Eran las 3:00 de la mañana ya le había dado el biberón a Jaime y lo había vuelto a acostar, tenía un dolor intenso en el pecho y un nudo en la garganta que no me dejaba casi respirar, así que después de darle numerosas vueltas decidí llamar a Lola, ella era una de las únicas personas que tenía la certeza de que a esta hora me iba a coger el teléfono. Marco su número y me contesta al cuarto tono.
-Que pasa Rodri?- me responde con la voz pastosa por el sueño.
-Me ha dejado... Se ha ido...- y conforme lo suelto, se me quiebra la voz.
-Voy con Sergio para tu casa y hablamos, prepara café- me lo dice con un tono de preocupación en su voz y a la vez un tono autoritario para que la obedezca.
-Que pasa Rodri?- me responde con la voz pastosa por el sueño.
-Me ha dejado... Se ha ido...- y conforme lo suelto, se me quiebra la voz.
-Voy con Sergio para tu casa y hablamos, prepara café- me lo dice con un tono de preocupación en su voz y a la vez un tono autoritario para que la obedezca.
Cuelgo y hago lo que me pide, pongo una cafetera y me dispongo a sentarme en el sillón cuando llaman a la puerta con el puño, supongo que para no despertar a mi niño. Abro la puerta y rápidamente unos brazos me rodean
-Tranquilo Rodri, no estás sólo...- no respondo, simplemente entierro mi cabeza en su hombro, hasta que llega Sergio, supongo que de aparcar, y se une al abrazo dando un ligero apretón en mi hombro.
Decidimos entrar al salón y sentarnos en el sillón, Sergio se levanta y sirve unos cafés mientras yo obedezco a Lola y voy a ducharme y ponerme el pijama, que no es más que un pantalón de rayas y una camiseta de manga corta. Me seco el pelo intentando poner en orden mis rizos y voy para el salón.
Llego y ellos están sentados, esperándome supongo.
Me siento en el sofá en medio de los dos.
-Rodrigo, pero ¿que ha pasado...?-miro a Sergio, que ha sido el primero en hablar, y luego a Lola, y los vuelvo a mirar a los dos... Cojo la carta que me ha dejado Belén y se la doy a Sergio, que la lee Sergio y después se la pasa a Lola.
-Ahora lo que te toca es olvidarla amigo.-me da unas ligeras palmaditas en la espalda.
-¿Y que vas a hacer mañana?- Lola saca su lado profesional mientras me da un sutil apretón en la pierna.
-Lola sé que esperas que mañana te pida el día libre pero no, prefiero seguir con mi rutina e ir olvidándome de ella día día, no creo que jamás llegue a odiarla pero si voy a expulsar de mi corazón el amor que siento por ella. Ojalá en un futuros seamos amigos.- suspiro con algo de dolor, y es que es duro saber que se ha ido, que cuando despierte la mañana siguiente ya no estará a mi lado...
-¿Por qué no crees que llegues a odiarla?- me pregunta Sergio mientras bebe de su café.
-Porque no la culpo por cansarse de mi, todo el mundo se cansa de mi tarde o temprano y me expulsa de su vida.-
-No todos se cansan de ti- me recrimina Lola.
Entonces creo que es el momento de contárselo, algo que me rompe por dentro y que jamas superé... Pero en ellos puedo confiar, no cualquiera salé a las tres de la mañana de su cama por un amigo.
-Siento que todo el mundo se cansa de mi porque es verdad, cuando mis padres se separaron yo tenía 12 años y William 4, mi padre decidió que yo me iría a vivir con él y William se quedaría con mi madre. Estuve viviendo con el 3 meses y me notaba desplazado no me trataba como a un hijo, ni me abrazaba, ni me animaba cuando algo me salía mal, en cambio a la hija de su nueva mujer si la trataba con cariño y demás. Ahí supe que se había cansado de mi y a las dos semanas me mando de vuelta con mi madre.- les confesé con todo el dolor que me causaba.
Esta historia mi madre se la suponía pero yo jamás la había hecho verbal y ahora con ellos me sentía a gusto como para hacerlo. Al parpadear una lágrima me callo por la cara, sentí que Lola me apretaba la mano que tenía cogida y Sergio me apretaba los hombros.
-Lola, me gustaría pedirte un favor- levanté la mirada y busqué sus ojos.
-Claro, cuéntame- me responde bebiendo de su café.
-A ver mañana voy a ir a trabajar, porque llevo mucho tiempo con ese proyecto y prefiero seguir la rutina, como va a ser un día de grabación y no voy a pisar la agencia, me gustaría preguntarte si me puedo llevar a Jaime, ya sé que no esta permitido pero es que no tengo con quien dejarle y no me gustaría dejarle con nadie que no sea de mi confianza, sería sólo mañana, yo estaré buscando mientras con quien dejarlo los próximos días, pero entiéndeme no lo puedo dejar sólo. -le digo pensando en que es imposible que acepte ya que un niño bebe podría irrumpir mientras grabamos por el llanto por ejemplo.
-No hay ningún problema Rodrigo pero ya sabes si hace mucho ruido o algo así tendremos que llevarlo con alguien- y sé que me lo dice para que lo sepa, ya que ella es la directora pero también sé que no me haría llevarlo a ningún sitio.
-Muchas gracias Lola- le digo con una sonrisa que estoy seguro no llega a mis ojos pero agradecido porque es lo mínimo que puedo hacer teniendo estos dos grandes amigos. Me ha hecho bien llamarlos y desahogarme, siento que la presión que sentía en el pecho se ha ido y el nudo que tenía en la garganta fue pasando mientras que bebía café, y esque me han dejado pero no es el final del mundo, no, no es el final de mi mundo.
Se despiden de mi y Lola me dice que mañana no hace falta que vaya a primera hora a la agencia con que vaya a las 10:30 a los sets de grabación es suficiente y se lo agradezco y me disculpo con ellos por haberlos hecho desvelarse. Me regañan por disculparme y se van.
Me voy a dormir son las 4:30 y me siento mejor, siento el corazón roto porque la quiero y la extraño, pero volveré a armarlo para que nadie más lo rompa, la cama se me va a hacer muy grande sin ella. Me meto en la cama y veo que antes de irse cambió las sábanas, se lo agradezco si hubiese olido su olor me hubiese vuelto esa presión al pecho, supongo que ella ya pensó en ello, y es que me doy cuenta de que en realidad no me ha querido hacer daño, pero me lo ha hecho aunque terminare olvidando ese daño porque me gustaría que un futuro volviera pero como sé que eso es imposible me encantaría esa oferta de amigos.
A la mañana siguiente me levanto a las 7:30 ya que tengo cogida la hora y también es la hora de dar el biberón a Jaime le doy el biberón y lo visto con jersey de rayitas de invierno, unos vaquero diminutos y unas converses sin suela negras que le regalo su tio William. Lo perfumo, lo peino y lo meto en el carrito donde no tarda en quedarse dormido. Voy a ducharme rápido, salgo me recorto la barba que ya estaba un pelin larga, pero no la hago desaparecer del todo ya que me gusta llevarla, me visto con unos vaqueros oscuros, una camiseta de de manga corta blanca y la chaqueta de cuero por encima y es que ha decir verdad luego en los sets entre luces y demás hace bastante calor.
Como me queda tiempo cojo el móvil y hago unas llamadas para la mudanza de mañana, hablo con la agencia que se encargará de llevar nuestras cosas y es que sólo nos lleváremos eso que es personal lo demás se quedará en la casa que como es de alquiler no nos pertenece.
Como ya no tengo nada que hacer llamo a William para contarle lo que ha sucedido, me dice que mañana le deje a Jaime con él y que entre los dos nos encargaremos de cuidarlo, se lo agradezco y me dice que esta noche viene a cenar y que él trae la cena, le digo cual es mi pizza favorita ya que él no se complica, y me responde que quizás me sorprenda, me despido de él y cuelgo.
Me dirijo al set de grabación, monto a Jaime en la sillita y guardo el carro en el maletero, menos mal que tengo un coche grande, mi BMW X3 de 2012.
-¿Por qué no crees que llegues a odiarla?- me pregunta Sergio mientras bebe de su café.
-Porque no la culpo por cansarse de mi, todo el mundo se cansa de mi tarde o temprano y me expulsa de su vida.-
-No todos se cansan de ti- me recrimina Lola.
Entonces creo que es el momento de contárselo, algo que me rompe por dentro y que jamas superé... Pero en ellos puedo confiar, no cualquiera salé a las tres de la mañana de su cama por un amigo.
-Siento que todo el mundo se cansa de mi porque es verdad, cuando mis padres se separaron yo tenía 12 años y William 4, mi padre decidió que yo me iría a vivir con él y William se quedaría con mi madre. Estuve viviendo con el 3 meses y me notaba desplazado no me trataba como a un hijo, ni me abrazaba, ni me animaba cuando algo me salía mal, en cambio a la hija de su nueva mujer si la trataba con cariño y demás. Ahí supe que se había cansado de mi y a las dos semanas me mando de vuelta con mi madre.- les confesé con todo el dolor que me causaba.
Esta historia mi madre se la suponía pero yo jamás la había hecho verbal y ahora con ellos me sentía a gusto como para hacerlo. Al parpadear una lágrima me callo por la cara, sentí que Lola me apretaba la mano que tenía cogida y Sergio me apretaba los hombros.
-Lola, me gustaría pedirte un favor- levanté la mirada y busqué sus ojos.
-Claro, cuéntame- me responde bebiendo de su café.
-A ver mañana voy a ir a trabajar, porque llevo mucho tiempo con ese proyecto y prefiero seguir la rutina, como va a ser un día de grabación y no voy a pisar la agencia, me gustaría preguntarte si me puedo llevar a Jaime, ya sé que no esta permitido pero es que no tengo con quien dejarle y no me gustaría dejarle con nadie que no sea de mi confianza, sería sólo mañana, yo estaré buscando mientras con quien dejarlo los próximos días, pero entiéndeme no lo puedo dejar sólo. -le digo pensando en que es imposible que acepte ya que un niño bebe podría irrumpir mientras grabamos por el llanto por ejemplo.
-No hay ningún problema Rodrigo pero ya sabes si hace mucho ruido o algo así tendremos que llevarlo con alguien- y sé que me lo dice para que lo sepa, ya que ella es la directora pero también sé que no me haría llevarlo a ningún sitio.
-Muchas gracias Lola- le digo con una sonrisa que estoy seguro no llega a mis ojos pero agradecido porque es lo mínimo que puedo hacer teniendo estos dos grandes amigos. Me ha hecho bien llamarlos y desahogarme, siento que la presión que sentía en el pecho se ha ido y el nudo que tenía en la garganta fue pasando mientras que bebía café, y esque me han dejado pero no es el final del mundo, no, no es el final de mi mundo.
Se despiden de mi y Lola me dice que mañana no hace falta que vaya a primera hora a la agencia con que vaya a las 10:30 a los sets de grabación es suficiente y se lo agradezco y me disculpo con ellos por haberlos hecho desvelarse. Me regañan por disculparme y se van.
Me voy a dormir son las 4:30 y me siento mejor, siento el corazón roto porque la quiero y la extraño, pero volveré a armarlo para que nadie más lo rompa, la cama se me va a hacer muy grande sin ella. Me meto en la cama y veo que antes de irse cambió las sábanas, se lo agradezco si hubiese olido su olor me hubiese vuelto esa presión al pecho, supongo que ella ya pensó en ello, y es que me doy cuenta de que en realidad no me ha querido hacer daño, pero me lo ha hecho aunque terminare olvidando ese daño porque me gustaría que un futuro volviera pero como sé que eso es imposible me encantaría esa oferta de amigos.
A la mañana siguiente me levanto a las 7:30 ya que tengo cogida la hora y también es la hora de dar el biberón a Jaime le doy el biberón y lo visto con jersey de rayitas de invierno, unos vaquero diminutos y unas converses sin suela negras que le regalo su tio William. Lo perfumo, lo peino y lo meto en el carrito donde no tarda en quedarse dormido. Voy a ducharme rápido, salgo me recorto la barba que ya estaba un pelin larga, pero no la hago desaparecer del todo ya que me gusta llevarla, me visto con unos vaqueros oscuros, una camiseta de de manga corta blanca y la chaqueta de cuero por encima y es que ha decir verdad luego en los sets entre luces y demás hace bastante calor.
Como me queda tiempo cojo el móvil y hago unas llamadas para la mudanza de mañana, hablo con la agencia que se encargará de llevar nuestras cosas y es que sólo nos lleváremos eso que es personal lo demás se quedará en la casa que como es de alquiler no nos pertenece.
Como ya no tengo nada que hacer llamo a William para contarle lo que ha sucedido, me dice que mañana le deje a Jaime con él y que entre los dos nos encargaremos de cuidarlo, se lo agradezco y me dice que esta noche viene a cenar y que él trae la cena, le digo cual es mi pizza favorita ya que él no se complica, y me responde que quizás me sorprenda, me despido de él y cuelgo.
Me dirijo al set de grabación, monto a Jaime en la sillita y guardo el carro en el maletero, menos mal que tengo un coche grande, mi BMW X3 de 2012.
Voy directamente al set de grabación, monto el carrito de Jaime y le pongo dentro, paso adentro del set y está bastante mejor de lo que se veía en fotos, como es temprano llamo a Lola que me dice que ya viene para acá.
A los diez minutos escucho unos tacones golpeando deprisa el suelo y aparce detrás de sus grandes gafas de sol, me sonríe, me abraza y luego le besa la cabecita a Jaime. Preparamos las cosas, ya sólo falta que llegue la modelo, nos servimos un refresco del catering y Lola va a hacer unas llamadas cuando un olor me cautiva los sentidos, es un olor femenino que me hace que quiera seguir oliendo. Y de repente se escucha una risa y una voz que me suena.

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