miércoles, 2 de enero de 2019

Capítulo 49 - Lazos.

Su mirada divertida y su "vas a conocer a mi madre" hicieron de mí, en ese momento, un manojo de nervios con piernas... Y claro, debido a que estaba delante de la puerta donde al otro lado se encontraba su madre, ya no podía echarme atrás... Malú notó mi nerviosismo y agarro momentáneamente mi mano dándome un ligero apretón tranquilizador... Me pasé una mano por el pelo ante la atenta mirada de Malú, que aún no había abierto la puerta, asentí mientras sonreía de manera nerviosa, ella me guiñó un ojo y giró el pomo de la puerta.

-Mamá, ya estamos aquí!- entramos en la habitación, una pequeña estancia con un sofá blanco una mesita delante de este y una especie de escritorio con un gran espejo al otro lado, y en el fondo a la izquierda había una puerta de lo que supongo será el cuarto de baño. De ahí salió una mujer, de media altura, pelo rubio y mirada bondadosa. Se acercó con una sonrisa en su cara a nosotros, Malú entrelazó nuestros dedos mientras me daba un ligero apretón.

-Mamá, te quiero presentar a Diego...- clavó su mirada en mi, y una gran sonrisa se iba dibujando en su rostro, a la vez que continuaba diciendo.-Mi vecino, mi amigo... Y mi novio.- no pude evitar mirarla mientras una sonrisa tonta se dibujaba en mi cara, volvió a mirar a su madre que nos miraba a ambos enternecida.- Y Diego, esta es mi señora madre, Pepi.- sonreí de medio lado mientras me acercaba a Pepi a darle dos besos, a lo que ella me respondió con un abrazo que no dudé en corresponder.

- Que ganas tenía yo de conocerte hijo...- dijo con gracia y con un marcado acento andaluz, no pude evitar reírme mientras Malú negaba con la cabeza divertida.

- No se imagina usted el gusto que me da conocerla.- dije de la forma más sincera que podía, y es que estaba realmente feliz por este nuevo paso al lado de Malú. Pepi me sonrió pero negó con la cabeza mientras miraba a su hija, no entendí ese gesto hasta que Pepi volvió a dirigirse a mi.

-A mí nada de usted que todavía soy muy joven.- sonreí mientras asentía tímidamente con la cabeza, miré de reojo a Malú que tenía una gran sonrisa en su rostro, era la viva imagen de la felicidad.
Nos sentamos en el sofá blanco y estuvimos hablando de cosas triviales, Pepi se interesó por mi profesión, mis gustos... Era muy cómodo hablar con ella, se la veía una persona muy sencilla, en eso su hija se parecía a ella. La naturalidad y la cercanía con la que me trataba Pepi me hizo olvidar los nervios que sentía al principio.

-Me vais a disculpar un momentito, voy a acercarme a ver a David a ver que tal lo está llevando.- Malú se levantó y salió, se escuchó al otro lado de la puerta como corría con los tacones. No pude evitar reírme al escuchar el sonido, Pepi negó con la cabeza divertida.

-Esta niña siempre igual... No cambia.- sus palabras salieron risueñas y con cariño. Me miró antes de volver a hablar.-Últimamente la veo muy feliz, ella normalmente es una persona alegre, feliz, positiva... Pero últimamente tiene un brillo especial, y creo que tú tienes algo que ver...- sonreí tímidamente mientras ella seguía hablando.- Y me gusta verla así, se lo merece.- asentí, era verdad, Malú se merecía cualquier cosa que le ponga ese brillo en los ojos.
Continuamos hablando animadamente hasta que Malú volvió con nosotros y nos dirigimos los tres hacía la sala donde Pepi y yo veríamos el programa, durante el camino Pepi se me agarró del brazo para bajar unas escaleras y vi a Malú mirarnos con una gran sonrisa a la vez que me guiñaba un ojo. Llegamos a la sala en cuestión y era bastante grande, estaban por allí los talents hablando entre ellos, Jesus Vazquez riendo con Antonio Orozco, estaban todos ahí... Nos acercamos los tres a David Barrull, Malú me lo presentó y entablaron rápidamente una conversación, donde la que más hablaba sin duda era Pepi. Malú nos disculpó un momento y me dijo que me quería presentar a alguien más, salimos de esa sala y andamos en silencio hacia otra parte, tantos pasillos y todos me parecían iguales, era un laberinto pero Malú se lo conocía de arriba a abajo. Llegamos a otra puerta más, y pasamos dentro, esta sala estaba llena de instrumentos, guitarras, varios teclados y un piano, batería, bajos... Todo ordenado para sacarlo después al escenario.

-Pabletee!!- me devolvió a la realidad la voz de Malú mientras saludaba a alguien, desvíe mi mirada a ellos y vi al gran Pablo Alborán saludando con un cariñoso abrazo a Malú, él todavía no se había percatado de mi presencia.

-Malú!! Que ganas tenía de verte de nuevo.- respondió sinceramente el malagueño mientras dejaba dos besos en las mejillas de Malú.

-¿Dónde está el idiota de mi hermano?- su voz sonó divertida mientras miraba por la sala, puso sus ojos en mí y me hizo un gesto con la mano para que me acercara a ellos.

-Salió hace un momentito, me dijo que lo esperara aquí.- Pablo me miró curioso mientras me mantenía callado al lado de Malú, que entrelazó nuestras manos mientras sonreía.

-Bueno pues ya aprovecho y te presento a Diego, mi chico.- una flamante sonrisa se dibujo en su rostro y no pude hacer otra cosa nada más que acompañarla, saludé al cantante y entablamos rápidamente conversación mientras volvíamos hacia la sala donde nos quedaríamos.

El programa estaba a punto de comenzar, Malú estaba nerviosa, guardaba silencio, se despidió de nosotros y se fue hacia el plató. Nos quedamos siguiendo el programa entusiasmados con todas las actuaciones en directo, Pepi era una muy grata compañía, su calidez y su tierna manera de tratarme me hizo sentir muy cómodo con ella.

Era el momento de la decisión final, el ganador, todo estaba hecho... Pepi agarrada de mi brazo, de pie, pendiente del nombre del ganador. Cuando escuchamos el nombre de David Barrull aplaudimos, Pepi me abrazó emocionada.

De un momento a otro el programa terminó y toda la sala se llenó de gente, Malú entró corriendo y se abrazó a su madre, sonreí viéndolas, eran demasiado tiernas. Estuvimos todos hablando animadamente, Malú compartía con sus compañeros, los talents, amigos que trabajaban en el programa, se encontraba radiante y yo no podía dejar de sonreír mientras la miraba. Miré el reloj de mi muñeca, 2:30, debería irme, al día siguiente madrugaba porque tenía que ir a trabajar. En ese momento Malú se acercó de nuevo.

-Diego deberíamos irnos, mañana trabajas y yo tengo entrevistas.- dijo de manera casual mientras se apoyaba en la pared con apariencia cansada, sonreí tiernamente y asentí. Me despedí de las personas con las que había estado hablando, eran amigos y familiares de los talents. Pepi hacía rato que se había marchado. Malú terminó de recoger algunas cosas de su camerino y salimos hacia mi coche. El camino a casa fue casi en completo silencio, Malú  apoyó su cabeza en la ventanilla y cerró los ojos. Aparqué frente a nuestras casas y paré el coche.

-Malú, Malú...- se removió ligeramente y abrió los ojos desorientada- hemos llegado.- sonreí tiernamente mientras ella asentía aún medio dormida. Salimos del coche y entramos lo más rápido posible al edificio, hacía demasiado frío en la calle.

-Malú muchas gracias por invitarme, me ha encantado estar ahí contigo, lo he pasado realmente bien.- hablé sincero mientras ella me miraba sonriendo.

-A ti por venir, de verdad es algo importante para mí.- sonreí ante sus palabras y dejé un ligero beso en sus labios.- Buenas noches Diego.- reí ligeramente por su voz adormilada mientras pasaba mis manos alrededor de su cintura y la apegaba más a mí.

-Vente a dormir.- lo dije sin pensar, ella realmente podía no aceptar, al día siguiente tenía muchas cosas que hacer. Pero no había cosa en el mundo que me apeteciese más que tenerla a mi lado. Me miró arqueando una ceja, sonreí por el hilo que estaban tomando sus pensamientos y aclaré.- Solo dormir, de verdad.- en su rostro se dibujó una sonrisa y asintió.

Entramos en casa cogidos de la mano, llegamos al dormitorio dónde saqué algo de ropa para que ella la usase para dormir, puesto que la noche estaba bastante fría. Entré al baño a lavarme los dientes y ponerme el pijama y al salir vi una vista simplemente increíble. Malú de espaldas a mi, solo en ropa interior, paseé mis ojos por todo su cuerpo sin ninguna vergüenza mientras ella se vestía.

-Eres un pervertido.- su voz sonó risueña mientras continuaba de espaldas a mi colocándose la camiseta que le había dejado, me acerqué sigilosamente hasta ella y rodeé su pequeña cintura con mis brazos, ella se recostó cómodamente en mi pecho. Aparté el pelo de un lado de su cara y respiré su perfume cerca de su cuello, simplemente embriagador, como toda ella.

-Tienes un cuerpo para convertirme en un pervertido y en todo lo que quieras.- susurré en su oído mientras ella se estremecía ligeramente, me encantaba las reacciones de su cuerpo ante el más ligero toque.

-Pues señor pervertido, será mejor que te conviertas ahora mismo en otra cosa porque vamos a dormir.- sonreí mientras ella salía de mis brazos y se metía en la cama.

La acompañé por el otro lado y me volví a acercar a ella, la abracé descansando mi cabeza en el hueco de su hombro y su cuello mientras un suspiro se escapaba de sus labios. Lentamente metí mi mano debajo de su camiseta acariciando lentamente la piel de su vientre.

-Diego habías dicho sólo dormir...-

-Tranquila Malú, son solo caricias, duerme.- sonreí pícaramente y me acerqué aún más a su cuerpo, mis labios comenzaron a dejar un camino de besos por su cuello, mi mano subió de su vientre hasta jugar con uno de sus pechos, su respiración se volvió algo más descompasada y sonreí ante esto.

-Diego...- me regañó de nuevo, sonreí mientras mordía ligeramente la piel de su cuello con cuidado de no dejar marca.

-Vaaale, llevas razón, perdona pero es que me pierdo contigo. Buenas noches. Te quiero- terminé deja el un beso en su mejilla mientras ella envolvía sus brazos alrededor de mi cuerpo.

-Yo te quiero más.- sonreí por su respuesta mientras cerraba los ojos en completa paz. Hoy había conocido a su madre, y sorprendentemente se me había dado bien, no había podido evitar acordarme de la mía, pero era inevitable. Sonreí mientras iba dejándome llevar por el sueño.


--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Hola, sé que ha pasado mucho tiempo pero me gustaría publicar algunos capítulos de vez en cuando. Hace años que no escribía y al volver a hacerlo me he sentido feliz. Seguramente esto no lo lea nadie, ya que entiendo que tras tanto tiempo se pierde el hilo. Muchas gracias a todos y aquí les dejo este, tengo alguno más que posiblemente publique también. Nos leemos.

No hay comentarios: