sábado, 30 de enero de 2016

26. Recuerdos.

"En mis sueños volví a aquella playa de mi infancia, la volvía a ver, a ella, a esa niña que desde hace poco tiempo aquí no sale de mi mente. En el sueño vivo el mismo instante que la conocí, y al día siguiente ya no tengo 7 años si no que me encuentro en esa misma playa actualmente en el atardecer de un día de verano y en la orilla sentada de espaldas a mi, una mujer con el pelo marrón chocolate con algunas ondas, su silueta me resulta familiar aunque supongo que es la "niña" que no sale de mis sueños.
En el sueño empiezo a acercarme, pero avanzo muy despacio es como si una fuerza no me permitiera avanzar con fluidez. Cuando estoy a unos metros de ella desaparece como arena que se lleva el viento."

Me despierto en mitad de la noche medio atontado por el sueño que he tenido. Miro a ambos lados de la cama y veo que Malú no está, el corazón me da un vuelco no me esperaba que se hubiera ido. Miro por la habitación con los ojos entrecerrados para acostumbrarme a la oscuridad, y es que no deben ser mas de las 5:30 de la madrugada, y ahí la veo, mirando por la ventana con mi camisa blanca puesta, mi cuerpo se relaja automáticamente de alivio.


Me pongo un pantalón de pijama que tengo en el cajón de la mesilla sin hacer ruido y me levanto de la cama para acercarme a ella. 
Llego a su altura y pongo una mano en su hombro, no se porque pero si cuando se gire veo en su cara alguna muestra de arrepentimiento no se que haré.

-Malú- digo bajito a la vez que pongo mi mano en su hombro- estas bien?- prosigo. Ella da un leve respingo y se gira la luz de la luna le ilumina la mitad del rostro y en sus ojos veo algo parecido a nostalgia. 

-Sí,- suspira mirándome a los ojos- es solo que he tenido un sueño algo extraño y me he levantado para despejarme un poco- termina sonriéndome al decir esto, yo suelto un suspiro de alivio y ella levanta las cejas, por lo que me obligo a explicarme.

-Yo también he tenido un sueño algo extraño y al despertarme pensaba que te habías ido.- digo mirándola a los ojos ella me mira con dulzura y me abraza.

-Porque motivo me iba a ir- me dice yo la apego contra mi pasando mis brazos por su cintura.

-No sé...- digo bajito. Acomodando mi cabeza en su hombro. 

-Venga volvamos a la cama- dice a la vez que me deja un beso en el cuello. 

Volvemos juntos a la cama, y ella se abraza a mi yo rodeo su cuerpo con mis brazos, trazo figuras sin sentido en su espalda con las yemas de mis dedos. Noto como poco a poco se le caen los párpados y no tarda en quedarse dormida, yo en cambio no consigo conciliar el sueño, no porque no esté cómodo con ella ahí sino porque mirarla me es suficiente para no querer cerrar los ojos. 
Soy participe de el paso de las horas y se que al día siguiente tendré un sueño impresionante, pero más impresionante es verla dormir. 
El sol ya hace rato que salió, y calculo que serán al rededor de las 7 de la mañana. Ella sigue dormida pegada a mi y aunque me duela voy a tener que despertarla, aunque antes puedo hacer algo por ambos. 
Me levanto con todo el dolor de mi alma por perder el contacto con su cuerpo, y sin moverla mucho para que no se despierte. 
Cojo mi ropa limpia de la habitación que no son mas que unos vaqueros grises, una camiseta de manga corta de rayas y una chaqueta azul. Me dirijo al baño de la planta de abajo para ducharme y no despertar a ninguno, a los 10 minutos salgo del baño ya arreglado y voy a la cocina.


Tengo preparado el desayuno a los 15 minutos lo pongo todo en una bandeja y me dirijo gradas arriba a ver si Malú aún seguía dormida. 
Quería aprovechar y desayunar relajadamente con ella ya que Jaime tardará un poco en despertarse. 
Llego a la habitación asomo la cabeza un poco por el marco de la puerta y ahí la veo profundamente dormida cosa que me hace sonreír como un tonto. Dejo la bandeja encima de la cómoda y me acerco a la cama. 
Me tumbo a su lado, y empiezo a acariciar su cara lentamente con lo que gano una serie de gruñidos mientras se da la vuelta, por lo que queda de espaldas a mi. Apego su cuerpo a el mío colocando mi brazo sobre su vientre, y ya ese simple hecho me hace vibrar. 
Aparto el pelo de su cuello y empiezo a dejar besos y mordiscos por su cuello, llego hasta su oreja y le susurro un buenos días, seguido de un gruñido por su parte cosa que me hace reír. 
Se gira lentamente y queda frente a mi, yo sonrío al verla aun con los ojos cerrados, cuando los abre es como si el día verdaderamente comenzará en ese momento.

-Buenos días.- me susurra con su voz de recién levantada. Le sonrió y le dejo un beso en los labios.

-Ya si son buenos días- Digo sonriendo poniendo un mechón de su pelo detrás de su oreja.- tienes hambre?? - le pregunto a la vez que acaricio su cara.

-Mmm... Hambre?- me pregunta mientras se apega más a mi y hunde su cabeza en mi cuello. Solo de notar su respiración en mi cuello ya me pongo nervioso... La rodeo con mis brazos disfrutando del momento, cuando de repente noto un mordisco en mi cuello.

-Ey!- me quejo de broma- ya veo que si tienes hambre...- digo a la vez que me río y cojo su cara entre mis manos para así evitar que me vuelva a morder. 

-Empezaste tu te recuerdo- dice bromeando como si eso fuera justificación.

-Ah! entonces no te gusto mi manera de despertarte...- digo haciéndome el ofendido mientras mi mirada baila de sus ojos los cuales irradian hoy una luz especial y sus labios los cuales me muero por besar. 

-Mmm...- se hace la pensativa- ... Bueno... Si... No estuvo mal...- dice retándome con la mirada.

-Sabes- digo a la vez que cojo su barbilla.- todo puede mejorar...- me voy acercando a sus labios los cuales rozo con los míos. Miro sus ojos los cuales están cerrados y aprovecho para capturar su labio inferior entre mis dientes y tiro de el levemente. Lo que la hace abrir los ojos sorprendida, la sonrío pícaramente y me acerco de nuevo a sus labios vuelvo a rozarlos con los míos, subo mi manos hasta su cara y la beso lentamente, sin ninguna prisa. Bajo mi mano por su cuerpo y la meto debajo de mi camisa, ella sin ninguna prisa me besa lentamente. Es un beso cargado de algo que no entiendo pero me alerta, ya que mi corazón cada vez late mas rápido. Rompo el beso poco a poco y ella me muerde el labio inferior, yo me sorprendo por el pellizco y la sonrío.

-Quieres que desayunemos?- le pregunto dejando una caricia en su cara.

-Mmm... Vale!!!- dice dándome un suave beso en los labios y reincorporándose en la cama. 
Yo me levanto y cojo la bandeja y me ganó su sonrisa.

-Creo que te gusta tanto desayunar en la cama como a mi.- digo sentándome en la cama como respuestas a su expresión.

-Me encanta!- dice acercándose a mi y a nuestro desayuno.
Desayunamos en una animada charla y entres besos robados y risas por el ultimo mordisco que me dio en el labio que parece ser que ella dice que se nota. 

Terminamos de desayunar, Malú me ayuda a preparar a Jaime y poco después se va. Yo hago lo mismo y salgo hacia el trabajo emocionado ya que hoy voy a enseñarle a Lola la nueva campaña que rehíce en la cual tengo puestas muchas expectativas. 
Dejo a Jaime en la guardería y tras 20 minutos llego a la agencia puntual. Voy a mi despacho a dejar mis cosas, y salgo hacia el despacho de Lola con el dossier en la mano, llamo con mis nudillos y entro.
Al pasar le sonrío y ella me devuelve la sonrisa, la veo hablando por teléfono por lo que intento esperar fuera, pero me Lola me hace gestos para que pase y cierre la puerta, hago lo que me dice y tomo asiento.
Mientras estoy esperando a que termine de hablar por teléfono organizo todo lo que le tengo que enseñar y consulto mi e-mail desde el móvil.
Estoy abstraído en mi móvil cuando escucho la voz de Lola.

-Bien Rodri, tu dirás.- me dice dejando su teléfono encima de la mesa.

-Bien Lola, te puede parecer una locura pero he rehecho la campaña de automóviles... Creo que  está muchísimo mejor así.- empiezo a contarle a la vez que voy pasando las hojas del dossier para que lo vaya viendo. - el cliente nos dijo que quería trasmitir confianza con su marca de coches, bien pues me he basado en eso y a el ser humano lo que lo mueven son los sentimientos, pues he rehecho el trabajo para que lo que busque sean sentimientos, emociones, ganas de sentir...- concluyó ante la estupefacta mirada de Lola.

-Rodri... Sabes que esto no se ajusta a la petición del cliente 100%...- me empieza a decir, con un tono profesional que tira todas mis expectativas por los suelos.- a mi me ha fascinado... Pero no se si serán lo que busquen, vamos a consultarlo con el jefe- me dice volviendo a sonreírme entusiasmada- esta campaña puede ser muy buena!!!- termina diciéndome a la vez que me da un abrazo.

Después de hablar con Martín, el dueño de la agencia, y que se mostrará reacio a salirse de lo básico finalmente le hemos convencido, pero con una condición si algo sale mal yo acarrearé con las culpas... En principio nos dijo que ambos seriamos los responsables pero dije que en caso de que algo no saliera según lo planeado estoy dispuesto a correr con las consecuencias, Lola se molestó un poco porque dice que ella también tendría algo de culpa. Pero no voy a hacer que ella cargue con algo de culpa cuando todo esto ha sido idea mía, en todo caso estoy seguro de que no va a hacer falta que ninguno cargue con las culpas. Es una de las mejores campañas que recuerdo haber realizado.

A la hora de comer voy a buscar a Lola a su despacho para invitarla por haberme ayudado.

-Venga vamos a comer Lola- digo entrando a su despacho cogiendo su bolso y levantándola a ella de la silla a la vez que empieza a reírse. - vamos vamos que no tenemos mucho tiempo.

-Pero Rodri!!!- se queja- yo he traído comida. 

-Mira que bien!, ya tienes merienda.- digo guiñándole un ojo, lo que causa su risa.

En menos de cinco minutos llegamos al bar-restaurante que hay debajo de la agencia. 
Tomamos asiento y comemos en una animada charla.

-Rodri... Hoy estas muy animado eh!- me dice mirándome con los ojos achinados y con una sonrisa que me asusta ya que se por donde va.

-Tengo muchas expectativas en la nueva campaña y estoy feliz.- digo mientras bebo de mi vaso para apaciguar mis nervios.

-Ya... Nueva campaña- suelta como quien no quiere la cosa. Yo me quedo rígido pues casi intuyo sus siguientes palabras- venga Rodri... No tienes nada que contarme?.- me pregunta maliciosamente. Toso para disimular y le respondo.

-Algo que contarte?- digo estupefacto porque en realidad no me siento bien ocultándole cosas a Lola. 

-Rodri, cariño, tienes una marca en el labio...- me dice levantando las cejas y apuntando con su dedo, mi cara debe cambiar a una cara de póker ya que le falta tiempo para reírse. Corriendo cojo el móvil y me miro el labio... Y si si que tengo un pequeño mordisco... 

-Joder Lola...- digo pasándome la mano por mi pelo a la vez que río.- no se como contártelo, porque ya sabes que estos temas me dan vergüenza pero a ver...- cojo aire para mantenerme tranquilo- que he conocido a alguien- digo a la vez que tapo mi cara con mis manos. Entonces Lola me agarra las manos,   las quita de mi cara y la veo que tiene una sonrisa enorme en su rostro. 

-Rodrigo!!! Eso es fantástico!- me dice a la vez que aprieta mi mano.- Es especial? - prosigue preguntándome llena de entusiasmo.

-Muy especial- digo sinceramente a la vez que una sonrisa se abre paso en mi cara al acordarme de ella. Entonces Lola se levanta de su silla y me abraza, me pilla por sorpresa pero le respondo al abrazo.

-Rodri, no sabes cuanto me alegro!!!- dice a la vez que deja besos en mi mejilla, yo suelto una carcajada de los nervios que he liberado al contárselo. Volvemos a tomar asiento y me dice: - Rodrigo, sabes que quiero lo mejor para ti, así que si esa chica te hace feliz inténtalo, no tengas miedo!- yo sonrío emocionado y le digo. -Lola, ya no tengo miedo, solo quiero vivirlo y disfrutarlo, es maravillosa. 

Terminamos de comer y subimos a seguir trabajando, cuando estamos en el ascensor ella me dice que no quiere presionarme pero que cuando yo esté dispuesto le encantaría conocerla, a lo que yo le digo que será muy pronto. 

Paso la tarde feliz entre campaña de bronceadores y de pinta labios. Cuando llegan las 20:00 me dispongo a recoger para irme. 
Me monto en el coche y voy a por Jaime, mientras, respondo al móvil que no paraba de sonar. Es William que me dice si mañana tengo planes para comer, le respondo que no y me dice que ya sí. 
Llego a casa con Jaime que cada vez esta mas grande, y me siento en el sillón con el en brazos aunque ya no para quieto y me limito a sujetarlo mientras pisotea el sillón dando saltitos.
Mientras estoy sujetando a Jaime suena mi móvil, contesto automáticamente y una sonrisa se dibuja en mi cara al escuchar su voz.
Le pregunto que tal el día me cuenta que ha estado hasta arriba de trabajo.

-Rodri, estoy de camino a casa, si no tienes planes... vente y pedimos la cena... Si te apetece...digo...- me propone tímidamente a lo que sonrío.

-Mmm...- me hago el pensativo para picarla- esta noche... Me encanta el plan!- digo entusiasmado.

-Que pavo eres... - dice a la vez que suelta una carcajada a la que acompaño. - Llego en unos 15 o 20 minutos no tardes eh! Que ceno sin ti.- me cuelga tras esto. 

Aprovecho este tiempo para bañar a Jaime, el cual cada día esta mas guapo para mi, y preparar las cosas para la cena de Jaime. 

Termino antes de tiempo y decido llamar a mi madre, estamos hablando un rato sobre qué tal le ha ido el día y me dice que a ver si voy pronto por casa que quiere enseñarme unas fotos que encontró de cuando éramos pequeños por si quiero tener algunas más, ya que mi madre conoce mi pasión por las fotografías, y es verdad que me encanta tener fotos de mi día a día y también de mi infancia ya que son años que todos vivimos pero de los cuales solo quedan menos de un 20% en nuestra memoria, esas fotos ayudan a que nos acordemos de algo más que ese pequeño porcentaje... Ya que lo que nosotros somos se empieza a formar desde pequeños y no es justo que solo permanezca con nosotros esa mínima parte, hay que saber de donde se viene y a donde se va. 

Por eso hay que tener recuerdos y no olvidarlos, tristes o alegres, todos son lecciones que la vida nos ha dado y por los cuales somos las personas que somos.

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