Llego a la agencia y me pongo a trabajar, sobre las 10 voy al despacho de Lola y decidimos salir para el set de grabación. Llegamos allí y todavía no ha llegado la modelo, es normal porque le dijimos a las 10:30 y son las 10:15.
-Que tal lo llevas Rodri, en tu casa nueva ?- me pregunta mientras estamos ultimando los pequeños detalles.
-Muy bien creo que me ha venido genial mudarme ahora puedo mirar tranquilo mi casa sin que me traiga recuerdos. Por cierto a ver cuándo os venís tú y Sergio a comer!!- le digo mientras sujeto una tela gigante que estamos doblando.
-No te preocupes pronto nos tendras alli, tanto que nos vas a querer echar-ríe y terminamos de doblar la tela.
-Nunca os echaría, no se que haría sin vosotros- llevo la tela a su sitio, y ella me sonríe.
Seguimos hablando durante un rato hasta que llega la modelo, Malú. Escuchamos el golpeo de sus tacones sobre el suelo, y Lola pone su pose profesional como yo le digo, es decir, deja de estar tirada de cualquier forma en la silla, para ponerse de pie y esperar a la modelo, que ya se acerca por el pasillo.
Pasa a la sala y saluda primero a Lola con dos besos, y luego a mí.
-Buenos días Rodrigo- me da dos besos como ha hecho con Lola.
-Buenos días- le devuelvo el saludo y paso un brazo por su cintura y le doy con el dedo para hacerle cosquillas. Se separa disimulando mal una sonrisa.
Nos ponemos profesionales y empezamos a grabar, todo sale muy bien, hoy lleva un look más suyo, y se nota que le gusta más, le salen las escenas mucho más naturales, más fáciles, empieza a moverse con el micro y a decir las frases que le hemos dicho, y le sale muy natural. Yo mientras me siento y me limito a observar como se mueve con tanta gracia cuando le das un pie de micro.
Terminamos de grabar, después de un largo y sonoro aplauso para todo el equipo que nos ha acompañado en los dos días de grabación, Malú va a cambiarse y Lola se acerca a mi.
-Rodri me puedes hacer un favor- la miro sonriendo, y es que sé que Lola pocas veces pide favores, a ver de que se trata.
-Claro dime Lola-
-A ver, que como ayer fue San Valentín y hoy es sábado, he quedado con Sergio para comer y me gustaría prepararme, y ya casi no tengo tiempo son ya las 12:45, así que si quiero prepararme no puedo quedarme a recoger. Si no te importa me gustaría que terminaras de recoger y llevarás las grabaciones a la agencia, las dejas en mi despacho si no es mucho pedir.- asiento, y veo como una expresión de alivio cruza por su cara.
-Claro que no me importa, no te preocupes Lola ve y disfruta de ese amor! Qué te lo mereces.- le respondo y me abraza, me da un fuerte beso y se separa de mi, veo que no se va y le digo.
-Tu no tenías prisa, vete ya!!! Qué no te va a dar tiempo.-
-Hay que ser profesional ante todo Rodri, tendré que despedirme de Malú!- me dice como sí la respuesta fuera obvia.
De repente como sí nos escuchara llega Malú se acerca a nosotros y Lola termina de cerrar su bolso.
-Malú ha sido un placer trabajar contigo muchas gracias por tu interés y tu esfuerzo.- le dice mientras le da dos besos.
-Gracias a vosotros por la paciencia, ha sido un placer- responde con una sonrisa.
Lola se vuelve hacia mi, otra vez, se vuelve a despedir de mi y me agradece de nuevo por ayudarla, después de esto sale corriendo.
Nos quedamos Malú y yo solos y entonces ella me tiende una bolsa que hasta ahora no me había dado cuenta de que llevaba.
-Ten, es para Jaime- agarro la bolsa y la miro sin saber el motivo, ella me sonríe y aclara- es de agradecimiento por la rosa- me mira de manera cómplice y sonrío.
-Entonces lo ayudare a abrirlo cuando llege a casa. Muchísimas gracias seguro que le encanta.- le digo esto y la abrazo, porque me sale de dentro, y es muy raro ya que yo soy un chico muy cortado pero con ella me sale sólo. Me responde al abrazo mientras ríe.
-De que te ríes ahora ?- le digo separándome de ella.
-Mmm... De nada- y vuelve a salir esa sonrisa de su boca, es raro sí no la tiene por lo que he visto.- por cierto, creo que a ti también te debería de dar las gracias por la flor, no?- me mira achicando los ojos ligeramente y sonrio de nuevo.
-No es necesario yo no tuve nada que ver, fue Jaime que se empeñó...- le digo giñandole un ojo.
-La nota por lo menos estaba escrita por ti, así que muchas gracias me ha hecho mucha ilusión cuando la he visto.-
-Es una estrategia para tener la sal gratis, con eso de que somos vecinos.- me responde con un pequeño golpe en el brazo y ríe.
-Por cierto- cambia de tema- que tal las heridas que te hizo mi gato?
-Muy bien, aunque la enfermera que tuve... Quería utilizar alcohol de 96º- me agarra el brazo y sube ligeramente la manga de mi camisa para ver las heridas, su tacto es tan suave que me relaja, y otra vez está ahí esa conexión, que se siente como una pequeña descarga que me recorre todo el cuerpo. Pasa sus dedos alrededor de los arañazos, de una manera muy delicada.
-Ojalá y todas las heridas cicatrizarán así de pronto- suelto esto sin darme cuenta y con un tono de voz bastante ronco.
De repente ella levanta la vista y veo en sus ojos una mirada de fuerza, una mirada que me llega dentro y me trasmite esperanza.
-Rodrigo, ya verás como esas heridas cuando menos te lo esperes están cicatrizadas- me dice apretándome la mano, y se que no se refiere a las heridas de mi brazo. Trago saliva para deshacer el nudo que se ha formado en mi garganta.
-A veces creo que lo voy a llevar conmigo siempre, sé que es muy reciente pero cuando estoy solo me acuerdo de todo lo que vivimos y caigo más hondo.- me doy cuenta de que quizás no le interesen mis problemas, la gente ya tiene los suyos propios...- Perdón Malú, no me gusta abrumar a la gente con mis problemas, me ha salido sólo.- Y estoy apunto de girarme para terminar de recoger todo, cuando su voz me interrumpe.
-Una vez me dijeron que las heridas y los problemas no se curan hasta que no se hacen verbales, que al expresarlos con palabras dejan de pesar en el alma... Rodrigo, lo que te pasa es que piensas que tus cosas pueden llegar a aburrir a la gente, y no es así hay gente que se preocupará por ti y a esa gente le interesarán tus problemas, a los que le aburran es mejor apartalos de tu lado.-No deja un sólo instante de mirarme a los ojos, y me transmite tanta paz, tanta esperanza, que veo que en ella puedo confiar.
La abrazo de golpe, ella al principio no se lo esperaba, pero luego me responde al abrazo pasando sus brazos por mi cuello.
-Es tan difícil para mi...- me separo ligeramente para no incomodarla.
-Intentalo! No ahora, ni mañana- me acaricia la mejilla- sino poco a poco.
-Lo haré- le respondo mientras cojo la mano que me estaba acariciando y le doy un beso en ella.
-Has traído coche?- le pregunto mientras me pongo a recoger un poco.
-No, esta mañana me trajo mi hermano y ahora viene Rosa a por mi, que tenemos que mirar unas cosas para los conciertos que ya llegan y con el hambre que tengo todavía me queda un rato para terminar...- pone su mejor cara de pena y me hace sonreír.
-Que pena yo que me iba a ofrecer para llevarte hasta tu casa. Mmm... Tienes planes para comer? Digo cómo te estas muriendo de hambre y tienes que seguir trabajando si quieres te vienes a comer conmigo.-
-Me encantaría pero no llego a mi casa hasta las 6, así que supongo que comeré con Rosa.- pongo mi mejor cara de pena y se ríe.
-Ohh..., bueno no pasa nada. Lo dejamos para otra.-
-Sí, otra vez será ... Bueno Rodrigo ya me voy que esta Rosa esperándome en la puerta.-
-Bueno pues nada, ha sido un verdadero placer trabajar contigo, aunque al principio tuvimos nuestros encuentros- ríe porque sabe que me refiero a el golpe que me dio-me han encantado estos días.
-Lo mismo digo ha sido un placer, tanto tú como Lola sois encantadores.- mientras dice esto se acerca me da dos besos y un pequeños abrazo.
-Bueno Malu sí necesitas algo ya sabes donde encontrarme, Jaime y yo estaremos deseando recibirte. Y si después de comer sigues teniendo hambre me arriesgo a invitarte a merendar.-
-Muchas gracias Rodrigo. Igualmente si tu necesitas algo no dudes en pedírmelo.-
Dicho esto se va del set, yo término de recoger y llevo las grabaciones a la agencia.
Voy a recoger a Jaime a casa de mi madre.
-Hijo que tal?- me saluda nada más abrirme la puerta.
-Muy bien mama, que tal se ha portado mi niño?- sonríe mientras caminamos hasta el salón.
-Muy bien cariño, que tal en tu casa nueva?- me pregunta con curiosidad.
-Estamos genial! Vente está tarde sí quieres y te la vuelvo a enseñar- ella fue de las pocas personas que la vio antes, ya que ni yo mismo lo había hecho.
-Esta tarde me paso un ratito- me dice con una sonrisa que le llega a los ojos.
-Pues esta tarde te esperamos.
Me despido de ella y me voy hacia mi casa.
Llego a mi casa me pongo a dar de comer a Jaime que hoy está un poco revoltoso, supongo que sera por ir de casa en casa. Termina de comer, lo dejo en la sillita para que me haga compañía y me pongo a comer yo.
Cuando termino recojo y veo que mi niño se ha quedado dormido así que lo cojo y al cogerlo se despierta.
Subo con él hacía su habitación e intento dormirlo, pero sigue igual de revoltoso. Así qué voy a mi habitación y me tumbo con él en la cama. Pongo mi mano sobre su espaldita y él no deja de juguetear con sus manos. Y de repente me pone una mano en la mejilla, lo miro y veo que el sueño le está ganando la partida y se está quedando dormido. Y me doy cuenta de que con mi niño nada me va a faltar, y es que jamás pensé que se pudiera llegar a querer de una forma tan pura. No se en qué momento pero yo también me quedo dormido.
Al despertarme sigue con su manita en la misma posición, es decir en mi cara, miro la hora del reloj de la mesita y son las 5:15, vaya me he dormido bastante rato. Como ya le va a tocar merendar voy despertándolo mientras le susurro.
-Hey bebé, vamos que nos toca merendar amor.- dejo un beso en su mejilla y se remueve, su mano pasa de mi cara a mi pelo, me ha enganchado el pelo con su manita y me hace apegar más la cabeza a su cuerpecito, así que lo voy despertando besos. Y nada más abrir sus maravillosos ojos le sale una sonrisa, no hay nada más precioso que él.
Lo cojo y vamos para abajo, me siento con él en el sofá y veo la bolsa del regalo de Malú, así que la cojo y nos disponemos a abrirlo.
Vamos poco a poco rompiendo el papel de regalo y el ruido que se ocasiona le da risa y no paro de oír sus carcajadas, ya solo por lo que estoy disfrutando le debería de dar las gracias a Malú, terminamos de abrirlo y es un oso de peluche de un tamaño no muy grande ni muy pequeño, ideal para que Jaime lo pueda coger, abrazar, tirar.
Es muy bonito, y Jaime nada más verlo me mira riendo y lo agarra. Se ve que le ha gustado. Mientras dejo a Jaime en la sillita con el oso que por cierto no suelta suena el telefonillo, así que me dirijo a abrir.

.png)
No hay comentarios:
Publicar un comentario