jueves, 6 de marzo de 2014

Capítulo 1- El empezar


Quizás todo comenzó cuando estaba en México con Elena, mi novia, y en la radio sonó "Ahora tú" de la artista española Malú en ese instante me di cuenta de que extrañaba mi tierra, no a mi familia puesto que ya no la tenía.

Estaba en México con Elena por motivos de trabajo de ella, quería convertirse en la nueva Salma Hayek y aunque me encantase esta tierra extrañaba Madrid, su aire de libertad, de ir cada uno a lo suyo... Pero yo estaba aquí apoyándola, en una relación de 8 años nos tenemos que apoyar y aquí estaba, rodeado de desconocidos y por mi gran amigo Christian que quiso acompañarnos en esta aventura.

Hacía tres meses que estaba en México, una mañana como otra cualquiera cuando yo hacía mi camino habitual hacia la cafetería para encontrarme con Elena y almorzar juntos, en la puerta de un hotel se había montado un gran revuelo por alguien que salía, desde el coche no alcance a ver quién era ni leer lo que ponía en algunas pancartas pero puede saber por una bandera grande de España unida con una de México que la artista era española. Joder! Sí que extrañaba mi tierra, yo pensé que esto sería más fácil eh!
Después de que puede continuar mi trayecto, el locutor de radio interrumpió mis pensamientos.

-Ey mi gente no se vayan que les tenemos una sorpresa de bandera, una de las mejores voces del pop en su país, una artista "de pata negra" como se dice por allá.-

-Joder lo que daría por un buen jamón!- sí, estaba hablándole a la radio, estaba claro que no estaba siendo mi mañana.
Al rato por la radio anunciaron que la sorpresa había entrado por la puerta, y entonces sonó la canción "Guerra Fría" de Malú, otra vez, se ve que esa era la sorpresa una nueva canción o algo. Pero entonces el locutor interrumpió la canción para anunciar algo.

-Por fin te tengo de nuevo aquí! ¿Que tal estas Malú? Señores por si no lo saben la señorita Malú está aquí en México grabando su nuevo disco.-se oyó una risita de fondo y entonces ella habló.

-Un placer como siempre estar aquí contigo, estar en esta tierra es maravilloso! Me encanta venir aquí, el estudio de Armando es mágico en el se hace magia.-

El locutor tras piropearla y alabarla por todos sus logros conseguidos en los últimos años le dijo:
-Cómo puedes estar de buen humor habiendo tenido que aguantar un atasco mañanero, no hay cosa más chingona que eso!- Se escucharon varias carcajadas, a mí en cambio ni gracia me hacía estar aquí parado hace más de 20 minutos...

-La verdad es que atasco no he tenido, he llegado tarde porque a la salida del hotel estaba una buena montada, aprovecho para darles las gracias por el cariño, apenas es mi segundo día por aquí y me siento como en casa, muchas gracias familia.- Entonces lo supe, resulta que gracias a Malú y a su "familia" estaba tardando más de lo normal en el trayecto diario... Cuando le diga a Elena me va a reclamar seguro por no haberme bajado a que me firmara o a tomarme una foto, pero ni modo yo no sabía que era ella. Para Elena era muy importante eso de hacer "amistades" con celebridades, a mi en cambio no me gustaban esas "amistades" carecían de verdad, eran frías y superficiales, para ella era importante porque así se abría paso en el mundillo, yo la quería y la admiraba porque intentaba cumplir su sueño, pero juro por dios que cuando decía cosas como esas no era amor lo que me hacía sentir. Más de una discusión habíamos tenido por eso.
Cuando llegué a la cafetería me estaba esperando con cara de pocos amigos, iba a tener bronca por llegar tarde...

-Hola mi amor!- le dije dándole un ligero beso en los labios y quitándome mi gorra, me gustaba llevar siempre gorritos o gorras eran como mi marca personal.

-Hola, ¿que le ha pasado a tu reloj?, llegas más de media hora tarde- me miró enfadada.

-Te lo cuento, pero no me vas a creer- le dije, me miró expectante. Le conté lo de la tardanza por el agrupamiento que hubo en la puerta del hotel, y que había deducido que la que salía del hotel era Malú, como bien sabía yo me dijo que porque no me bajé, me tome alguna foto o algo, le dije que yo no la vi pero que luego en el trayecto estuvo hablando en el programa de radio, se empezó a reír porque le parecía chistoso, bueno por lo menos había conseguido que cambiara de humor...

-Y que tal tu día amor?- le pregunté cuando paró de reírse de mí.
-Pudo haber estado mejor, ¿te acuerdas del grupo que te presente ayer en la fiesta? Bueno pues son odiosos, no puedo con ellos...-me dejó alucinando, ayer los estaba alabando delante mía...

-No entiendo por qué dices eso Elena, ayer me dices en la fiesta donde me los presentantes que eran maravillosos, y hoy en cambio los estas poniendo verdes...-ella me miró y con una sonrisa falsas en su rostro negó ligeramente con la cabeza.

-Eso te lo dije porque estaban delante, en verdad me caen fatal pero creo que gracias a ellos podré conseguir algo...- seguía con esa sonrisa, os juro que cuando la conocí no era así, era una muchacha tímida de ojos azules y largo cabello moreno, ahora sólo le quedaban los ojos azules, se había tintado a rubia, yo le dije que la prefería morena pero no me hizo caso... Lo mismo había pasado con su personalidad, no me había dado cuenta pero había cambiado bastante y no precisamente como me hubiese gustado. Está claro que todos tenemos defectos, pero el hecho de este cambio nos estaba alejando sin que nos diésemos cuenta.

-Cariño creo que se te olvida de que por mucho que desees alcanzar algo no deberías mentir, hacerlo con el corazón te va a ayudar más, sabes ser encantadora delante de ellos luego por detrás nada, yo que tú empezaría a disfrutar del camino haría amistades buenas y verdaderas que sí vas disfrutando del camino, las metas vienen solas.- se lo dije muy serio y mirándola fijamente a los ojos, me sostenía la mirada y alzando la barbilla me dijo:

- Tú, mi amor, a tus casitas y puentes que yo se lo que me conviene.- me dejó callado, ella se pensaba que el ser arquitecto me hacía de menos frente al círculo de nuevos "amigos" que estaba haciendo, ya quisieran mucho de los mejores actores haber conseguido lo que yo en apena 5 años había conseguido como arquitecto.

-Elena casi no te reconozco, ¿donde está la chica sincera y cariñosa que me volvió loco y me hizo venir hasta acá?- le dije, ella me miró con disculpa y me abrazó. Correspondí su abrazo, pero no me gustaba su comportamiento, no podía entender como en apenas unos meses trabajando en la pequeña pantalla la habían cambiado tanto...

-Bueno y que tal tú con tu nuevo proyecto?- me preguntó, quería cambiar de tema, la dejé, le conté como llevaba mi nuevo proyecto y lo que estaba haciendo, estaba muy ilusionado con el diseño de una residencia canina para perros abandonados, que hubiera construcciones de estas era una maravilla y más hoy en día con los tiempos que corrían. Terminamos el almuerzo en una alegre charla y ella se fue de nuevo al foro de grabación, estaba participando en una serie de televisión, que la mantenía ocupada la mayor parte del día... Por eso siempre buscaba un rato para poderlo pasar con ella.

Esa tarde me reuní con mi amigo Christian, era un gran tipo, también quería llegar a ser actor, en más de una ocasión me decía que era un desagradecido por no querer aprovechar mi potencial como "guaperas" yo le decía que se dejase de tonterías, que se aprovechase él que de lo poco que entendía yo un chico de casi 1,80 delgado, rubio y con los ojos grises también tendría ese potencial, el me decía que su hermana siempre le dijo que yo era un modelo perfecto de hombre, incluso me citaba sus palabras textuales "tu amigo, 1,85 de altura, un cuerpo trabajado en el gimnasio, una cara con unos labios carnosos, esos ojos color miel y según la luz verdes, y esa cicatriz de la ceja..." A mí no me gustaba que me lo dijese, es más lo odiaba, su hermana se supone que de esto entendía trabajaba de subdirectora en una agencia de modelos. Todas nuestras charlas terminaban haciéndome reír y es que mientras me relataba lo que su hermana decía, imitaba sus gestos y eso me mataba, era bastante divertido.

El tiempo iba pasando y yo estaba terminando mi proyecto, pronto tendría que viajar a Madrid, el problema iba a ser decirle a Elena, ella estoy seguro que no me extrañaría, en estos meses nuestra relación no estaba pasando por su mejor momento, últimamente nos veíamos poco puesto que yo estaba enfocado en mi trabajo y ella pasaba muy poco tiempo en casa. Esta noche le tendría que decir que me tenía que ir a Madrid, habíamos pasado ya 8 meses en México. Llegó la hora de la cena, iba a preparar un risotto pero pensé que para Elena sería mejor una ensalada y eso hice.

-Cariño tengo que decirte algo...- empecé, no sabía muy bien como decirlo. Ella pareció no darle mucha importancia y mientras aliñaba su plato me asintió para que continuara- me han llamado hoy los del proyecto de la residencia canina, quieren que viaje a Madrid lo más pronto posible a presentarles el proyecto- se lo solté todo seguido, era mejor así, observé su reacción, ni se inmutó, siguió con la mirada fija en su ensalada mientras la aliñaba.

-Muy bien, cuando te vas?- no lo podía creer ni me preguntaba si me acompañaba, yo a ella la acompañe hasta acá...

-Pues tendría que estar allí al inicio de la próxima semana, y no sé cuándo volveré puesto que quiero arreglar lo del piso.- había pensado en vender el pequeño piso que tenía en Madrid, y comprarme uno a las afueras más tranquilo, me vendría mejor para mi trabajo y además el piso del centro era bastante pequeño. En un futuro quería formar una familia, y ahí no sería posible, era un buen momento para comprarme una casa, tenía un buen puesto en la empresa y con los años había ahorrado bastante, además de que había encontrado una casa fantástica que estaba dentro de mi presupuesto.

-Vale- me dijo simplemente.

-No vas a venir ?- me miró sorprendida con la pregunta y como si estuviera explicándole a un niño pequeño me dijo:

-Cariño estoy en medio de un proyecto muy importante y aunque quisiera acompañarte no puedo.- Me dolía que no quisiera acompañarme, me lo dio a entender con ese "quisiera", me hubiese gustado que estuviese en la presentación del proyecto y me hubiese ayudado a elegir algunos detalles de nuestro nuevo hogar, pero ahora ella tenía otras prioridades.

-Bueno, te prometo que intentare regresar lo antes posible, pero me he dado cuenta de que estás cambiando, antes me hubieses acompañado lo sé, ese trabajo te está haciendo cambiar y no sé pero a mí no me gusta ese cambio.- le dije de la manera más sincera que podía, en estos últimos meses me había dado cuenta de que su forma de actuar me estaba distanciando de ella.

-Puede que esté cambiando pero es lo que conlleva el aprendizaje, no?- di por terminada esta conversación, odiaba discutir y sé que terminaríamos discutiendo pero por ser mi última noche con ella no quería discutir, lo mismo con la distancia se daba cuenta y aclaraba su mente porque me estaba volviendo loco.

-Me voy mañana en la tarde, te voy a extrañar...- le dije, era verdad yo por lo menos si la iba a extrañar.

- Yo también mi amor.- me dijo y me besó, entre besos y caricias recogimos la mesa y así pase mi última noche en México, con ella entre mis brazos y yo entre los suyos.

A la mañana siguiente hice la maleta, ella ya se había ido al trabajo y yo ya estaba por salir hacia el aeropuerto, antes de irme quise quedar con Christian le conté que me iba y no sabía cuándo volvería.

-Cuídala cabron- le dije, lo llamaba así de forma cariñosa, en México era una palabra muy popular y se me había pegado.

-No te preocupes, que yo la cuido, cuídate hermano, y ten cuidado he visto en la prensa que han soltado a bastantes violadores en España por la reforma de una ley, cuidado a ver si te van a hacer algo "granuja"- esto último lo hizo para cachondearse de mí, era un idiota muy en el fondo, pero era el idiota de mi mejor amigo, lo de los violadores era verdad, en el fondo sé que cuidaría de Elena y que también se preocupaba por mí.

Me fui hacia el aeropuerto feliz en gran medida, pronto estaría en Madrid y ya tenía lo del piso casi arreglado lo había estado haciendo por internet, así le daría la sorpresa a Elena y regresaría antes.

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