! Pero venga te hago caso, tengo que aprovechar que mi vecina me deja salir!- me miró sonriente y añadió:
-Más te vale hacerme caso, yo me tengo que ir pero te vienes a cenar no?- la miré, se me ocurrió una idea y le dije:
-Tengo una idea Malú, como yo tengo que volver antes de que se esconda el sol y seguramente tu tienes un montón de cosas que hacer, hago yo la cena.-me miró, supe que iba a decir que no, pero me adelante y le dije:
-Te prometo que si me duele llamo al Telepizza.- ella sonrió y me dijo:
-Venga vale, tendré que confiar en la magia de Telepizza.- la miré y me hice el ofendido, ella empezó a reír y yo tuve que sonreír y decirle:
-Quizás te sorprenda y todo...- me miró y sonriendo me dijo:
-Si me sorprendes prometo no decírtelo, bueno ahora me voy que cuanto antes valla antes acabo, hasta luego Diego.
-Hasta luego Malú.- y dicho esto se fue, subí arriba, cogí la chaqueta que me puse antes y salí a la calle, mientras paseaba sólo pensaba, me apetecía correr pero no podía, en eso mi móvil vibro en el bolsillo. Lo saque y vi que me estaban llamando lo cogí, era Christian me llamaba para preguntar como estaba y eso, me vi obligado a contarle que había vuelto a tener una pesadilla, él sabía toda la historia y me dijo que no me preocupase que sería por el estrés de no poder moverme demasiado, le dije que sería eso lo más seguro y nos despedimos. Llamé a Elena y asombrosamente me contestó el teléfono, me puso la excusa de que ayer se le había hecho tarde y cuando se dio cuenta aquí era muy tarde, no quise discutirle su excusa... Me preguntó por mi estado, le dije que ya estaba mejor y ella me dijo que no entendía porque me quería quedar a vivir en Madrid, yo le dije que eso lo tendríamos que hablar en persona, que si quería venir podría venir aquí pero que yo ahora mismo no podía ir, no hasta que me recuperase del todo...
Volví a casa cuando estaba atardeciendo, me duché, me puse ropa algo más cómoda y me fui para la cocina. Pensé que podía preparar, fui mirando los muebles, le puse un whatsapp a Malú preguntándole que cenaba normalmente, no quería hacer mucha cena y que luego ella sólo cenase una pequeña porción, siempre me pasaba eso con Elena...
Me respondió que ella era de buen comer que lo que pusiera le venía bien, dejé el móvil y me puse a cocinar. Lo que antes me llevaba cinco minutos hacer ahora lo hacía en 10 minutos pero lo importante es que lo podía hacer. Sonó el timbre, salí de la cocina y abrí la puerta, era Malú, yo sabía que venía a ayudarme así que le dije:
-Ya está todo casi listo, ve a cambiarte y término con todo.- ella intento reclamarme pero no la dejé y cogiéndola por los hombros la lleve hasta su puerta mientras ella reía.
Volví a la cocina y terminé con la cena, había hecho pescado al horno con verduras. Cuando lo puse sobre la mesa el timbre volvió a sonar, fui a abrirle la puerta y la vi, se había cambiado y se había puesto ropa más cómoda, la deje pasar y nada más entrar en la cocina me dijo:
-Que bien huele!-yo sonriente le dije:
-Si parece que me ha salido bien, no he prendido fuego a nada!- nos sentamos y empezamos a cenar, creo que me dijo por lo menos tres veces que estaba muy bueno yo solo le sonreía, hablamos de todo un poco, me preguntó que tal el paseo y yo a ella que tal el trabajo, me dijo que estaba todo a punto para que saliese su disco y se la veía muy ilusionada, le dije que tendría que ir a comprar uno y ella me dijo:
-No hace falta que compres uno, creo que te puedo regalar alguno, tengo enchufe.- yo la miré sonriendo y le dije:
-Yo lo compro y tú me lo firmas.- me miró y dándose por vencida me dijo:
-Si así lo quieres...- le sonreí y seguimos con la cena en una amena conversación. Cuando terminamos de cenar recogimos la cocina entre los dos, ella quería hacerlo sola pero no la dejé, y me tomé la medicina otra vez. Ella cuando me vio tomarme las pastillas me preguntó:
-Diego te has puesto la crema?- mierda, siempre se me olvidaba o la olvidaba yo a propósito...? Negué con la cabeza y dije:
-No te preocupes luego me la pongo.- ella negando con la cabeza me dijo:
-No te preocupes que te la pongo yo.- iba a replicar algo pero su mirada no me dejó, subí a por la crema y ella me siguió, cogió la crema y yo me quite la camiseta, que esta a ser más ancha que la de esta mañana salió mejor, y me tumbe en la cama. Ella se puso de rodillas sobre el colchón y empezó con su masaje, la verdad se le daba bien, por lo menos no me dolía... Y a mí me gustaba más que me lo diera ella... Sí, quizá estaba feo admitirlo, pero sus manos sobre mí... Era indescriptible, se sentía demasiado bien. A ella tampoco parecía disgustarle, mientras me daba el masaje, se quedó embobada mirándome, yo al ver que paró el movimiento levanté la vista y os juro que la vi mordiéndose el labio inferior y absorta mirándome, no pude evitar sonreír, su gesto mordiéndose el labio la hacía tan tan tan deseable, me daban ganas de... Me reproché mentalmente por estar pensando así, ella sólo lo hacía por ayudarme, vale que se hubiese quedado mirándome, yo no debía pensar así, tenía novia... Ella al darse cuenta de que se había quedado embobada y que yo la estaba mirando, apartó rápidamente la vista y se puso ligeramente colorada, yo aparté la vista y reí por su reacción, ella también río y haciendo como si no pasará nada la miré y dije:
-Gracias.- ella mientras seguía con su masaje me dijo:
-No tienes que darme las gracias por nada Diego.- yo sonreí, ella seguía concentrada en el masaje.
-Sí que te tengo que dar las gracias Malú, has conseguido lo que alguien nunca había conseguido en mí.- ella me miró y me preguntó:
-El qué?- sin pensármelo dos veces le dije:
-Has conseguido que después de lo de esta tarde siga teniendo ganas de vivir, normalmente cuando me pasa me pego dos o tres días en modo ermitaño...- ella sonriente me dijo:
-Diego estoy aquí para lo que necesites, igual que creo que tu también me ayudarías si yo lo necesitase.- yo la ayudaría en todo lo que necesitase, la miré agradecido ella me devolvió la mirada y término con el masaje.
Estuvimos un rato viendo la tele en el salón y ella dijo:
-Diego yo me voy que mañana tengo que ir temprano a trabajar, empezamos con la promoción del CD.- le sonreí y le dije:
-Mucha suerte con todo, aunque estoy seguro de que no la necesitarás.- nos despedimos y ella se fue a su casa, yo me quedé viendo la tele, pero en verdad me aburría no había nada en condiciones...
Me subí a la habitación y me metí en la cama. Sólo hacia un día que la conocía pero estaba seguro que era una de las mejores cosas que me había pasado en mi vida...
Miré el teléfono, mi amigo Christian me había vuelto a preguntar que tal estaba, le contesté que muy bien que ya podía cocinar y todo... Mientras hablaba con Christian me llegó un whatsapp de Elena, decía:
"Diego en noviembre tengo libre, si quieres puedo ir para allá y arreglamos esto." Ahora a lo nuestro se le llama "esto"... En noviembre... Estábamos todavía a principios de octubre, yo le puse:
"Por mí bien... Así tendremos tiempo para pensar antes de vernos. Buenas noches te quiero." Era un gran paso que ella quisiera venir a intentar arreglarlo, yo la quería pero el gran cambio que dio cuando nos fuimos estaba haciendo que ya no me pareciese la misma persona... Dejé el móvil en la mesita de noche y me acosté, era increíble como el olor de las sábanas consiguió sacarme una sonrisa... Me calmaba y me pude dormir sin ninguna pesadilla por medio.
A la mañana siguiente desperté temprano, yo siempre solía madrugar, me gustaba aprovechar el día. Bajé a desayunar y mientras lo hacía miré las noticas desde el móvil, nada nuevo que destacar. Me duché y como todo un señor fui capaz de ponerme yo solo la crema, algún día tenía que hacerlo y viendo lo que pasó la noche anterior no quería jugar mucho con fuego, pero se lo tenía que contar, cogí el móvil y para no interrumpirla si estaba en algo importante le puse un whatsapp
"Buenos días señorita!! Tengo que darle una buena noticia, aquí su torpe vecino ha sido capaz de ponerse la crema él solo! Yo creo que se merece una felicitación!" Le di a enviar y me puse a recoger el baño y todas las cosas que pudieran haber por medio, cuando estaba mucho tiempo en casa me daba por recoger cosas o intentar hacer alguna chapuza... Era mejor que no estuviera mucho tiempo, nada salía como lo imaginaba y siempre me tardaba más de lo que debía...
Mientras estaba poniendo la lavadora, me pitó el móvil, era un whatsapp lo abrí y vi la pantalla llena de emoticonos de palmas y de la gitana que baila seguido de un texto en el que ponía:
"Tendré que felicitar a mi vecino cuando le vea, y preguntarle qué que tal ha dormido." Sonreí seguía con la broma que yo había empezado, le puse:
"Su vecino seguramente haya tenido una buena maestra para poder ponerse la crema él solo con lo torpe que es." Me respondió al momento:
"Es un buen aprendiz, y que tal habrá dormido?" Sonreí, así que era buen aprendiz, le puse un trocito de su conocida canción:
"Me has enseñado tú, tú has sido mi maestra..." Su respuesta no tardó en llegar:
"Por su buen humor se podría deducir que bastante bien." La verdad había dormido muy bien, le puse:
"Valdrías para detective vecina... Y que tal le está yendo a mi vecina en su promoción?" Su respuesta no tardó en llegar:
"Me gusta más cantar que hacer de detective... La promoción bastante bien, te tengo que dejar me esperan algunas entrevistas todavía por hoy. Hasta luego, besos." Sonreí, le contesté:
"Mucha suerte con eso. Besos." Y volví a mis tareas del hogar. Cuando terminé de revisar toda la casa, mirar si había alguna mancha por algún lado o algo, todavía eran las 12 de la mañana, decidí que saldría a pasear un rato, los alrededores eran tranquilos y bonitos. Me vestí con unos vaqueros, una camisa, porque eran más fáciles de quitar que las camisetas, y mis converse. Salí a dar un paseo, sobre la una más o menos volví para casa y me puse a hacerme la comida. La verdad me aburría mucho, no tenía nada que hacer... Y Malú no estaba, me agradaba su compañía, era divertido pasar tiempo con ella. Ahora con lo de la promoción de su CD la vería más bien poco, tendría que buscarme algo que hacer si no quería acabar medio loco...
Después de comer y tomarme otra vez mis medicinas, decidí que iba a terminar de arreglar todo lo del piso para venderlo cuanto antes, no es que me hiciera falta el dinero, pero si no lo iba a usar para que lo quería? Con unas cuantas llamadas ya lo tenía casi todo arreglado.
Me llegó un whatsapp era de Christian, ponía:
"Buenas hermano, como te sientes? Estás bien? Has vuelto a tener alguna pesadilla? Puedo irme para allá en el próximo avión. Si necesitas algo sabes de sobra que puedes pedírmelo, ya no estas sólo hermano, ahora me tienes a mí, el mejor amigo del mundo." La verdad sí que era el mejor amigo del mundo, desde que se enteró de mi historia siempre me había ayudado, sonriendo le respondí:
"Christian no te preocupes, estoy bien, se que pensarás que no puedo estar bien después de la pesadilla, asombrosamente lo estoy. No te preocupes de verdad, estoy perfectamente, y muchas gracias Christian por todo. Si te quieres venir, tengo una habitación libre. La verdad es que no se que hacer con tanto tiempo libre, me aburro muchísimo." Su respuesta no tardó en llegar:
"Quizás un día de estos te haga una visitilla, me gustaría ver tu casa, y a la vecina a la que salvaste." La verdad me gustaría que viniese, le puse:
"Quieres ver mi casa, a mi vecina, pero a mi no? Jajaja. Puedes venir cuando tu quieras." Él me respondió:
"Lo tengo en cuenta, voy a tratar de ir lo más pronto posible. Me voy a trabajar, adiós hermano."
El resto del día transcurrió aburrido, muy aburrido. A eso de las 8 de la tarde sonó mi timbre, me sorprendí de que llamasen, fui a abrir y me quedé sorprendido al verla en la puerta, se la veía cansada pero aún mantenía su incansable sonrisa.
-Buenas tardes Diego! Sólo me pasaba para ver que tal estás?.- me dijo mientras yo la invitaba a pasar.
-Estoy bien, ya me apaño perfectamente con casi todo. Lo que pasa es que me aburro un montón.- dije, lo último resoplando.
-Me alego que estés bien, pero lo del aburrimiento se puede arreglar, si quieres te traigo algunas películas para que puedas ver o algo.- me dijo, yo le sonreí y la invite a sentarse, estábamos los dos sentados en el sofá cuando le dije:
-Bueno y que tal tu día?- se sorprendió de que le preguntará por su día y sonriente me dijo:
-Ha estado muy bien la verdad, vengo cansada pero feliz.- le devolví la sonrisa y le dije:
-Venga para que no tengas que cocinar, te invito yo a cenar.- me sonrió y me dijo:
-Me vas a mal acostumbrar eh!- sonreí y le dije:
-Venga en lo que yo preparo la cena ve a ponerte ropa cómoda.- asintió y se fue, me puse a hacer la cena de mejor humor del que había estado en toda la tarde. Al rato llegó Malú, aún con el pelo húmedo, intento ayudarme pero no la dejé le dije que se sentase que yo no había hecho nada en todo el día.
-Te debo una cena.- me dijo, la miré y negué con la cabeza, esta chica era muy cabezota cuando se lo proponía...
-No te preocupes, un día llamamos al Telepizza y listo.- ella sonrió.
Nos pusimos a cenar en una alegre conversación, le dije:
-Hoy me ha dicho mi amigo Christian que le gustaría venir a ver mi nueva casa, y a la vecina a la que ayudé, obviamente no sabe que eres tú.- ella sonriente me dijo:
-Y a ti no te quiere ver?- me encogí de hombros y dije:
-Se que en el fondo está preocupado por mi, pero pone cualquier excusa antes de decirme voy a verte.- ella me dijo:
-Y por qué está preocupado? Por lo del golpe? Es que te ha vuelto a doler?- negué con la cabeza y le dije:
-Sabe que tuve una pesadilla y no se cree que esté bien, lo del golpe ya casi no me duele sólo en algunos movimientos. He tratado de convencerle pero no se cree que después del sueño esté bien, él sabe de sobra que siempre pasan de dos a tres días como mínimo para que todo vuelva a ser normal.- ella me miró con una mirada de preocupación y lástima, no me gustaba que me mirase así, no podía soportar más la lástima de nadie.
-Malú, no me mires así... Por favor...- ella dijo rápidamente:
-Diego y por qué antes, digo cuando tenías esos sueños tardabas tanto en volver a la normalidad?- me encogí de hombros, no lo sabía...
-No lo sé, quizás nadie me había abrazado, o dicho que no era mi culpa soñar esas cosas... Pero lo que sí sé es que gracias a ti esta vez ha sido más fácil.- me miró y dijo:
-Diego prométeme algo.- la miré y pregunté:
-El qué?- ella me miró muy sería y me dijo:
-Que si vuelves a tener una pesadilla o me llamas o vas corriendo hasta mi casa.- no entendía por qué me pedía eso, pero le dije:
-Vale te lo prometo, pero por qué?-me miró confusa y dijo:
-Por qué que?- yo le dije:
-Por qué quieres que te avise?- me miró y como si fuera la cosa más obvia del mundo me dijo:
-Para ayudarte, dices que gracias a mi esta vez ha pasado antes, yo te quiero ayudar a que pase antes.- la miré y pregunté:
-Por qué no hay más personas cómo tú?- ella sonriente dijo:
-Porque soy única.- me hizo reír por la carita que puso.
Terminamos de cenar y recoger todo y fuimos al salón, pusimos la tele y seguimos hablando de todo un poco. Me estaba dando cuenta de que le costaba mantenerse despierta, me causaba risa ver como luchaba contra el sueño... Como me vio sonreír me dijo:
-De que te ríes?- yo la miré y poniendo mi mejor expresión de tipo serio le dije:
-No me estaba riendo.- ella sonriendo me dijo:
-Diego dime de que te reías.- yo seguía intentando mantenerme serio, ella me miraba esperando mi respuesta y se le escapó un bostezo, no pude más empecé a reírme, no tuve que haberlo hecho, me encogí un poco por el dolor, una de dos o ya me dolía menos o me estaba acostumbrando al dolor... Malú al verlo se acercó rápido a mi y me dijo:
-Mira que eres tonto...! A ver se te pasa?- la miré sonriendo y le dije:
-Ya estoy como nuevo.- ella sonrió y me dijo:
-Idiota! A ver me vas a decir de que te reías?-
-Malú te estás cayendo del sueño... Y me temo que si te quedas dormida, no te puedo llevar a tu casa.- le dije con cara de pena, a ella le causó risa mi cara y empezó a reírse.
-Llevas razón, me voy a ir que mañana tenemos que seguir con la promoción del CD. No se me olvida lo de la cena eh!.- la miré mientras se levantaba, la seguí hasta la puerta, cuando estaba abriendo para salir le dije:
-Espera Malú, te tienes que llevar esto.- fui hacia la cocina y cogí todo lo que ella me había prestado, menos las sábanas que se me había olvidado quitarlas...
Ella al verme llegar con la bolsa me dijo:
-Mira que eres cabezota eh!- me cogió la bolsa y me dijo:
-Me voy gracias por la cena, buenas noches Diego.- yo le respondí:
-Gracias por dejarme tus cosas, y hacerme compañía, buenas noches Malú.- y se fue. Yo también me fui para la cama, me acosté directamente sin mirar el móvil, no quería que nadie me cambiase el estado de ánimo que tenía.
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