domingo, 11 de mayo de 2014

Capítulo 28 - Aprendiendo

Nos pusimos de acuerdo, en lo que Malú hacía la cena yo bañaba a los niños. Empecé bañando a Lucía, y mientras Sergio se fue a la cocina con Malú, desde donde se escuchaban las risas del pequeño mezcladas con las de Malú... Terminé de bañar a Lucía, le puse el pijama que después de abrocharlo y desabrocharlo unas cuatro veces creo que conseguí que quedara bien... Hay que ver como es de difícil abrochar correctamente tantos corchetes... Salí con la niña en brazos hacia la cocina, donde nada más entrar encontré a Sergio riendo junto a Malú mientras ponían la mesa, sonreí ante la escena, era adorable verla así... Malú al verme entrar vino rápido y me quitó a la niña, la miré extrañado y ella se puso a sentarla en la sillita.
-No me mires así, estas chorreando y vas a mojarla...- reí, y cogí a Sergio para llevármelo al baño.
-Tito, me estas mojando.- Malú me miró sonriente y puso cara de "te lo he dicho" reí y me acerqué a susurrarle a Sergio...
-Mojamos a Malú?- el niño con una gran sonrisa asintió frenéticamente, mientras ella nos miraba divertida, no sabía lo que le venía encima...
-Una... Dos y... Tres!- me abalancé sobre ella y mientras que con mi brazo libre le rodeaba la cintura para mantener el equilibrio, Sergio rodeó el cuello de Malú con sus brazos mientras reía...
-Ehhh parar! Me estáis mojando!- sonreí, las risas de Sergio y Malú me inundaban los oídos.
-Dos contra uno no vale! Tramposos.- se quejaba entre risas... De pronto me quitó a Sergio de los brazos y empezó a reír.
-Ahora sí, Sergio tú conmigo!- los abracé a los dos que ahora iban contra mí y me empujaban...
-Pareces un oso!- reí ante el comentario de Malú. Busqué el móvil en el bolsillo de mi pantalón y lo saqué para tomar una foto de este momento.
-Fotoo!- anuncié, Malú se colocó un poquito el pelo mientras yo colocaba el móvil encima de nuestras caras.
-Tio oso!- dijo el pequeño, nuestras carcajadas no se hicieron esperar ni la del pequeño... Y justamente en ese momento pulsé el botón para realizar la foto, le di unas cuantas veces, quería tener este momento para siempre conmigo... Dejarlo grabado para todos, aunque a mí se me hubiese grabado para siempre... 
-Venga a bañarse.- dije cogiendo a Sergio de los brazos de Malú.
-Y mami?- preguntó el pequeño mientras íbamos al baño, y ahora que le decía?...
-Hoy te quedas conmigo, porque mami está de viaje...- miré su reacción, su carita cambió de la alegría de hacía un momento a tristeza...
-Pero nos lo vamos a pasar muy bien!- intenté animarlo, él negó con la cabeza...
-Pero yo me "quelo" ir con mami...- me mataba verlo triste pero no podía hacer otra cosa... Escondió su cara en mi hombro y estuvo serio durante todo el baño. Una vez lo vestí y todo eso, sólo quedaba peinarlo... Y cómo se hacía eso cuando tiene el pelo tan rizado? Me concentré y empecé, nada más meter el peine entre tanto rizo Sergio se quejó...
-Ups! Perdón Sergio...- el pequeño se encogió de hombros y siguió con su carita triste...
-Mi mamá sí sabe...- lo miré divertido, aunque en verdad me jodía verlo tan triste y quejica.
-Pues yo tengo que aprender, no?- sonreí mientras seguía intentando poner en orden todos esos alocados rizos...
-No, tú no sabes.- me respondió enfadado después de un rato, y se fue, me dejó flipando y con el peine en la mano... Salí detrás de él...
-Sergio ven aquí!- siguió andando hacia la cocina sin hacerme caso, fui detrás de él y para cuando entré en la cocina estaba Malú agachada hablando con él...
-Que te pasa? Por qué te has enfadado con tu tío?- Sergio giró la cabeza para verme, y me miró enfadado... 
-Porque me "quelo" ir con mamá...- suspiré frustrado, iba a hablar pero Malú me hizo un gesto con la mano para que me callase.
-Pero tú mamá está de viaje, y tú te tienes que quedar con el tito hasta que ella vuelva... Y cuando vuelva y vea que te has portado bien se va a poner muy contenta.- sonreí por la voz cantarina que ponía Malú mientras hablaba con Sergio...
-Así que ahora vas a quitar esa carita y vas a sonreír, mira así...- puso un dedo a cada lado de su boca y sonrió para que Sergio la imitase, cosa que el niño no hizo hasta que Malú le coloco los dedos en su cara... Sonreí y me acerqué con el peine, Sergio al verme me volvió a mirar serio, Malú a su vez me miró con cara de no entender nada... Yo tampoco entendía al pequeño...
-Ven que termine de peinarte...- negó con la cabeza, resoplé, Malú intentó esconder su risa, pero no fue un buen intento...
-Anda Sergio no hagas que tu tío se enfade...- sonreí ante su comentario...
-No sabe...- Malú me miró sorprendida, negué con la cabeza divertido...
-Sólo ha sido un pequeño tirón... Es que es muy difícil ese pelo...- Malú me quitó el peine mientras reía.
-Trae anda, mira y aprende...- terminó la frase guiñándome un ojo, cosa que hizo que tuviera que controlar el impulso que me dio de besarla, al parecer ser ella se dio cuenta y empezó a reírse... Le gustaba jugar, pues jugaríamos los dos... Presté atención a como peinaba a Sergio, y por lo que se ve se le daba bien porque el niño no se quejó ni una vez.
Llegó Christian y nos sentamos a cenar, no me costó mucho darle de cenar a Lucía porque era un biberón... Malú durante la cena estaba sentada a mi lado, hablando animadamente con Sergio y Christian que estaban enfrente suya... Posé mi mano disimuladamente en su rodilla, ella la removió mientras sonreía, sonreí para adentro, hacia tiempo había perdido el hilo de la conversación que llevaban, ella me desconcentraba, era su voz, su risa, su aroma... Seguí con mi propósito de ponerla nerviosa, cosa que no conseguí mucho porque de repente tres pares de ojos me miraban esperando que hablase, pero hacia tiempo que no sabía de que estaban hablando...
-Diego aterriza de nuevo a la vida!!- las risas de Malú y Sergio no se hicieron esperar después del comentario de Christian...
-Ehhh sí, que decíais?- tanto Christian como Malú negaron con la cabeza divertidos...
-Nos estabas ignorando?- me preguntó Malú haciéndose la ofendida, mientras que por debajo de la mesa me distraía chocando su pierna con la mía...
-No hace falta que preguntes, está claro que por su cara desconectó de la conversación hace rato, lo conozco...- terminamos de cenar entre risas y bromas enfocadas sobre mí... Christian se fue a la cama porque al día siguiente madrugaba, tenía que ir a por la información de su nuevo proyecto y demás. Subí a acostar a Lucía que se había quedado dormida mientras nosotros cenábamos, Malú se quedó abajo con Sergio, cuando bajé estaban los dos en el suelo jugando, sonreí, y me uní a su juego. Después de un rato Sergio volvió a preguntar por su madre, así que decidí llamarla por skype para que el niño la viera y estuviera tranquilo... 



Al principio cuando la vio puso cara seria, pero su madre le dijo que tenía que portarse bien, y todas esas cosas que dicen las madres, que nosotros los hijos cuando no estamos con ellas cumplimos pero que cuando vuelven nos volvemos malvados... Después de hablar con su madre se quedó más tranquilo y se tumbó con su cabeza en las piernas de Malú... Vaya costumbre había cogido... No era tonto para ser tan chico... Prefería tumbarse en las piernas de Malú que en otras... Sonreí y me dispuse a coger a Sergio para llevarlo a la habitación, pero Malú me interrumpió:
-Déjalo que se duerma y ahora lo subes.- sonreí y asentí, ella me devolvió la sonrisa y nos pusimos a ver la tele, no veíamos nada en concreto porque yo por lo menos era incapaz de mirar la tele teniéndola a ella a mi lado, y al parecer ella tampoco lograba concentrase en la tele porque la pillé varias veces mirándome... Me di cuenta de que Malú acariciaba suavemente el pelo de Sergio, y a mí sobrino parecía pasarle lo que a mí, porque se quedó dormido... Parecía un angelito así dormidito... 
-Cuidado Diego la baba.- sonreí por el comentario...
-Me estoy volviendo un "ñoño"...- me acerqué a su boca mientras terminaba la frase, su sonrisa se hizo más grande todavía contra mis labios.
-Así "ñoño" y todo me gustas.- sonreí aún más, si es que se podía, y besé sus labios, esos que llevaban encima cierto grado de locura, porque desde que los había probado me volvía loco por volverlos a probar... Fue un beso a fuego lento, disfrutando de la suavidad de sus labios sobre los míos, su lengua que parecía terciopelo enredándose con la mía... Nos separamos cuando la necesidad de aire se hizo presente, sonreí y mientras le daba un besito más, el cual hizo que su sonrisa volviese a pasearse delante de mis ojos, me levanté para coger a Sergio y subirlo a mi cama, dejé al pequeño con cuidado en la cama y lo arropé, rodeé la cama con cojines por si se caía o algo. Cuando bajé estaba Malú mirando su móvil...
-¿Qué haces?- intenté cotillear, ella sonrió mientras alejaba la pantalla de mi alcance visual.
-En Twitter cotilla.- sonreí y empecé a distraerla de su móvil acariciando suavemente su pierna, ella mientras reía, seguí enterrando mi cabeza en su cuello y soplando su piel, lo cual provocaba cosquillas en ella porque se removía ligeramente, seguí besando el recorrido de su cuello... Miré de reojo su móvil y vi que estaba jugando a un juego, sonreí contra la piel de su cuello y mientras proseguí con mi placentera tarea de desconcentrarla...
-Eso no es Twitter mentirosilla...- su risa llegó a mis oídos...
-Ya es que ya he acabado con eso, y calla que me matan...- reí y metí las manos debajo de su jersey.
-Es que me acuerdo que una señorita y yo esta tarde habíamos dejado algo a medias...- noté el movimiento de como negaba con la cabeza.
-Y a medias que va a seguir, están tus sobrinos arriba...- cuando quería podía ser demasiado responsable... Mordí su oreja, lo cual provocó un quejido de su boca...
-A tomar por culo! Ya me han matao'.- sonreí y noté como dejo el móvil en la mesita.
-Shhh esa boca...- me agarró la cabeza con ambas manos mientras me ponía a la altura de su boca.
-Mira esta boca donde va.- unió sus labios a los míos en un beso cargado de pasión, sus manos estaban en mi nuca manteniéndome pegado a su boca, y mis manos recorrían todo su cuerpo... Era maravilloso como con sólo un beso era capaz de hacerme perder el sentido de cualquiera cosa que no fuera su boca y sus manos... Los dos fuimos bajando la intensidad del beso, porque sabíamos que no nos quedaba de otra, terminamos con un ligero roce de labios... Era increíble como cada vez que su boca, sus manos, cada vez que ella en general me tocaba o simplemente me hablaba una sensación se extendía en mi interior, no tenía ni idea de que era pero sí sabía que había llegado para quedarse...
-Me tengo que ir que mañana trabajo...- puse cara de pena, la cual a ella le causa bastante gracia...
-Y hasta que hora trabajas, es que me gustaría hablar contigo...- me miró extrañada, pero me había acordado de su frase esta tarde "no somos nada" y quería aclarárselo... Sonreí y acaricié su mejilla para que no se preocupase.
-No es nada malo, no te preocupes, es sólo que me gustaría hablar contigo...- volvió la sonrisa a ella...
-Pues en la tarde estaré ya aquí...- asentí y la acompañé hasta la puerta. 
-Buenas noches nos vemos mañana.- sonreí y asentí mientras abría la puerta.
-Buenas noches.- salió sonriente de mi casa, yo me apoyé en el marco de la puerta mientras la veía caminar a su puerta.
-Oye que feo no?- me miró extrañada a este último comentario...
-Que feo el qué?- sonreí, ella me miró más extrañada todavía...
-Despedirte sin darme un beso.- ante mi comentario sonrió y negó con la cabeza divertida mientras se acercaba de nuevo a mí, rodeó mi cuello con sus brazos y me besó. Fue un beso corto pero aún así bonito, perfecto... Como todos sus besos. Subí a dormirme contento, me dormí feliz con el pequeño Sergio abrazado a mí.
Me despertó el llanto de un bebé, al principio me extrañó bastante, pero luego recordé a mi sobrina, me levanté rápido a la cuna y miré la hora, las 3:10 a.m., ya me había dicho mi prima que quizás se despertase porque extrañaba la casa o algo sobre eso, pero al cogerla la noté algo caliente, mi prima también me había dicho que le estaban saliendo los dientes, que le podía dar una poquita de fiebre. Bajé rápido a la cocina con la niña en brazos, ya no lloraba, en realidad había dejado de llorar nada más cogerla. Le puse el termómetro y efectivamente tenía algunas décimas... Le di lo que su madre me había dicho y le puse el chupete porque se estaba mordiendo el puño. Estuve toda la noche en el salón con la niña, controlando la fiebre, sobre las 4:30 a.m., ya no tenía fiebre, pero yo seguía controlándolo por sí acaso... Amaneció y todavía no me había vuelto a dormir... Iba a necesitar mucho café...

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